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lunes, 22 de febrero de 2010

Renders #1

¡Buenas tardes a todos!

Espero que todo os vaya bien y que si andais ocupados, sea productivo para el alma, como en mi caso (risas).

Bueno, vengo a dejaros "renders" que he ido haciendo de Suikoden.

Para quien no sepa qué es un *render, usamos esa palabra cuando nos referimos a aquel objeto (pj) que pondremos en la firma, wallpaper, flash, etc (siempre que quieras usarla como tal). Es una imagen en formato ".png". Los renders suelen estar en formato ".png" más que nada porque es uno de los formatos (no sé si el único) que al guardar como imagen, aquellos espacios "vacios" luego no son reemplazados por un color blanco o negro como con otros. En otras palabras es una imagen "sin fondo". Por lo que también es muy cómodo trabajar con ellos.

Para saber más sobre "formato .png" pinchar aquí

*En este caso, render no tiene nada que ver con los diseños de 3D, en nuestro caso sólo consta quitarle el fondo al objeto o personaje que quieras de una imagen y quedarte sólo con él.

Y aquí os dejo con mi pequeña galería para quien quiera disfrutarla con firmas, wallpapers, banners o lo que imagine. ^^
Si alguien quisiera alguno en concreto podría hacerlo. :3

















martes, 16 de febrero de 2010

Videos por fans de Suikocastle

Buenas a todos.

Aquí vengo de nuevo.
Esta vez a dejaros tres vídeos en especial.

Los tres van sobre suikoden y los tres están hechos por fans de ellos y usuarios del foro Suikocastle.
Ellos tres son Fliktor, Kizoku Nozomi y Chiisa (yo).

Todo fue por un concurso de víeos que organizó Fliktor y participamos los tres. Estuvo muy reñido y me gustan mucho los vídeos. ^^

Aquí os pongo los vídeos que se hayan puestos en youtube. ^^

1º - Genso Suikoden Saga
Nombre cuenta: raskaipika
Creador: Fliktor
Canción: ¿?
Tema: Suikoden General



Este vídeo me gusta mucho por su dinámica aunque la canción no pegue mucho con lo que es Suikoden, me gusta cómo ha jugado con ella. ^^

2º - Suikoden Tierkreis Utawarerumono
Nombre cuenta: raskaipika (al parecer Kizoku no tiene cuenta y le pidió a Fliktor que subiera el vídeo en su cuenta)
Creador: Kizoku Nozomi
Canción: Musou Uta de Suara. Opening del anime Utawarerumono
Tema: Suikoden Tierkreis



A pesar de que Suikoden Tierkreis no me convence, el vídeo está muy logrado. La música la veo bien y a juego con las imágenes. Me sorprende que con cuatro minutos y tan poco material que había entonces del Tierkreis, haya conseguido hacer un vídeo sin repetir nada. ^^

3º - Genso Suikoden Video Saga
Nombre cuenta: Chiisayanagi
Creador: Chiisa (Paula - yo)
Canción: Uso muchas y todas son de la OST original de Suikoden.
Tema: Suikoden general (trato todos excepto Tierkreis)



Tengo que decir que para algunos se les hizo larga y ademas no es un amv en toda regla, parece que ande anunciando lo que es el juego de Suikoden (risas).
tuvo su trabajo eso sí; como traducir lo que dicen los chicos y el abuelo (lo hice lo mejor que pude, no soy una experta jaja) puse mi voz en el vídeo también, es la chica que habla en japonés (pero no se ve). Eso es lo más a destacar, aparte de que el movie maker no te deja hacer muchas cosas y cuando llevaba mucho de vídeo solía colgarse... en fin, un "show".

De todos modos espero que gusten los vídeos.
A mí me gustan todos, y de mi vídeo me empieza a gustar más a partir de que digo "27 runas verdaderas".



domingo, 14 de febrero de 2010

Pasatiempos Suikoden #1

Un saludo a todos.

Espero que todo os vaya bien.
Este tema he decidido crearlo por petición de un amigo y aquí vengo a dejaros pasatiempos de Suikoden creados por mí. ^^

Los hice ya hace tiempo, y no me lo tengais en cuenta si hay algo incorrecto, no soy una experta (risas). Pero sí que me podrían decir de algún pasatiempo para hacer o como "mejorar". Es más fácil jugar a hacer los pasatiempos que crearlos desde cero.

Si alguien se pregunta porqué los hice, pues es bien sencillo. Para que la gente disfrute de ellos. ^^

Así que aquí os los pongo. Vereis que son imágenes y os pongo un pequeño texto si veo que hace falta para explicar algo.


1º - Crucigrama Suikoden General. (trato sobre todos los genso suikoden inclusive spin off)

Se trata de averiguar la frase a través de saber los nombres de abajo junto a definiciones que os pongo.
Los espacios con letra y número indican dónde va cada letra de la palabra descifrada, yendo así al panel donde se halla la frase que descubrir.

Ej: G-9 D-4 A-10 F-2 si en esta definición fuera "HADA" la "H" iria en la casilla G-9, la primera "A" en la D-4 y así con todas.

