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miércoles, 27 de enero de 2010

Suikoden Trading Cards (Yu-Gi-Oh!)


Buenas noches a todos.
¿Cómo va?

No voy a entreteneros mucho. Esto es para mostraros cartas de suikoden creadas por fans a partir de una página web de cartas de "Yu-Gi-Oh!".

Yugioh Card Maker

En este caso los creadores somos miembros del foro Suikocastle.
Pondré algunas. El resto las podréis ver aquí.
Por cierto y para quien quisiera hacer cartas. A la hora de hacerlas si no queréis que las imagenes no se vean chafadas/desproporcionadas, procurar que quede como el tamaño dl cuadrado, es decir 244 x 248. (o con un cuadrado lo más parecido a tamaño)

Chiisa (yo sólo hice una, tenía ganas de hacer sólo esa (risas).)


Fliktor




Carbacs




Yutun




Juanjoxp





Zero faf











lunes, 25 de enero de 2010

Nombres del Fic #1

Buenas tardes a todos.

Esta parte como habréis podido comprobar, es para mencionaros los nombres que yo uso en el fic y por si alguien se pregunta que de dónde ha salido.

Iré por partes.


El nombre de los guardaespaldas, "Goei", viene ni más ni menos que de "Goeisha" 【護衛者】, que viene a significar guardaespaldas sólo que le quité el "sha". Quizás no sea tan original, pero me sonaba mejor así. (risas)

-Nombres del mapa.

Pues bien, en este campo en realidad no hay misterio ninguno.
Dejé simplemente volar mi imaginación y fui poniendo nombres.
En principio no significan nada especial y tampoco quería ponerle nombres como en Suikoden V, todos en inglés y que todos tenían relación con el agua. Está muy bien el detalle pero no me llamaba mucho para mi fic. De igual modo en Suikoden II por ejemplo verse ciudades como South Window, Two rivers, etc.
No quería poner nombres ingleses que se identificasen enseguida con algo.

Estuve mirando los nombres que yo usé, y en verdad algunos suenan bastante coreanos (risas).
Ya los iréis viendo a medida que salgan.
De todos modos ya explicaré con detalle si hay algo en especial que destacar de algún nombre del mapa.

-Nombres de los pj's

Aquí, uf, aquí hay todo un popurrí (risas).
Os sonarán nombres ingleses, españoles, japoneses, chinos... y/o que os lo recuerden o algunos incluso muy raros.
Sobre personajes que hayan salido hasta ahora no tienen mucha complicación.

Saya es japonés, no le puse significado en especial.

Borja viene de la abreviación de "Francisco de Borja". He estado mirando qué significa solamente Borja y significa Cabaña. Se dice que es un apellido valenciano, aunque he visto que dicen que es origen catalán y aragonés.

Benjamin es con un tono inglés, lo menciono para el que se piense que es español y cambie su pronunciación. Aunque de ser en español acabaría con acento en la "i". Tiene origen hebreo y es "el hijo a mi diestra, último nacido, el preferido".

Finre y Thoelm están sacados de la manga como aquel que dice (risas). Fue lo primero que se me pasó por la cabeza.

Ale es abreviatura de Alejandro; es el nombre de un amigo al que todos llamamos así.
Es de origen griego y significa "protector" (le queda que ni pintado (risas) lo mejor de todo es que hice a Ale guardaespaldas sin saber su significado. Qué caprichoso es el destino, jajaja).

Los nombres quizás más rebuscados sean Tsuyo y Taiki, que suenan a nombres japoneses y no se alejarían mucho de pensar así ya que ambos nombres los saqué de dos palabras japonesas.

Las palabras originales son
"Tsuki" y "Taiyô" que vienen a significar "Luna" y "Sol". 【月、太陽】.
Como habréis podido ver, lo único que hice fue cambiar las sílabas de sitio y quedaron como todos conocéis: Tsuyo y Taiki.
No sé si en Japón existen estos nombres.
La idea principal para crearlos fue a partir de querer tener a dos amigos que se llevasen muy bien pero que a su vez tuvieran caracterísitcas muy contrarias.
Como una especie de Ying y Yan.
Mientras Tsuyo es madrugadora, energética y tranquila; Taiki es dormilón, más apagado y se pone muy nervioso.
El aspecto de Tsuyo que se aplique en este caso es su cabello castaño con brillo dorado, un color que me recuerda al sol jugando con su color de ojos; lleva una trenza al lado derecho. Taiki es lo contrario, cabellos oscuros con un reflejo azul oscuro que siempre relacioné con la luna jugando también con sus ojos y su trenza se sitúa en el lado izquierdo.
Tsuyo lleva un arma pesada aparentemente inofensiva y Taiki lleva un arma ligera de aspecto más ofensivo.
Y no sólo eso. Incluso con el color del ropaje. Ya que Tsuyo llevaba el rojo, a Taiki le puse el verde, que en el "círculo cromático" está justo en el lado contrario del rojo; el verde es su complementario.

Y hasta aquí la explicación de hoy. ^^
Espero que os haya gustado o servido de algo. (risas)
Nos vemos.



Episodio 2 - Preguntas y sospechas

{Kwon Ryu City}


"Recién era de mañana, Taiki se despertó alborotado; sólo oía mucho ruido a su alrededor. ¿Qué se había hecho del dulce cantar de los pájaros que le despertaban cada mañana? Observó el lugar, no era su casa. Tardó en reaccionar que ya no estaba en Sereyad, sino en el Castillo Zheru.

– ¡AH! ¡Que hoy nos toca la misión! – saltó de la cama.
– Jaja, sí que andas dormido aún. –dijo sonriente Tsuyo que estaba allí.
– Tsuyo… tú madrugas en todos lados… Por cierto… ¿por qué hay tanto ruido?
– Ah… eso… son los otros Goei haciendo de las suyas de buena mañana…. No se deben tomar la misión muy en serio… ¿no?