·1· Forma parte de la familia Silverburg.
F-6 H-4 A-15 D-5 C-12 G-2

·2· Pirata de la tripulación de una gran capitana.
F-7 E-4 H-5 A-8 C-15 E-11

·3· Llegó tan alto por participar en los Juegos Sagrados.
A-6 I-11 B-4 D-7 C-4

·4· Una runa verdadera que fue separada.
E-2 D-12 I-1 A-4 C-9 G-10

·5· Personaje capaz de convertirse en bestia.
G-7 C-11 E-15 B-10 I-13

·6· Pertenece a la raza de los elfos.
A-2 H-10 E-6 F-11 B-12

·7· Cocinero secundario.
B-1 I-14 E-13 G-9 C-5 E-3

·8· Iniciales del calendario antes de Solis.
I-4 B-6

·9· Caballero de Matilda.
I-10 E-9 F-4 G-6 I-5

·10· Nieta de un emperador y sucesora del trono.
H-8 A-9 I-15 G-11 H-14 I-2 A-13 C-7

·11· Runa capaz de lanzar meteoritos.
G-15 B-15 E-8 C-13 B-9 H-11 C-8 F-8

·12· Guerrero perteneciente a los Saurios.
D-3 C-2 B-7 I-16

·13· Winger que conoció a Genkaku.
I-8 B-8 F-13 H-9

·14· Templo cuyo nombre también porta un personaje.
G-13 I-3 D-9 E-7

·15· Siempre lo verás jugando a Chinchirorín.
E-5 B-2 F-9 G-5 D-14 A-10

·16· Raza de insectos voladores.
A-14 F-12 D-13 D-6 E-14 I-12 G-4

·17· Hijo de una posadera que se alojaba cerca de Musa.
C-1 I-7 B-11 C-10

·18· Personaje que duerme a la gente ofreciendoles te para luego robarles.
C-16 B-5 H-3 A-3 D-8

·19· Personaje perteneciente a Highland.
G-8 B-16 D-4 A-12


2º - Sopa de letras.

No hay más misterio que el enunciado de la imágen tratando sólo sobre Suikoden V.
Los nombres a buscar puede ser por cualquier dirección.



3º - Busca las 10 diferencias.

No más hay misterio que hayar las diferencias entre las dos imágenes (risas).
Imágen: Personajes animales de Suikoden III.



Y hasta aquí mis pasatiempos.
Las soluciones serán puestas en un futuro. ^^
Espero que quienes les guste estas cosas, disfrute de ellas.



miércoles, 10 de febrero de 2010

Episodio 4 - Avisos de 4 puntas

Queridos lectores, aquí os dejo el episodio 4.
Espero que os guste. ^^

{Jung Saek City}


"–Tsuyo… ¡Tsuyo! ¡Despierta, Tsuyo!
Poco a poco empezó a recobrar el sentido y abría los ojos lentamente, confundida.
–¡Por fin! ¡Estaba muy preocupado por ti! ¡¿Cómo estás?! –delante de ella vio a su amigo Taiki que parecía descansado al ver que despertó.
–Taiki…–quiso ponerse en pie pero su cuerpo flaqueó y aquellas heridas que recibió en la lucha contra la mujer Alaya le seguían doliendo.
–No hagas demasiado esfuerzo. No recibiste precisamente cosquillas ¿sabes? Pero me alegro de ver que vas a recuperarte.
Tsuyo observó el lugar donde estaba. Un cuarto oscuro de piedra con apenas una cama que constaba sólo de una tabla de madera sujeta a la pared por dos cadenas de hierro oxidado. La poca luz que entraba era a través de una pequeña ventana con barrotes mirando al este.
–Dó…¿Dónde estamos? –decía desconcertada.
–Pues exactamente no lo sé. Pero por la ventanita esa pude ver la torre Throndgard y lo que parecía ser Jung Saek. Así que no me extrañaría que estuviéramos en el pueblo de Uvye. Lo que me pregunto es porqué. Cuando desperté estaba aquí igual que tú. Lo último que recuerdo fue lanzarme contra aquella mujer después de que te hiriera… y el príncipe… –Taiki guardó silencio por él.
–Taiki… Tengo que contarte algo… Algo que no viste. –puso mucha atención a Tsuyo mientras ella le explicaba lo que sucedió después de que él cayera inconsciente. Los momentos en que vio a los hombres de Ohm’kya y a su hermana usando magia.

En aquellos instantes el guardaespaldas Ale recorría uno de los pasillos de palacio, parecía preocupado y a su vez muy enojado:
–¡Qué rabia! ¡Tendría que haberle insistío más con lo que yo presentía! –mencionaba entre dientes recordando los hechos ocurridos.

[Su majestad el Rey Thoelm VII se encontraba en su hora de la merienda tomándose un té caliente de canela. Ale, como buen y fiel guardaespaldas, estaba junto a él sin bajar la guardia. Ambos estaban manteniendo una agradable conversación cuando de pronto se abrieron las puertas sin previo aviso y entró su consejero.
–¿No sabéis que es de mala educación entrar sin llamar y sin permiso? –el rey parecía molesto.
–¡Lo siento Su Majestad! –el consejero estaba jadeando. – ¡Pero es muy urgente! ¡De verdad!
–¿Qué sucede?
–¡Nos acaba de llegar un mensaje! Y lo que dice en él… –empezó a ponerse nervioso hasta el punto que sus manos temblaban.
–Sir Ale. –el tono con que el rey le nombró le hizo entender que cogiera el mensaje y lo leyera. Sin más preámbulos la cogió y leyó en voz alta.
–Su Majestad. Le enviamos este mensaje para notificarle de una terrible noticia. Los sucesos ocurridos esta mañana. –Ale hizo una pausa. – Un momento, esta mañana era la llegada del príncipe.
–Prosigue, Sir Ale. –al rey se le notaba inquieto.
–De acuerdo. Se trata de vuestro único hijo, nuestro príncipe, Neil Thoelm. Tras llegar a tierra fue atacado y… falleció. –Ale cogía con fuerza el pergamino al mismo tiempo que al rey se le cayó la taza de té al suelo rompiéndose en pedacitos y ensuciando la gran alfombra de la sala. – Su hijo nos ha dejado tras un trágico suceso. ¡No me lo puedo creer! –Ale se enojaba cada vez más.
–Cómo… no puede ser… hijo… –el rey se quedó arrodillado al lado de la mesita redonda donde estaba merendando. Sin apartar la vista del suelo pidió a Ale que siguiera leyendo. – Sir Ale… leed hasta el final… quiero saber si el mensaje nos dice algo más.
–Se sabe que la embarcación en la que viajaba el príncipe tuvo problemas para llegar a puerto. Todos sus trabajadores murieron también. Al parecer hubo una explosión que causó gran parte de sus muertes. Mas sin embargo os anunciamos de que hemos sido informados de que todo fue a causa de dos jóvenes aparentando ser Goei y no trabajaban solos. Constaban de una ayuda para terminar de llevar este terrible ataque teniendo el valor incluso de usar lo prohibido: el poder de una runa. –volvió a hacer una pausa, esta vez más larga. – ¡¿Pero qué dice?! ¡Esto tiene que ser un error! ¡¿Quién te ha dao el mensaje?! –decía enojado al consejero.
–Lo trajo nuestro mensajero más rápido y eficaz. El chico Tatsuma.
–Tsk… No me gusta nada este asunto… nada… –decidió seguir leyendo. – Los dos traidores que se hicieron pasar por dos nuevos Goei han sido encerrados en la pequeña prisión de Uvye; ya que sus aliados se escaparon, esperamos que ellos sean capaces de confesar su paradero y que usted los ajusticie. –suspiró. – Esto es todo… ¿Alguien más sabe sobre esta información?
El consejero, aún nervioso y temeroso por la situación, lo negó con la cabeza:
–Nada más me fue entregada la carta y la leí, vine corriendo hacia aquí.
–Está bien… Podéis marcharos. –dijo su majestad con la mirada perdida dirigida al suelo. El consejero se marchó.
–Rey… Thoelm… –Ale puso un tono más suave para dirigirse a él. – Entiendo que la noticia es muy dolorosa para usted… pero quiero que sepa que en cuanto a los atacantes de nuestro príncipe, no estoy de acuerdo. Vi a los chicos a la cara… Independientemente de si son chicos o no, añadidle que no vi en sus ojos personas capaces de hacer algo así.
–Sir Ale… –con esfuerzo, dirigió su mirada hacia él. – Quizás… Precisamente porque son niños y aparentan ser más puros… no significa que no puedan hacerlo…
–Pero… Su Majestad… Usted me conoce muy bien y sabe que soy muy buen guardaespaldas. Los Goei no somos entrenados simplemente para saber proteger a alguien, sino también para saber ver quien tenemos delante de nuestros ojos.
–Sir Ale… Nadie en su profesión, por muy bien que efectúe su trabajo, lo hace todo debidamente. Como humanos que somos, solemos tener bastantes errores. No os culpo por si no supisteis ver algo así en aquellos jóvenes…–cogió aire. – Sólo debéis saber que a veces se nos escapan cosas.
–… –Ale bajó la mirada. No estaba de acuerdo con las palabras de su rey, pero no quiso seguir razonando en aquellos momentos.
–¡¡Tío Thoelm!! ¡¡Tío Thoelm!! –asomó de pronto Borja por el cuarto irrumpiendo con su irritante voz. – ¡¡Qué terrible noticia!! ¡Siento mucho lo que ha ocurrido! –Ale no le quitaba ojo de encima.
–¿Qué haces aquí?
–Oish, que estirado es vuestro guardaespaldas, querido tío Thoelm. ¿A qué voy a venir sino? Muriéndose mi primito lo mínimo que puedo hacer es acompañar en sentimiento a su padre, que es mi tío y nuestro rey. Lo que no me gusta de los Goei es su falta de comprensión e inteligencia a veces, agh…
–Borja… –el rey Thoelm lo detuvo mientras Ale tuvo que tragarse aquellas palabras.
–Querido tío. No puedo veros así. Esos traidores han de pagar por lo que han hecho. Si mal no recuerdo eran de Sereyad ¿no? Propongo que vayamos allí a buscar a sus viles secuaces aunque quizás prefiráis antes verles la cara a ellos dos para darles sentencia de muerte por alta traición a su reino…
–¡¡Cállate!! –Ale no aguantaba más su palabrería.
–¡Por dios! ¿¡Qué falta de respeto es esa!?
–Sí, una clase de respeto deberían darte a ti abe.
–¿¡Pero cómo… te atreves?! ¡Esto es imperdonable! ¡Tío Thoelm, haz que…!
–Ya basta. ¡Los dos! –la fuerte voz que puso el rey Thoelm, les hizo parar. – No estoy en condiciones para hablar y menos escuchar cómo discutís. Necesito estar sólo. Así que marchad, por favor, marchad.
Sin decir nada más, Ale y Borja salieron del cuarto. Una vez la puerta estuvo cerrada se quedaron allí de pie en silencio unos segundos hasta que Borja abrió su boca:
–Será posible… que poca profesionalidad y caballerosidad perder los estribos así. Si no fuera por ti, habría seguido hablando con… –antes de finalizar la frase, Ale, malhumorado, lo cogió y estampó contra la pared, sin soltarle.
–¡¿Pe-pero qué haces?! ¡Suéltame! ¿Tan humillado estás por lo que te he dicho y recurres a la violencia para solucionarlo?
–No hables, va. Aunque no represente en absoluto tener que tragarme ese abuso que te pegas a menudo con mi persona, es más inteligente pasar de toas ellas.
–¿Entonces… a qué viene este acto tan poco civilizado? –Borja miraba temeroso a Ale cuyos ojos sinceros brillaban con fuerza.
–Dime. Dime cómo has sabío to' esto cuando el mismo consejero ha dicho que nadie sabía sobre esa noticia y no ha dao tiempo para que nadie más sepa de ella.
–¿A-A qué… te refieres?
–¡Dímelo!
–¡¡AH!! ¡Pero si no he hecho nada malo! ¡Sólo seguí al consejero cuando lo vi tan apurado y al llegar aquí me detuve y os escuché! ¡Nada más!
–¿Sabes que no me fío de ti? Por si fuera poco tampoco me convence de que fueras tú quien avisó al rey de que se cancelaron muchas misiones… ¿no lo ves raro? Se entera antes el sobrino del rey en lugar de cualquier mensajero cuyo deber sería avisar antes al rey.
–¿De-de qué hablas? ¡Qué tonterías por favor! A ver si por una vez que se me notifique algo no puedo ir a hablarlo con mi tío sin ser culpado de algo inexistente… ¡Suéltame! ¡Quiero irme, suéltame YA!
Antes de que Ale siguiera conversando, la voz del guardaespaldas de Borja lo interrumpió.
–El señorito Borja le ha pedido que le suelte, así que suéltele. –Ale miró fijamente al guardaespaldas. – ¿Acaso quiere causar un revuelo sin necesidad alguna? Ese no es nuestro objetivo, señor Ale. –Ale, tras unos segundos, dejó estar a Borja que rápidamente se dirigió a su guardaespaldas mientras se marchaba:
–Oish, suerte que te tengo a ti y me sacas de apuros como estos. Este guardaespaldas de Ale nunca aprende.]