De repente oyeron un golpe muy fuerte acompañado de la voz de un hombre:

– ¡Mocosos! ¡¿Queréis dejaros de niñadas y estar preparados para vuestra primera misión?! ¡Esto es un castillo militar, no una feria ambulante ni nada por el estilo! ¡El próximo que haga cualquier payasada lo llevaré de vuelta a las faldas de su madre! ¡¿Entendido?!
– Sí, señor… – asintieron muchos algo temerosos.
– Al menos hay alguien poniendo orden…– observó Taiki.
– Venga, salgamos. –Tsuyo estaba emocionada. Rápidamente ambos salieron del cuarto. Pudieron ver al hombre que puso orden; se trataba de otro Goei de rango mayor con un aspecto que infundía respeto.
– Buenas días señor. –saludó Tsuyo contenta y tranquilamente.
–Vosotros dos… –se los quedó mirando. –No… no tenéis la misma pinta que los demás… parecéis que os tomáis esto en serio.
– ¡Wow! ¿Puede saber eso con sólo mirarnos? ¡Qué pasada! –se asombró Taiki.
– Sí bueno… Cuando tengáis más experiencia en este campo vosotros también podréis ver cosas tan simples como estas… Si ya estáis preparados coged lo que tengáis que seguidamente después de desayunar os marcharéis con el resto. No hay tiempo que perder.
– ¡Sí, señor!


Tsuyo y Taiki prepararon todo y después del desayuno en un gran comedor de aquel frío castillo de piedra partieron en un carruaje de otros tantos que había que se dirigían hacia Kwon Ryu, la ciudad capital del Reino Galyen donde se hallaba el palacio real.

Al llegar quedaron boquiabiertos frente a la gran ciudad que se les presentaba ante sus ojos; muy grande con muchas casas y pequeños edificios de piedra blanca decorados con pequeños adornos y florecillas con algunos árboles alrededor, muchas tiendas con gran variedad de artículos y mucha gente, mucha más de lo que acostumbraban a ver Tsuyo y Taiki de una vez. Finalmente, en el centro, el reluciente y gran palacio que destacaba desde cualquier punto de la ciudad.

Todos los carruajes se dirigieron a palacio donde llevaron dentro de él a los nuevos Goei en una sala en la que deberían esperar hasta que fueran llamados para asignarles una misión.

Pasó largo rato, la sala se iba vaciando pero aún quedaban varios Goei impacientes también por saber qué le tocarían hacer.

– Jo… Tsuyo… Qué aburrimiento… si al menos la espera se pudiera pasar en la ciudad… con lo bonita que se veía…
– Sí bueno… Teniendo en cuenta que esta es nuestra primera misión preferiría que nos quedáramos… Además, recuerda… –Tsuyo se le acercó al oído para que nadie escuchase. – Ayer nos dijeron que nuestra misión era la más importante que del resto… ¿No te parece emocionante?
–Jaja, sí, eso sí. La espera ya no…


El rato seguía pasando. La sala se iba vaciando, pero ambos jóvenes seguían sin ser llamados.

Finalmente quedaron ellos dos solos en la sala pero aún así seguían sin que nadie les reclamara.

– Vale… Tenía que figurarme que por ser la misión más importante seríamos los últimos… Pero que nos hagan esperar tanto… – al finalizar la frase entró un guardia de palacio llamando a ambos para que les siguiera.
– ¡Por fin! –Taiki saltó de la silla.
– Bien, ya no tendrás que quejarte más, Taiki. Ahora será más interesante, jeje. – Tsuyo empezó a marchar seguida de Taiki.

Siguieron al guarda y ambos fueron llevados a la sala del trono donde se hallaban más guardias alrededor y en el centro el Rey Thoelm VII sentado con su fiel guardaespaldas, Ale, de pie a su lado izquierdo.

– Su Majestad, aquí están los últimos nuevos Goei; Tsuyo y Taiki de Sereyad.

Ambos chicos se acercaron e hicieron una reverencia al rey.

– Así que vosotros dos os encargaréis de la última misión… Una misión que por seguridad preferiría que se encargara gente con experiencia… Pero… si es la única que queda…
– ¿Cuál es esa misión? –preguntó Tsuyo curiosa a lo que el consejero real le respondió.
– Deberéis escoltar y proteger al príncipe, hijo de Su Majestad que viene de vuelta de un largo viaje fuera del continente y traerlo salvo a palacio real. Es un trabajo típico de cualquier Goei pero…

– Pero estáis tratando con mi hijo. –anunció Thoelm muy serio. – Estáis tratando con su vida, una vida muy valiosa y que en un futuro será vuestro rey.
– Pe-Pero entonces…–Taiki estaba muy nervioso.
– No os apuréis. –siguió el consejero. – Si se os asigna esta misión no es simplemente porque sea la única que quedaba por dar a alguien. Sino porque sigue siendo una tarea fácil de cumplir. El mismo príncipe nos ordenó que su llegada fuera discreta; es un hombre que le gusta la tranquilidad. Por lo que sabemos que llegará en una humilde embarcación; sin llamar la atención, nadie tiene porqué saber de su llegada por lo que los malhechores no estarán al acecho.

– Aguardad un momento…–les interrumpió Tsuyo. – Teniendo en cuenta que estamos tratando sobre el hijo de Su Majestad… Él ya debería tener su propio guardaespaldas personal para que le proteja… Seguro que éste es mucho mejor que nosotros dos… ¿Por qué vamos entonces…?
– Que observadora. –comentó el consejero. – Pero no lo suficiente. Para que alguien como él pase desapercibido también tiene que prescindir de cualquier tipo de vigilancia. Por lo que aquellos quienes protegen al príncipe se quedarán en puerto vigilando de lejos. Pero vosotros os encargaréis de traerlo de vuelta.
– Entonces no vamos como Goei, sino más bien de incógnito… Podríamos hacernos pasar por amigos del príncipe… sin llamarle príncipe, claro…–decía Taiki pensativo.
– Pues esta es toda la explicación, Su Majestad. –terminó el consejero y el rey sin apartar la vista de los chicos habló a Ale:
– A propósito, Sir Ale, acérquese. ¿Qué piensa de estos dos jóvenes? –Ale dio dos pasos hacia delante y observó a los chicos; luego sonrió:
– Jaja ¿sabe? Es sólo un detalle pero sus trenzas me gustan un viaje.
– Jajajaja.
– De veras, parecen ser más serios en este trabajo, aparentando ser más guerreros.
– Hay que ver en qué detalles os fijáis; seguís siendo único. Pero bien.
– Además, sus armas…–añadió Ale y se acercó a ellos. – ¿Me dejáis ver vuestras armas más de cerca? –ambos asintieron. Ale cogió el arma de Taiki, que se trataba de una lanza bastante peculiar; era ligera, cualquiera podría manejarla sin problema y tenía un color azul claro que brillaba según cómo le daba la luz. Parecía estar hecha de cristal y que se rompería fácilmente.

– Bonita lanza… –Ale la miró detenidamente. – Parece frágil pero es todo lo contrario. Nunca había visto algo así… –le devolvió la lanza a Taiki y decidió coger el bastón de Tsuyo, que sorpresa para él, pesaba bastante.
– ¿Pero…? ¿Cómo puedes ser capaz siendo tan pequeña de llevar algo tan pesado? Este bastón parece de metal… aunque sólo diría eso por el hecho de que pesa mucho… Chica… Debes de ser muy fuerte para llevar esto y manejarte muy bien… Sorprendente… porque ni siquiera aparentas ser tan fuerte… –de repente se echó a reír.
– Jajajaja, Su Majestad. Son buenos ¡muy buenos! Los anteriores Goei aparentaban más normal y con típicas armas con un carácter más bien infantil… Ellos son muy distintos. Creo que no habrá problema con esta misión. –se dirigió a los chicos. – Llegaréis muy alto, trabajad duro.

– Bien, tomad esto. –el consejero les obsequió con un pequeño brazalete azul que llevaba un cascabel como detallito y una capa marrón y vieja a cada uno. – Poneos esto. El brazalete llevadlo en el brazo izquierdo, es para que el príncipe os identifique. La capa como entenderéis es para que os tapéis ese detalle y así también pasar más desapercibidos… intentad no llamar la atención por nada y actuar cuando sea debido.

Ambos se pusieron el brazalete y la capa tal como dijo el consejero real.

– Partir en cuanto estéis preparados. Fuera os espera un hombre con un carruaje que os llevará a Jung Saek, el gran pueblo portuario donde recibiréis al príncipe. Sabemos que llegará pasado mañana por lo que estaréis obligados a pasar la primera noche en un pueblo que esté de camino allí; Ohm’kya. Al día siguiente llegaréis a vuestro destino.
– ¡¡OH!! ¡Eso significa que el carruaje será llevado por caballitos! ¡Qué bien! –a Tsuyo le fascinaban los caballos.
– Confío en vosotros. –anunció Su Majestad Thoelm a lo que los chicos respondieron con una reverencia y marchándose en silencio hacia fuera.
Cuando hallaron el carruaje Tsuyo marchó corriendo a acariciar a los caballos.
– Ejem… –el viejo hombre que se encargaba de llevarles llamó la atención a Tsuyo.
– Vale vale, ya les dejo y subo… –decía rascándose la mejilla.
Por fin subieron y salieron de Kwon Ryu.

– Me pregunto porqué han decidido llevarnos a caballo… –decía Tsuyo pensativa mientras los observaba.
– Pues es obvio ¿no? –mencionó Taiki arqueando una ceja pensando en cómo Tsuyo no se dio cuenta de ese detalle. – Con los hayma habríamos llamado más la atención… creo que mucho más… ya sabes que es el animal que usa mayormente la gente de mayor rango y más importante del reino precisamente por su mínimo número y ser el animal más rápido que haya visto el ser humano siendo capaz de llevarte a una ciudad muy lejana en un tiempo bastante corto. Además, recuerda que sólo se crían en sitios concretos y donde no puede pasar la gente y menos aún quienes no estén autorizados ni en el grupo “importante”. Si Benjamin tiene cuatro de ellos ya sabes que es porque en su tiempo fue muy bueno igual que sus antepasados.
–Sí, lo sé lo sé. Pero bueno, no importa. En cuestión de imagen los hayma no me gustan nada… No sabría decir qué son exactamente… no son reptiles, pero tampoco mamíferos… parecen una mezcla que corren a dos patas… qué raros…
– Jajaja, pobres, no tienen culpa ninguna de que aparenten ser reptiles que en lugar de escamas tengan bello y vayan a dos patas corriendo.

Mientras Tsuyo y Taiki seguían su viaje, Ale, que seguía de cerca al rey Thoelm por palacio como de costumbre, parecía preocupado. Pronto el rey lo notó:

– ¿Qué os ocurre, Sir Ale? Lleváis un largo rato ausente en vuestros pensamientos. –Ale no dijo palabra, miraba al rey pensando qué diría si le contara lo que pensaba. – Sir Ale, os conozco de hace tiempo y confío en vos incluso para confiaros mi propia vida. Podéis contarme cualquier cosa sin importar de qué se trate.
– Bien… –miró que no hubiera nadie alrededor y cogió aire. – Sólo pensaba en lo curioso que ha sido todo esto…
– ¿A qué os referís?
– En un principio quienes iban a recoger al príncipe eran unos Goei con experiencia y no unos principiantes puesto que ya había una tarea para cada uno de los nuevos Goei… Pero misteriosamente muchas de las tareas para los nuevos Goei fueron suspendidas porque el cliente de repente ya no necesitaba de sus servicios…
– ¿Qué insinuáis? Las tareas para los principiantes normalmente son para ayudar a gente normal del pueblo pero para que necesiten este servicio especial han de pagar cierta cantidad de potch. Si han sido suspendidas fueron porque no pudieron pagar.
– ¿Pero por qué alguien que no tiene dinero incluso hace el contrato de que está de acuerdo en contratar a guardaespaldas por un precio determinado? Nadie contrata guardaespaldas si no fuera de veras importante aunque a esa persona le pase o no algo serio… Si contratan en principio es porque disponen ya del dinero necesario. Así que es normal que no me cuadre abe… –Thoelm le miraba bastante serio.
– Creo que le dais demasiado al asunto… Si os quedáis más tranquilo os diré que investigaron sobre ello y mi sobrino Borja me contó ayer que fue obra de un gran grupo de bandidos. La mala noticia es que no han dado con ninguno de ellos…
– ¡¿Cómo?! ¡Eso es más razón para que nos preocupemos! ¡¿Por qué de repente aparece un grupo de bandidos y que precisamente roban a quienes contrataron guardaespaldas?!

– Sir Ale… Tranquilizaos. Ya sabéis que en este reino a pesar de todo lo que hago y lo que hicieron mis antepasados, siguen habiendo muchos malhechores por las viejas heridas que dejó aquel villano rey… Es normal que cada día pasen sucesos… Y la gente humilde del pueblo es a la más fácil alcanzar para estos casos… Es triste, pero es así… Por eso fue creada la Torre Throndgard lejos de cualquier habitante de aquí para que aquellos que decidieran proteger gente del reino mayormente necesitada, fuera entrenada dura y especialmente allí, lejos de todo el mundo estando gran parte del tiempo preparándose como es debido. Sí es cierto que hay muchos guardaespaldas, pero también es cierto que muchos nos dejan muy temprano. Sir Ale, aún así, tendré en cuenta vuestras palabras.