Ale se detuvo en aquel solitario pasillo:
–Eso pasó antesdeayer… Lo que no entiendo es porqué el rey decidió marcharse ayer hacia Uvye y sin mi compañía. Cuando desperté ya se había ío y el consejero vino a mí anunciándome aquello y dándome una carta del rey que me pedía que me quedase a cuidar del castillo y su ciudad… Al menos se llevó otro Goei con él… Ya no sé qué pensar… y estoy aquí hablando sin que nadie me escuche abe… –dio un puñetazo a la pared.
Se quedó quieto cuando le pareció haber escuchado el maullar de un gato y puso atención a su alrededor. Vio en el reflejo de luz de una ventana superior una sombra esconderse. Decidió caminar un poco más sin perder de vista el reflejo de la ventana. Cuando vio aparecer de nuevo una sombra, veloz, sacó un pequeño cuchillo que guardaba dentro de su bota y lo lanzó hacia aquella figura. Rompió los cristales y se escuchó la voz de una chica asustarse mientras caía abajo.
Aquella persona mostró tener una gran habilidad aterrizando sin haber recibido ningún tipo de daño, aunque una vez tocó el suelo, se resbaló y cayó.
–¡Augh! ¡Qué daño! –se volvió a escuchar lo que parecía un gato. – ¡Todo es por tu culpa!
Ale desenvainó y señalando a aquella chica, preguntó:
–¿Quién eres tú?
–¡Ah, lo siento! –la chica se puso en pie, tras sacudirse la ropa se puso firme mirando con una sonrisa a Ale mientras un pequeño felino negro asomaba poniéndose en la cabeza de la chica. –Hola, soy Fuji Nagasaki y ésta de aquí es mi gata Kira. Un placer.