Hubo un profundo silencio varios segundos después de que el rey mencionara esas palabras. Luego, sin decir nada, siguió su camino. Ale esperó que diera unos pasos para seguirle mientras aún le seguía dando al asunto pues aún le parecía más sospechoso que antes.


En un cuarto real en el mismo palacio, se presentó un hombre, parecía ser otro guardaespaldas pero vestía ligeramente distinto con ropajes de colores más neutros.

– Ya estoy aquí. –mencionó con su grave voz.
– Oh, bienvenido seas mi querido guardaespaldas, has venido muy rápido. –esta irritante voz pertenecía al mismísimo Borja que se hallaba sentado en su resplandeciente sillón de piel tomándose una copa.
– Ju… –su tono de voz se tornó algo más burlón. – No sé qué pensarás sobre todo esto pero en mi opinión creo que eres muy predecible… tanto que hasta me aburre…
– ¡¿Cómo dices?! –Borja se levantó de su sillón.
– A veces pienso que estos planes que haces podría hacerlos hasta un niño…
– ¡¿Pero cómo te atreves a decirme eso?! ¡¡Retíralo AHORA!!
– ¡Ja! No tengo porqué hacerlo. No te tengo ningún tipo de respeto ni de simpatía. Eres un hombrecillo que como mucho caerás bien a tu madre, pero si yo estoy aquí contigo es porque me pagas muy bien. Así que si quieres que siga aquí contigo ya sabes qué hacer.

Borja realmente enojado apretó muy fuerte los puños haciendo así con su puño derecho romper la copa que sostenía causándole pequeñas heridas que empezaron a sangrar lentamente.

– ¡¡Maldición!! –intentó tranquilizarse mientras con la otra mano se sujetaba la cabeza. – Tranquilízate, Borja, tranquilízate… –cogió aire y miró a su guardaespaldas. – Pues entonces dime a qué ha venido este numerito ¡¡DÍMELO!!
– El guardaespaldas del rey, Ale. Me ha sido muy difícil poder esconder mi presencia para que no me descubriera, pero nada es imposible… Ese hombre sospecha mucho sobre todo este asunto que empezó hace varias semanas. Lo peor de todo es que ya lo ha hablado con el rey, lo cual quiere decir que si éste, que por muy inocentón que sea confía mucho en él, le cree y descubre lo que pasa, estás perdido.
– ¡¿QUÉ?! ¡¡Esto no puede ser!! ¡¡Maldito bastardo de Ale!! Nunca me ha gustado ¡pero ahora me gusta mucho menos! Tendré que actuar rápido…


Al atardecer el carruaje de Tsuyo y Taiki llegó sin problemas a Ohm’kya donde pasarían allí la primera noche en una posada.

– Bien, chicos… haced lo que queráis pero a la noche ir a la posada, os estaré esperando. –les dijo el viejo hombre del carruaje y se marchó con él cuando ambos chicos bajaron.
– Pues entonces exploremos el pueblo. –decía Taiki. –Es lo mínimo que podemos hacer. ¡Tiempo libre!
Estuvieron mirando el pueblo, no había gran cosa; después de haber visto por encima Kwon Ryu, ese pueblo no les impresionó tanto aunque seguía siendo más grande que el suyo.

En una de las calles de repente escucharon vítores que venían no muy lejos de allí. Decidieron acercarse y fueron llevados a una plaza donde en el centro se hallaba un inmenso hombre de gran volumen que sobrepasaba los dos metros y estaba haciendo actuaciones con fuego que escupía de su boca.

–¡¡WAAA!! ¡¡Qué pasada!! ¡¡Pero qué grande!! ¡¡¿Cómo hace eso?!! –a Taiki le brillaban los ojos.
– No lo sé… magia no porque está prohibida… Es sorprendente… – Tsuyo simplemente quedó anonadada.

Cuando el espectáculo acabó y la plaza se fue despejando, Taiki fue corriendo a felicitar a aquel hombre grande el cual sólo respondió con un “Gracias.” y despidiéndose con la mano mientras sonreía.

Finalmente, en la posada, ambos estaban en un mismo cuarto mientras que el viejo hombre estaba en el cuarto de al lado. Todos dormían apaciblemente hasta que un ruido despertó a Tsuyo; parecían ser unos pasos pronunciados. Decidió mirar por la ventana que conducía a un callejón. Sorpresa para ella fue ver que aquellos fuertes pasos provenían de aquel hombre de gran volumen. “–¿Qué hace aquí a estas horas?” se preguntó y no dudó en despertar a su amigo Taiki, que como éste era difícil de despertar, decidió hacerle cosquillas que siempre habían funcionado con él. Pronto dio un brinco en la cama:
– ¡AH! ¡¿Pero qué pasa?! ¡¿Ya es de día?! –miró a Tsuyo y observó por la luz que aún era de noche. – Un momento… ¡¡si es de noche!! ¡¿Por qué me despiertas?!
– Sshhhhh. – Tsuyo le indicó que callara y empezó a hablar en voz baja. – Quiero que mires por la ventana.
Sin discutírselo, así hizo. Del mismo modo que Tsuyo, también vio al mismo hombre que parecía estar esperando algo o alguien por la manera cómo miraba por todos lados.
– Anda, si es el malabarista ese… ¿y qué pasa con él?
– Me ha despertado por sus grandes y fuertes pasos, jo…
– ¡¿EH?! ¡¿Y por eso me despiertas?! ¡¿Pero qué…?!
– Por fin has llegado… No sabes el hambre y sueño que tengo. –dijo ese gran hombre interrumpiéndoles. Ambos chicos se sorprendieron y miraron. Frente a él se había presentado un hombre alto y delgado que iba ligeramente curvado; lo más curioso de él era su ropa que parecía venir de otro reino, quizás otro continente. Muy simple pero que nunca habían visto. Más aún, lo que llamaba más la atención era que ocultaba su rostro tras una máscara que parecía representar un diablo.

– No te apures. –habló ese hombre con una voz ronca. –Ya tenemos noticias de él.
– Bien… ya estaba cansado de actuar… no me gusta nada…
– Lo siento, pero ya sabes que necesitábamos tiempo y dinero.
– Lo sé, por eso lo he hecho. ¡En fin! No perdamos tiempo, dime qué hay de nuevo…
– Ya hemos dado con lo que buscábamos… Pero… La embarcación donde se encuentra lo que buscábamos es también la embarcación donde viene el príncipe… y lo peor es que es su grupo quien posee lo que queremos…
– ¡Ja ¿si?! Vaya qué casualidad… menuda se va a montar…
– De todas formas tengo que ir a avisar a ella e ir cuanto antes a por la embarcación.
– ¡¿QUÉ?! –Taiki subió el tono de voz más de la cuenta sin poder evitarlo cosa que el hombre enmascarado escuchó y miró hacia la ventana donde ellos estaban. Afortunadamente se escondieron a tiempo y no fueron vistos. Hasta que no escucharon cómo se alejaban, no se movieron. Se sentaron en la cama; estaban muy nerviosos.
– ¡Leñe! ¡¿Qué hacemos?! ¡Deberíamos ir ya! ¡Esos están de camino ahora! Madre mía, y se suponía que los malhechores no estarían al acecho… pero…
– No parecían ir directamente tras el príncipe, sino tras un objeto… pero si son unos bandidos… quizás aprovechen la situación para acabar con él… –explicó Tsuyo. – ¿Qué hacemos?
–¡¡AH!! ¡Aunque quiera ir ahora sé que el barco no llegará hasta pasado mañana! ¡Así que de poco sirve marchar corriendo ahora! ¡¡Pero ahora no podré dormir!! ¡¡AAAH!! –se tumbó en la cama mientras murmuraba. – Tenemos que hacerlo bien, nos saldrá bien, todo irá bien…

Tsuyo observaba el cielo preocupada ¿Quiénes eran ellos dos? ¿Quiénes eran las dos personas que nombraron sin mencionar su nombre? ¿Qué objeto era ese que buscaban y que estaba con el príncipe?
Preguntas sin respuestas que le quitaron el sueño aunque decidió dormir de todos modos para poder estar fuerte al día siguiente y hacer bien su trabajo."




viernes, 22 de enero de 2010

Openings Suikoden

Buenas a todos.
He decidido dejaros el opening de los Genso Suikoden. ^^
(he de decir que subirlos a blogger tarda bastante. (risas))



Suikoden I

(es el OP de la Saturn y en el que muchos coincidimos que éste gusta más que el de la PSX, segundo vídeo. El primero es también el que pusieron para la PSP)
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Suikoden II

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Suikoden III

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Suikoden IV

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Suikoden V

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Suikogaiden Vol.1 & Vol.2

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Suikoden Tactics (Rhapsodia)

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Suikoden Tierkreis

(su OP en japonés)
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Suikoden Tsumugareshi Hyakunen No Toki

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lunes, 18 de enero de 2010

Nuestra Tenkai

Buenas tardes.

Aquí os voy a aclarar unas cosillas.
Primeramente y para aquellos que no lo sepan, nuestra "tenkai" (quién será líder del ejército y las 108 estrellas del destino) y protagonista de la historia es una chica a la que todos que ya hayáis empezado a leer ya la conocéis; Tsuyo.

Aquí, todos los seguidores de Suikoden se preguntarán probablemente:
-¿Y por qué una chica? Si lo típico en Suikoden es poner protagonistas chicos.

Pues hay varias razones; quizás sí quiera cambiar las cosas típicas. (risas)
De todos modos, en la novela se presentó un joven chico y seguramente con tal de seguir la novela, hicieron chicos en todos los Suikoden.
¿Pero por qué no una mujer? (nota: no tiene nada que ver que yo lo sea. (más risas))

En verdad es una visión de poder tener más posibilidades de que hayan aspectos que cambien físicamente aunque el transfondo no cambie mucho (por no perder esa magia de la historia).
Total, en Suikoden se han visto chicas guerreras, así que en ese mundo no debería ser nada nuevo en ese aspecto.
Lo que cambia es el líder que en su origen siempre fue un chico.
Pero, si varias "estrellas del destino" en un juego y otro no siempre se muestran en la "misma casilla" del mismo sexo ¿por qué no también con la "tenkai"?

En realidad esto también vino hace tiempo cuando iba a salir Suikoden V aquí en España.
Os aseguro y muchos lo saben, que hasta que no jugamos a Suikoden V la gran mayoría nos pensábamos que el príncipe (la "tenkai" de dicho juego) era una ¡¡chica!! (risas)

El hecho de ver que a muchos les hizo ilusión que la "tenkai" fuera chica (aunque resultó no serlo), y tras ver que en una encuesta muchos votaron que les gustaría en un futuro tener una "tenkai" chica; decidí que así fuera. ^^

Ya os digo que lo que más le hace diferente a Tsuyo de las otras "tenkai" es el sexo.
Por forma de ser y edad no se aleja mucho de ellos, y sus ropas, basándome sobretodo en Suikoden I y II, el color rojo es el que más destaca, aparte de tener un detalle por la cabeza y un arma que no conlleva nada afilado; por lo que puede parecer "inofensivo" incluso para algunos, "inútil" contra grandes enemigos preguntándose "-¡¿Pero cómo puede matarlo con ese palo!?". (risas)

Y en principio es esto, no tiene más misterio.
Y si aún tenéis más preguntas sobre Tsuyo, la mejor manera de ir conociéndola es introduciéndote en su mundo. ;D



Sobre la música

Hola a todos y todas.
Aquí vengo a explicaros más cosillas, jeje.

Bien, para el que no se haya percatado en las entradas de mi fic puse música.
Tanto en introducción y ahora en el primer episodio recién puesto. ^^

Veréis que son letras que se ven más negras y podéis clicar en ellas. Abridlas en otra pestaña; os llevará a mi cuenta de Youtube, donde subí las canciones. (No di con otro método para ponerlas aquí. Ni siquiera intentándolo con un Host de música. ^^U)

Más que nada por si os interesa escuchar música.

Por si alguien se pregunta de qué es. Pues bien, voy sacando de varios discos en los que predomina la música melódica y ya pongo el título en el vídeo.
Mi amigo Sir Fliktor (risas) me comentó que pusiera canciones de Suikoden.

Si lo preferís así para sentiros más en "casa de Suikoden" podría poner algunas. ^^



Episodio 1 - El comienzo del camino

Bienvenidos a todos, aquí os dejo el primer episodio. ^^
Al final del episodio os dejo la bandera de Galyen (reino del norte) y el mapa con lo que se ha visto y hablado en este mismo.