{Four Tips}


Ale se quedó desconcertado. Aquella chica de dorados ojos y aspecto extremadamente feliz, tenía los cabellos color naranja oscuro y recogidos con dos pequeñas coletas en la parte inferior contrastando así con el color oscuro de su ropa. Llevaba una gruesa diadema rodeando la cabeza por la frente; una camiseta corta y guantes negros. Un gran trozo de tela morado oscuro rodeaba su cuello dejando caer por detrás su tela sobrante. Sus pantalones anchos se camuflaban muy bien con el bosque y su simple calzado también era oscuro. Sorpresa para Ale era una chica guerrera pues tenía con ella una katana en su lado izquierdo y un arma muy grande de cuatro puntas en su espalda que nunca había visto.
–Pero… ¿De dónde has salío? ¿Cómo has llegao aquí y burlao toa la guardia? – “–A pesar de aparentar ser alguien de buen corazón, no puedo permitir bajar la guardia. Alguien así llegando hasta aquí… Espero que no tenga nada que ver con los chicos de Sereyad y ella sea un cómplice…”
–Ah, vengo de muuuuy lejos de aquí. De otro continente de un pueblo ninja llamado Rokkaku. Me costó mucho venir aquí en su día. Pero no soy mala, no te preocupes.
–¿Qué… ninja? De todos modos no me digas que no me preocupe porque estoy en una situación que es para SÍ preocuparse. ¿Por qué alguien como tú está planta’ en palacio y asegura no ser…? –se detuvo. – En fin…
–Jaja, que divertido. El motivo de mi viaje a este continente es para dar con una persona especial para mí, buscando por varios lugares sin éxito alguno por cierto. En verdad es difícil pasar desapercibida y pensé en hospedarme por algunos bosques, montañas… Como nadie por aquí se fía de ver alguien como yo, apenas me dejan acercarme al puente y cruzarlo. Así que decidí cruzar la cordillera Phoeryns y últimamente he estado un tiempo por… cómo se llama… el monte Wuonji, justo al oeste de palacio. –aquella chica ninja llamada Fuji seguía mostrando una gran sonrisa.
–Desde luego no eres alguien a quien tomar a la ligera… Con lo peligrosa que es toa esa zona abe… –Ale decidió bajar el arma pero la guardia seguía bien alta.
–Ah, debes referirte por la cantidad de bandidos que hay. Sí, algunos tienen hasta una pinta horripilante si se me permite decir, jaja. –su gata maulló.
–Bien, si eso es to’, quiero anunciarte que en palacio no hay nadie que tú busques. Si quieres investigar en ciudades cercanas, tienes permiso pero ve con cuidado. Te acompaño a la salía.
–No te preocupes, esa persona puede esperar. En verdad quería verte a ti.
–¿Cómo dices? –Ale seguía sin salir de su asombro.
–Hace unos días me topé con bandidos y decidí escucharles a escondidas; eso sí, tras haberme quitado la comida que quería cazar y escucharles hablar sobre palacio. Al parecer fueron contratados junto a un gran número más de bandidos por alguien haciendo así que varias personas que necesitaran servicios de guardaespaldas, dejaran de necesitarlo. Podrás imaginar fácilmente qué les ocurrieron. Como mencionaron algo sobre palacio decidí venir y saber más sobre el tema. –Ale ponía mucha atención. – Tengo que decirte que he dado con la persona que planeó todo y aún tiene más.
–¿Quién…?
–Es alguien que conoces muy bien y al que guardas muy poco aprecio por lo que he visto. Por eso también he decidido hablar contigo pensando que podría confiar en ti.
–Maldito… ese jipo… –Ale apretaba con fuerza sus puños. – Entonces los chicos de Sereyad no tienen ninguna culpa como yo pensaba ¿verdad? –Fuji asintió. – Está bien, voy a buscarlo ahora. –Ale fue caminando con prisa en busca del sobrino del rey, Borja, decidido a pasar cuentas.
–¡Espera! ¡Aún no terminé de contártelo todo! ¡Ni siquiera guardas el arma! ¿Vas a ir así por palacio? –Fuji le siguió.