{Sereyad Town}


"En el viejo y desconocido Continente del Oeste, en el año 547 S. donde ahora reinaba la paz. En Galyen, el reino del norte, una pequeña villa se hallaba al este, entre el mar y un bosque, llamada Sereyad. Esta pequeña villa de muy pacífica gente, constaba de pequeñas y simples casas de madera, muy bien cuidada, con pequeños jardines a su alrededor siempre florecidos, lo que le daba un aire de alegría, tranquilidad y a su vez, elegancia. El cantar de los pájaros siempre estaba presente y se podía apreciar, aunque lejos, el sonido de las olas del mar.

Aquel día, como cualquier otro, empezó saliendo un radiante sol que iluminando el lugar, la gente empezaba a despertar. Pronto ya eran las ocho de la mañana, donde en una de las calles se veía correr a un chico:
– ¡Oh no! ¡Me he vuelto a quedar dormido! Soy un desastre…– este chico con aire deportista medía metro setenta; sus ojos grandes denotaban que aun era muy joven y tenían un color azul profundo. Sus cabellos cortitos y despeinados eran de un negro intenso y que al darle la luz reflejaban un azul oscuro y brillante; en el lado izquierdo, detrás de la oreja, dejaba caer la única parte del pelo que tenía más largo llevándolo como una larga y fina trenza.
Su simple ropaje constaba de un atuendo verde césped, debajo de éste llevaba una camiseta blanca de mangas cortas. Una cinta amarilla rodeaba su cintura. Por último llevaba unos pantalones negros largos y muy anchos que quedaban recogidos por sus botas de cuero.
Siguió corriendo hasta llegar a una pequeña casa rodeada de árboles al final de la villa donde nada mas llegar, vio salir una joven chica un poco más alta que él, delgada de dulces ojos castaños y con unos cabellos marrones largos y ondulados que ondeaban con el viento del mismo modo que su largo vestido beige.
– ¡Saya! –alzó la voz el chico algo sorprendido al mismo tiempo que no paraba de mover las piernas.
– Vaya, Taiki, eres tú. –habló la chica, Saya.
– ¿Do… Dónde está tu…?
– ¿Mi hermana? –le interrumpió. – Hace ya un rato que se marchó allí.
– ¡¿Qué?! ¡¿Y no me ha esperado?!
– Si fueras más madrugador esto no te pasaría…–antes de que acabara la frase, el chico Taiki ya se había marchado corriendo hacia otro lugar. Suspiró. –Ains… los jóvenes de hoy en día…

Taiki recorrió todo el pueblo saludando a todo aquel que veía sin parar de correr.
– Juju, Taiki se volvió a quedar dormido. –chismorreaban las vecinas que lo vieron pasar corriendo.
Finalmente llegó a un pequeño acantilado con pequeñas vallas de madera alrededor. Observó el lugar, en medio de aquel acantilado había una chica que, sosteniendo un palo de madera, parecía entrenarse:
– ¡¡Tsuyo!! –gritó Taiki aún jadeando por la carrera que acababa de dar.
Aquella chica se detuvo y se giró para mirar a Taiki. Era algo más bajita que él y no lucía tan deportista como su amigo. Sus ojos marrones eran también grandes que siempre emitían un brillo peculiar. Su largo cabello lo llevaba recogido con una pinza dejando caer mechones y su color castaño claro reflejaba un bonito dorado oscuro cuando le daba la luz. También llevaba una larga y fina trenza pero en el lado derecho detrás de la oreja. Su ropa, con un estilo al de Taiki, camiseta y atuendo eran iguales sólo que éste último era de color rojo; en el cuello llevaba un pañuelo azul oscuro y también llevaba una cinta amarilla en su cintura que dejaba caer por detrás la tela sobrante. Sus pantalones también negros le llegaban poco más arriba de los tobillos y llevaba unos mocasines azules.
Taiki y Tsuyo se parecían bastante.
– ¡Buenos días Taiki! –dijo Tsuyo con una gran sonrisa. – Al fin has venido, dor-mi-le-ga, jeje.
– Cuando sonríe así se le quitan a uno las ganas de gritarle. –murmuró Taiki y se dirigió a Tsuyo, aún recobrándose. – Sí, lo confieso, duermo muuuucho… pero es que… ¡¡Tú eres muy madrugadora!!
– ¿Hm? Pero si me levanto a la misma hora que el pueblo entero…
– Sí, pero estás despierta una hora antes. –Taiki parecía molesto pero no pasó un minuto que ambos empezaron a reírse.
– Estaba bastante nerviosa y tenía que venir aquí sí o sí; lo siento.
– No te preocupes, es normal… Hoy partimos al Castillo Zheru y nos asignarán una misión; será la primera vez que trabajemos para el reino, peeeero… Una promesa es una promesa, y hay que honrar a tu padre. –Taiki cogió también un palo de madera que usaban para entrenarse. – ¿Estás preparada?
– Adelante. –y empezaron una lucha amistosa entre ambos.

Mientras tanto, en el palacio real del reino de Galyen en la ciudad de Kwon Ryu, estaba su alteza real el Rey Thoelm VII sentado en su trono con su siempre vieja y serena mirada dispuesto a escuchar a quien lo necesitara. A su lado izquierdo, a unos pasos más atrás, estaba su fuerte y fiel guardaespaldas personal que le acompañaba siempre allá donde fuera. Este guardaespaldas de pelos cortos morenos pasaba el metro ochenta y lucía un buen físico atlético; tenía unos bonitos y sinceros ojos castaños y una perilla con bigote de poco espesor con una forma ligeramente ovalada. Vestía una camiseta ajustada color rojo y unos pantalones negros anchos. Llevaba un pañuelo verde en su brazo derecho, guantes y botas de un material parecido al cuero y finalmente una katana que usaba como arma.
– Disculpad, su Majestad. –le llamó la atención su consejero real. – Quisiera recordarle que mañana vendrán los nuevos Goei, los jóvenes que pasaron todas las pruebas para entrar al grupo de guardaespaldas.
– Hmm… –el rey Thoelm se quedó pensativo. – Es cierto. –miró a su consejero real. – Hace poco hicieron el examen que los llevaría a ser guardaespaldas de primer rango. Esto es interesante. Estoy impaciente por ver de qué calibre son. –mostró una gran sonrisa y se dirigió a su guardaespaldas.
– ¿No estáis de acuerdo conmigo, Sir Ale? –Ale, el guardaespaldas, se le quedó mirando sin decir palabra. –No os quedéis callado. Vos también fuisteis como ellos y entrenasteis duro en la Torre Throndgard. Sólo que a diferencia de muchos… ¡¡Vos llegasteis muy alto!! ¡Sois el mejor guardaespaldas! –enseguida Ale sonrió y añadió contento y orgulloso:
– ¡Por supuesto Su Majestad! ¡Por eso estoy aquí! Jajajajajaja.
– ¡Jaja! ¡Cómo me gusta el carácter de este hombre! Pon atención porque es difícil encontrar a alguien como él. ¡¡Jajajajaja!! –el rey reía junto con su guardaespaldas. Ambos se llevaban muy bien y se conocían hacía varios años.
El consejero real se quedó mirando aquella escena muy poco común en palacios.

La amistosa lucha que llevaban ambos jóvenes fue interrumpida por un hombre de bajo y gran volumen al que llamaban Finre.
– ¡Hey, chiquis! –les llamaba así cariñosamente. – ¿Aún estáis aquí? Creí que ya habríais partido.
– ¡Viejo Finre! –alzó la voz Taiki con cierta alegría.
– ¡No soy un viejo! –rechistó Finre.
– ¡Jajaja! Todos los jóvenes del pueblo te llaman así; no tienes remedio. –apareció otro hombre joven, alto de pelos rubios de aspecto similar a los guardaespaldas de Throndgard. Siguió hablando:
– Bueno, yo a lo que iba. Chicos, perdonad que interrumpa vuestra sesión pero toca partir si queremos llegar antes de la noche. No, antes de que habléis, que os conozco. Coged lo que tengáis preparado sin olvidaros de vuestra arma. Taiki, ves tirando; que te acompañe el viejo Finre si quiere. Tsuyo, yo iré contigo; necesito hablar con tu hermana.
–¡¡¿¿Eeeeeeeehhh??!! –cantaron al unísono Taiki y Tsuyo.
– No me miréis así, que el tiempo apremia.
– Este Benjamin no cambiará nunca. – murmuró Finre y sin más que rechistar, todos marcharon.
Una vez en casa de Tsuyo y que ésta cogiera sus cosas, entre ellas su arma que constaba de un largo bastón rojo con adornos dorados en las extremidades; bajó al piso de abajo donde se hallaban Saya y Benjamin.
– Tsuyo ¿ya estás? – preguntó Saya sonriendo.
– Por supuesto. –hubieron varios segundos en silencio sin que nadie hiciera nada.
– Tsuyo… – le miró Benjamin. – ¿Puedes esperar fuera? Aún no he terminado con tu hermana… No tardaré mucho. – Tsuyo se los quedó mirando pensando si pasaba algo y asintió tímidamente.
– Bien, hermanita. Espero que todo te vaya bien y vuelvas pronto. Te estaré esperando. – Saya se despidió de ella y Tsuyo salió de casa. Todo seguía igual de tranquilo pero intuía que ellos dos tenían algo importante. Así que decidió arrimar la oreja a la puerta para escucharles. Hablaban realmente muy flojo y se tapó uno de los oídos para ver si escuchaba mejor con el otro. Al fin consiguió escucharles aunque con dificultad.
– …pero… dejarás esto así…??
– ¡¿cómo así…?! …tengo que seguir…hasta ahora…Mi padre…así…
– No… eso… Sabes… magia no… permitida aquí… Si te descubren…
– No… no pasará…guardo muy bien…
“– ¿Qué la magia no estaba permitida?” pensó Tsuyo recordando el porqué su hermana prefería no hablar del tema en el que se involucraban las runas y no le extrañó que si de verdad fuese así, no hubiera visto nadie más que su hermana pudiendo usar una runa.
Iba a seguir escuchando la conversación pero Taiki llegó alzando la voz:
– ¡¡Tsuyo!! ¡Ya hemos vuelto! ¿Dónde está Benjamin? – Tsuyo seguía en las musarañas hasta que Taiki le pellizcó la mejilla.
– ¡Au! ¡¿Pero qué haces?!
– Es que no estás donde deberías estar… ¿Qué sucede?
– Hmm… ¿tú sabías que la magia estaba prohibida aquí, en este reino? – Taiki se quedó parado, no sabía la respuesta, mas sin embargo, Finre, que estaba ahí al lado y escuchó, comentó:
– Eso lo deberían de saber todos. Si alguien usa algún tipo de magia será ejecutado. ¿Cómo a estas alturas no sabéis algo así?
Tsuyo y Taiki, que sabían que Saya podía usar runas, se quedaron atónitos al escuchar aquello.
– ¡¡¿Qué?!! ¡¡¿Pero por qué?!! – Tsuyo se estaba poniendo nerviosa.
– No hace falta que te pongas así… Esta ley debió ponerse hace tiempo cuando había guerras a causa de la magia. Era tan poderosa que la prohibieron para evitar así más batallas. Yo lo veo realmente acertado.
Los chicos no dijeron nada y finalmente salió Benjamin dispuesto a hacer de guía a ambos jóvenes.

De viaje al castillo Zheru en el carruaje que llevaba Benjamin, éste les preguntó a los chicos qué les sucedía ya que se les veía muy serios. En cuanto supo que Tsuyo escuchó la conversación aunque a medias, se sobresaltó, poniéndose en pie, haciendo desequilibrar el carruaje.
– ¡¡Aaaah!! ¡¡Ten cuidado Beeeen!! – gritó Taiki cogiéndose donde podía.
– ¡¡¡Idioooooootaaaaaaaaaaas!!! – con su puño le dio un golpe en la cabeza a Tsuyo. – ¡¿Se puede saber qué hacías escuchando?!
– ¡¡¿Eeeeh?!! ¡¡Lo que yo no entiendo es porqué nos escondéis algo tan importante!! – rechistaba Tsuyo.
– Escucha, tú también, Taiki. – volvió a coger el control del carruaje sentándose mientras intentaba tranquilizarse. – No es algo simplemente como esconder… Saya misma ya decía que prefería evitar estos temas… y lo poco que os contaba era en privado y luego os decía que no contarais nada ¿no es así? – ambos asintieron.
– Demonios… ¿Y con eso no sois capaces de deducir que por algo será que no quiere mencionar nada sobre runas? ¿En qué mundo estaréis…?
– ¿En uno en el que no nos dicen que ejecutan personas que usan magia? – estaban molestos.
– De acuerdo, de acuerdo…– suspiró. – De todas formas lo que menos queremos Saya y yo es que os preocupéis. Tenéis que seguir con normalidad como hasta ahora sin revelar nada de lo que sabéis y así no pasará nada. No ha pasado nunca, y como dice Saya, sabe guardar muy bien su secreto y nadie ha sospechado de ella. Todo irá bien.
– Pero entonces… –Tsuyo seguía preocupada. – ¿Podrías contarnos con detalle la conversación con mi hermana? Para pensar que todo irá bien me parecía más bien que estabais preocupados…
– Problemillas de este tipo pasan a menudo… Pero ahora no es el momento… Prefiero contároslo cuando volváis de vuestra primera misión. ¿De acuerdo?