Tras escuchar cómo metían una llave y sacaban unas cadenas, la puerta se abrió. Tsuyo y Taiki miraron atentos. Entró un guardia.
–Vaya, al fin despertasteis.
–¡Disculpa señor! ¡¿Dónde estamos?! ¡¿Qué hacemos aquí?! –le preguntaba Taiki.
–No os hagáis los inocentes. ¿O piensas que vamos a dejar así como así unos criminales como vosotros?
–¡¿Qué dices?! ¡No hemos hecho nada!
–Sí, sí, ya. Decídselo a su Majestad a la cara cuando llegue y vea la cara de quienes mataron a su hijo.
–¡¡¿QUÉ?!! ¡¡Aquí hay una equivocación!! ¡¡Eso no es cierto!! –Taiki fue corriendo hacia el guardia que decía mientras cerraba la puerta:
–Eso comentadlo con la visita que vais a tener. – Taiki llegó cuando se cerró la puerta.
–¡¡Maldición!! ¡¿Qué está pasando?!
–Taiki… –Tsuyo parecía apenada. – Si alguien viene y pregunta por lo que pasó…
–No tienes que temer, Tsuyo. Nosotros no hemos matado al príncipe. –se detuvo a pensar y siguió. – Bueno… lo de tu hermana será mejor no decir nada. Además tampoco hizo nada malo. Qué ley más estúpida la de la magia… tsk…
–Ya no es sólo eso… Es el saber qué hacía con esos hombres y qué buscaban… qué hacían allí…
–Pues cuando le veamos ya le preguntaremos.
Al poco se volvió a abrir la puerta. Se podía ver entrar en aquella celda a Borja con su guardaespaldas. Estaban firmes, a pocos metros de la puerta, sin decir nada. Sólo habló Borja en cuanto ésta se cerró dejándoles solos con los chicos.
–Seré breve y quiero respuestas. ¿Vale, chicos? –comentaba mientras daba pasos lentamente.
–¿Quién eres tú? –a Borja no le gustó la manera en la que se le dirigió Taiki y le dio un fuerte puñetazo mientras decía con un tono más fuerte:
–¡Ten más respeto! ¡Estás tratando con el sobrino del rey Thoelm! ¡Así que para ti soy el señorito Borja! ¡¿Entiendes?!
Tsuyo acudió deprisa a Taiki que, con su mano en la mejilla donde recibió el golpe, se aguantaba las ganas de decirle unas palabras a Borja.
–Ahora respondedme. ¿Dónde está lo que busco?
Antes de que Taiki abriera a boca, Tsuyo lo detuvo y ocupó su lugar.
–¿De qué estamos hablando?
–¡¿Será posible que no sepáis nada?! El príncipe traía consigo un objeto muy valioso y no ha sido encontrado. Vosotros que estuvisteis con él deberíais saberlo. ¡¿Dónde está?!
–Ja ¿se muere su primo y le importa más un objeto? ¿Qué tipo de persona eres tú? –Taiki volvió a recibir por parte de Borja que, insatisfecho, se encargó de dejarle sin aire unos momentos al darle un rodillazo en el torso.
–¡Taiki! ¡Ya basta! –Tsuyo se dirigió hacia Borja pero su guardaespaldas le cogió de sus ropas a la altura del cuello levantándola unos centímetros del suelo.
–Llevo mucho tiempo buscando ese objeto y nada ni nadie impedirá que me haga con él. Todo me ha salido tal como he planeado pero ahora sólo me queda eso. –Taiki estaba arrodillado en el suelo tosiendo y cogiendo aire. Borja se dirigió a Tsuyo. – No importa lo que hagáis que vuestro fin se acerca y da igual lo que digáis porque nadie os creerá. Pero si no queréis estar sufriendo hasta que digáis adiós definitivamente, será mejor que colaboréis.
–Pero nosotros no sabemos sobre ningún objeto; no se nos dijo nada sobre ello y estoy segura que no lo vimos. Si es algo tan valioso debería ser algo que se apreciase a simple vista.
–Bien. –Borja cogió fuertemente con su mano el rostro de Tsuyo. – Pareces decir la verdad. Pero… Entonces supongo que sabrías decirme quién o quienes fueron los que se lo llevaron. Estabais allí y no estabais solos.
–No… no sabría qué decirle… Todo me pareció muy… confuso… –Tsuyo no paraba de pensar en su hermana.
–¿Confuso? ¿Así que lo único que se te ocurre decirme es que te pareció confuso? ¡¡Que chica más inútil!! –Borja aprovechó para darle cuando su guardaespaldas la soltó y una vez tendida en el suelo, Borja puso su pie encima de su espalda impidiendo que se moviera. – Perdona pero hay algo en tus palabras que no me convence. Veamos… He estado estudiando sobre vosotros dos, en especial sobre ti, querida Tsuyo. ¿Y sabes qué descubrí? –decía mientras acariciaba el cabello de Tsuyo que no soltaba palabra.
–Ba-Bastardo… dé… jala… –por mucho que Taiki quisiera recurrir en su ayuda, el guardaespaldas de Borja no le dejaba.
–Descubrí que tu padre fue un traidor de nuestro reino. Creo que nadie se extrañaría si ven que su hija es también una traidora. De tal palo tal astilla.
–¿De… qué habláis…? –Tsuyo cada vez se sentía más perdida.
–Dime ¿viste a alguien usar el poder de una runa? –Tsuyo se sorprendió al escucharle pero no dijo nada. – ¡Vamos, dímelo! ¡Sé que has tenido que ver algo! ¿Es que quieres acabar como tu padre? ¡Vamos! –Tsuyo se negaba a decirle nada sobre su hermana y la magia. Borja, impacientado, le cogió de los pelos estirando con enojo. – ¡¡He dicho que me lo DIGAS!! Si no lo haces todo tu pueblo de Sereyad lo pagará. ¿Acaso quieres eso? ¿Eh? ¡¿Acaso lo quieres?!
“– Saya… ¿por qué? … ¿Qué está pasando? …” Tsuyo deseaba con fuerzas estar con su hermana para que le aclarase todas las dudas.
–Es imposible sacarles nada… ¡Pues vosotros os lo habéis buscado! –de pronto se abrió la puerta y asomó un guardia.
–Perdonad, es que su Majestad ya ha llegado y desea ver a los criminales.
–¡Agh, aún no había terminado del todo con ellos! –dejó estar a Tsuyo. – Pues nada, llevaros esta basura de aquí para que sea sentenciada por mi tío Thoelm. Ningún criminal debe salir impune después de esto.

Los chicos fueron llevados por guardias hasta estar frente a su Majestad el Rey Thoelm VII con un rostro que denotaba dolor y frustración. Todo el pueblo de Uvye estaba presente observando sin quererse perder nada.
–Vosotros dos… ¿Cómo habéis podido? … ¿Por qué razón lo habéis hecho? Tuvisteis el valor de presentaros ante mí, miradme a los ojos y decirme que traeríais a mi hijo sano y salvo de vuelta. ¡¿Cómo osáis defraudarme así?! ¡¿Cómo osáis traicionar a vuestro rey y a vuestro reino entero?! ¡¿Qué tipo de personas sois?!
–¡Nosotros hicimos lo que pudimos para salvar al príncipe, de veras! ¡Eran otras personas quienes nos hirieron y acabaron con su vida!
–¡Callad! ¿Pretendéis que os crea? No sé cómo lo habéis hecho pero toda la embarcación ha fallecido, incluso mi hijo y su guardaespaldas. ¿Pretendéis que os crea siendo vosotros los únicos que han salido de tal masacre? ¿Es eso lo que os han dicho vuestros aliados que digáis tras matar a mi HIJO? –a pesar de ser avisados de que nadie les creería, seguían intentándolo.
–¡Nosotros no hemos sido! ¡¡NO HEMOS SIDO!! –sus palabras se escuchaban por todo lo alto. La gente empezó a murmurar mirando con desconfianza a los dos jóvenes cuya ropa manchada de sangre no era de buen ver.
–¿Cómo han podido hacerlo? Son sólo unos niños… –decían unos.
–Miradlos, manchados de sangre y con heridas pero saliendo vivos de tal cosa. No pueden ser de fiar. –mencionaban otros. Taiki y Tsuyo no recibieron ningún tipo de apoyo. La gente prefería seguir al rey que si estaba seguro de que ellos dos acabaron con la vida del príncipe, su pueblo no iba a llevarle la contraria.
–Vuestras horas están contadas. –comentó el rey. – Encerrad a estos dos. Dentro de dos días no veréis más el amanecer.