Siguieron su rumbo pasando por el gran puente Thairoths que cruzaba todo el río Ayrost. Era el único puente que había para poder llegar a las tierras donde se hallaba el palacio del rey y el castillo Zheru. En muchas batallas este puente fue crucial y era casi imposible la conquista de las ciudades nórdicas.

En Kwon Ryu, en palacio, el rey se hallaba descansando en sus aposentos estando su guardaespaldas Ale en la gran puerta guardando el cuarto. De pronto vio acercarse a un hombrecillo. Era joven y muy delgado con ropas reales. Se dirigió a la puerta de los aposentos del rey.
– Déjeme pasar. – le ordenó a Ale que se negó.
– Perdone, su Majestad está descansando y no desea ser molestado.
– ¡Ja! ¡¿Cómo os atrevéis?! ¿Acaso no sabéis quién soy yo?
– Que sea el sobrino de su Majestad no le da más privilegio. Él es quien tiene más poder y si desea descansar que así sea. No tiene porqué ser molestado por nada ni nadie.
– ¡¿Ja?! ¡¿Estáis diciendo que soy una molestia?! ¡¿Cómo osáis insultarme así?!
– No lo he hecho… – a Ale nunca le acabó de gustar el sobrino del rey por parte de su mujer, Borja, era un chico mimado y egoísta de apenas veinte años.
– Bueno, dejadme pasar. Necesito ver a mi tío.
– Ya le he dicho que no, por favor, vuelva más tarde. – pero no le hizo caso alguno y empezó a gritar.
– ¡¡Tiooooo!! ¡¡Tiooooo Thoeeeeeelm!! ¡¡Soy yoooo, tu sobrino favoritoooo!!
– ¡¿Pero qué haces?! ¡¡Cállate!!
– ¡¡Necesito hablar contigoooooo!!
Pronto se abrió la puerta asomando la cabeza del Rey Thoelm VII algo cansada.
– ¿Qué es este alboroto? ¿Qué ocurre?
– Verá su Majestad…– Ale iba a explicarle la situación pero Borja, maleducado como siempre, no le dejó.
– ¡Tío! ¡Al fin! Este hombre tuyo no me dejaba pasar. ¡Tengo que hablar contigo!
– ¿Conmigo? ¿Sabiendo que es mi hora de descanso? Más te vale renacuajo que sea importante.
– Claro que lo es. ¡Por supuesto que lo es!
Ambos entraron en el cuarto, Borja miró a Ale con aires de superioridad orgulloso de haber conseguido lo que quería.
Ale se quedó fuera mirando la puerta.
– Borja… – decía malhumorado. – ¿Desde cuándo es el favorito del rey?... Qué poco representa este jipo abe.

Al anochecer Tsuyo y Taiki ya estaban en el castillo Zheru donde pasarían la noche allí. Benjamin una vez les dejó, volvió a Sereyad en carruaje.
– Bien, chicos. – un hombre de allí, de uno de los más altos rangos Goei de Throndgard, se encargaba de los nuevos guardaespaldas que llegaban y se les asignaban una misión.
– Espero que estéis muy bien preparados para mañana, antes de empezar con la misión iréis al palacio real de Kwon Ryu para ver por primera vez en persona a vuestro rey. Después empezaréis la misión y espero que la llevéis a cabo a la perfección siendo sobretodo la primera.
– Disculpe ¿qué misión nos toca hacer? –preguntó Taiki.
– No es mi turno decíroslo ahora. Sólo os diré que es una de las más importantes… al menos comparadas con el resto, jaja.
– Supongo que eso es tranquilizador…– comentó Tsuyo y aquel hombre la observó.
– Oh, eres una chica… Realmente muy pocas llegan a guardaespaldas, supongo que debes de ser muy buena.
– ¡Señor! – les interrumpió otro joven que venía corriendo a una velocidad vertiginosa desde el otro lado de la gran sala. En cuestión de segundos ya estaba frente al hombre. Este chico de altura similar a Taiki, de cabellos oscuros con reflejos rojizo y ojos del mismo color; llamaban mucho la atención. Y combinaba muy bien con sus ropas negras de pequeños detalles granates que constaban de camiseta, una chaqueta sin mangas, pantalones cortos y unas botas.
– Oh, hay un mensaje… –el hombre cogió el correo que le dio y enseguida cogió otro sobre y se lo entregó al mismo chico, el cual tan pronto lo recibió, salió corriendo de allí.
– Qué rápido… – Taiki quedó sorprendido.
– ¿Verdad? Por esa razón va muy bien que sea mensajero. Envía el correo en tiempo récord. No he visto nadie igual. Pero bueno, ¿por qué no nos dejamos de cháchara? Tenéis vuestras habitaciones preparadas. Así que id, cenad antes y dormir. Os quiero fuertes y espabilados por la mañana. ¡¿Entendido?!
– ¡¡Sí, señor!! –Tsuyo y Taiki hicieron lo que se les había mandado y pronto se fueron a dormir impacientes por que llegara la mañana y saber qué tipo de misión les tocaría hacer.

Al mismo tiempo, el chico mensajero había llegado a Kwon Ryu donde otro hombre recogió su correo. Este hombre se dirigió a toda prisa dirección a palacio donde entregó la carta a manos de Borja, el sobrino del rey.
– Ohj… Ya era hora… Qué lentos sois algunos por favor. –Borja abrió impaciente el sobre y leyó la carta detenidamente. A medida que leía se le iba dibujando una sonrisa maliciosa en la cara.
– Jujuju, al parecer por fin han encontrado lo que tanto buscaba…"

Mapa Continente Oeste (1)




domingo, 17 de enero de 2010

Firmas Suikoden #1

Ya que vamos de Suikoden, dejaré firmas de suikoden por el momento. ;)
Dejaré unas cuantas de mi colección (por supuesto hechas por mí).
































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