Dentro de palacio de Kwon Ryu sólo se oían fuertes pasos y portazos. Muchos soldados se alertaron pero no se atrevieron a hacer nada al ver al guardaespaldas Ale echando fuego por la boca.
–¡No está ese jipo por ningún lao! –decía malhumorado.
–Es lo que intento decirte desde hace largo rato. –Fuji se rascaba la mejilla. – ¿Por qué no te calmas y me escuchas? Bueno, con que me escuches ya vale.
–Está bien…–Ale intentaba calmarse aunque le era muy difícil en esa situación.
–Borja se fue con vuestro rey para ver en persona a los dos nuevos Goei. Te seré franca y directa. Borja busca poder.
–¿Te refieres a que quiere convertirse en rey y por eso es causante también de la muerte del príncipe?
–Bueno, de su boca no ha salido que quiera ser rey y que buscaba poder político… Aunque si consigue todo el poder que busca, no me extrañaría que aprovechase la oportunidad. Lo peor de todo es que no está sólo y muchas vidas están en juego.
–Iya… eso es muy serio abe… ¿Cómo puede ese cerdo agridulce lograr tanta ayuda?
–El destino es muy caprichoso ¿eh? Pues se va a montar una muy gorda en la que tú y yo solos no podremos parar.


Taiki y Tsuyo guardaban silencio uno al lado del otro encerrados en la misma celda. No sabían de qué hablar y sus mentes andaban muy confusas como para pensar en si podrían huir de allí o no. Observaban por la ventana el paisaje atardeciendo viendo a lo lejos la ciudad de Jung Saek y aún más lejos la Torre Throndgard. En alguna ocasión el paisaje se les volvía borroso a causa de que se humedecían sus ojos y acababa cayendo por sus rostros algunas lágrimas.
Pero pronto cesaron cuando quedaron boquiabiertos al ver que de repente la Torre Throndgard empezó a caer rápidamente, desplomándose como un castillo de cartas y dejando una gran humareda en su lugar mientras anochecía."




lunes, 8 de febrero de 2010

Suikoden I en Español

¡¡Noticia, noticia!!

A todos los fans de Suikoden I y a los que les gustaría jugarlo en español al parecer pronto tendréis ese privilegio (risas).

Muchos sabemos que Suikoden I fuera de Japón sólo salió en inglés. Y algunos ya sabemos que varios fans se dedicaron a traducirlo pero el poner su texto en el juego era complicado y requería su tiempo también, por lo que en internet no se encontraban los "scripts" al completo.

Pero en Suikocastle nos ha salido un chico, que responde al nick de chopp2, que ha trabajado con ello mencionándonos los progresos y asegura ahora que ya terminó con su traducción y de insertar los scripts al completo.
Una vez lo compruebe y todo esté bien, tendremos la oportunidad de jugar a Suikoden I en español. ^^.
Deseo que todo salga bien, se lo ha trabajado mucho y se lo merece. ^^.

Suikocastle - Suikoden I Español



Palabras y formas de expresión #1

Buenas tardes a todos.
Aquí vengo de nuevo.

Este tema en realidad es algo que casi se me escapa (risas).

Cuando un amigo leyó mi fic y me preguntó sobre ciertas expresiones ya que le parecieron bastante curiosas, se las expliqué. Pero decidí aprovechar y escribirlo para que todos que no sepan ciertas cosas las sepáis. ^^

Como bien sabréis, el mundo de Suikoden se no presenta con una ambientación medieval, por lo que decidí que su vocabulario no tuviera palabras y expresiones que podamos usar hoy día (digamos palabras "nuevas"). Mejor dicho me basé en los juegos de Genso Suikoden, no tienen un habla puramente medieval, pero guardando ciertas expresiones y sin olvidar el respeto (supongo también para que muchos de hoy entendamos mejor (risas).)

En mi historia me expreso de una forma cotidiana aunque cuando hablan los personajes, depende de quienes sean, pueden hablar y expresarse de un modo u otro. Por lo que veréis alguna variedad y posible contraste entre unos y otros.

Aparte de "acentos" que usen, como el ya visto barquero (cuyo nombre ya veréis más adelante) del episodio 3 que tiene un acento afrancesado.

Cuando usan expresiones de desagrado, es decir, cuando están molestos, enfadados... en lugar de poner palabras que diríamos hoy día como "Joder, ostia, mierda, etc" (y no diré palabras más gordas) aparte de que es un aspecto medieval donde transcurre la historia, esas palabras le darían un aire más vulgar (aunque quizás haya un personaje que suelte algo así alguna vez, queriendo yo a propósito que ese personaje nos dé a ver que tiene un aire así). Por lo que recurrí a palabras que hoy día son calificadas como "suaves" o "cultas" aunque antaño eran todo lo contrario.
"Bastardo" es una de ellas (y que ya se ha visto) que hoy día "no es nada" como aquel que dice, pero cuidad, que si miramos la palabra significa: ilegítimo, no reconocido por el padre. Que degenera en su origen o naturaleza.

Luego se ha usado también "Córcholis" y "Recórcholis" que es una manera de decir "ay dios" o "dios mío". Usándose como forma de darse cuenta de algo o cuando te equivocas en algo, o te sientes impotente en alguna situación, o algo te da rabia,... Parecen palabras "comodines" y que hoy día son sustituídas por las que dije arriba (joder, ostia, mierda).
En verdad hay más palabras y expresiones "comodines" y "suaves" aunque aún no las he usado.

"Leñe" dicho por Taiki, también entra en esta línea. Es una interjección de molestia o fastidio.

La expresión que usa Finre en el episodio 1, "chiquis" es una manera de llamarles, a Tsuyo y Taiki, "pequeños", "chicos pequeños".

Pero en el que quizás muchos andais confusos es con el personaje de Ale que usa expresiones que para todo aquel que las desconozca, probablemente esté más perdido (risas).

El personaje de Ale, y mi amigo, le puse el habla que suele hablar a diario. Aunque en palacio tenga que mantener una postura, pero cuando lo veais "más suelto" aún os desconcertará más si no sabéis qué dice (risas).
El vocabulario que usa Ale es bastante conocido por Andalucía (sur de España), pero no vayais a creer que todos los andaluces hablan así, jaja. Y que no os extrañe que algunos tampoco sepan de eso o que no utilicen 100% las mismas expresiones.
Yo conozco varios andaluces y ya os digo que de momento sólo he visto hablar así a Ale, jaja.

Os menciono expresiones oídas hasta ahora.
"me gustan un viaje" es como decir "me gustan mucho".
Aunque su expresión "un viaje" puede aplicarse también a otras frases, sustituyendo siempre el "mucho" o "un montón". Ejemplo: Subir allí cuesta un viaje.

Algo similar es su expresion "representa".
Cuando dice de algo o alguien representa, es como decir que "gusta" o "mola".
Aún no se ha visto, pero cuando veáis un "representa a jierro" quiere decir que "gusta mucho" o "mola mucho".
También lo usa para decir que algo no le gusta: Esto no representa en absoluto. -> Esto no me gusta nada.

También lo hemos podido ver hablando de Borja como "jipo".
Tranquilizaos, no es ningún insulto como mi amigo pensó, jaja.
Es una manera de decir "chico", "tío" o "tipo". Cuando dice "que jipo" se podría traducir a "que chico" o "vaya chico". Suele usarlo como respuesta cuando le sorprende alguien o simplemente para referirse a alguien. "jipo" también puede ser pasado a femenino. -> "jipa"

Supongo que también os habréis fijado que a veces a final de frase dice "abe".
Es una terminación suya que dice muy a menudo (por eso aún estando en palacio a veces lo suelta (risas).). "Abe" es equivalente a nuestros "¿sabes?" al terminar una frase. Solo que él ya lo dice por costumbre. Cuando diga "abe o no" es como decir "¿sabes o no?"

En el episodio 1 tras que Borja consiguiera entrar al cuarto del rey Thoelm, Ale dice:
-Que poco representa este jipo abe.
Seguro que ahora sabréis traducirlo.
-Que poco gusta este tipo ¿sabes? // Este tipo no me gusta ¿sabes?

Espero que esto os haya ayudado más a entender a este peculiar personaje de origen andaluz (risas).
Cuando vaya soltándose más, ya os pondré más de su vocabulario.



viernes, 5 de febrero de 2010

Firmas #1

Buenas tardes. ^^

Esta vez aprovecharé para poneros otras firmas mías que no sean de Suikoden. (ya vendrán más, me quedan varias por ambos bandos, jaja.)

Estas dos primeras fueron una prueba de camino a saber cómo iba este mundillo.






















miércoles, 3 de febrero de 2010

Vuelve, amigo mío, vuelve

Buenas noches a todos.
Quisiera compartir con todos vosotros otro escrito mío.

No llega a ser una historia y mi idea principal al crearlo fue pensando en una poesía. Aunque cuando lo leo me recuerda el esquema de una canción (risas).

Es un escrito que hice hace varios años, expresando cómo me sentía realmente. Pero no por ello en este escrito reflejo a alguien en especial. De hecho no quería y sólo escribí en base de mis sentimientos por lo ocurrido con amistades pasadas.

El escrito original está en catalán. No me preguntéis porqué decidí hacerlo en ese idioma, simplemente me salió así (risas).
De todos modos os pongo la traducción debajo del mismo. Aunque en español no suena igual, ni rima del mismo modo, pero bueno.
Lo importante es lo que dice; eso tengo entendido. >:3


Torna, amic meu, torna

Tot va ser un dia plujós de primavera,
Mai m’havia arribat a imaginar
Que un canvi d’opinió ens podria separar,
Que podria trencar el llaç que ens unia.

El dia que m’ho vas confessar,
M’ho vas dir amb un to suau
Com si volguessis tenir-ne cura
I no fer-me mal, ferir-me.

No va durar res i en qüestió de segons,
I sense que digués res,
Aquell llaç que ens unia
Es va desfer fil per fil fins a desaparèixer.

Vaig començar a comportar-me
D’una manera molt cruel amb tu
Com si tingués el cor fet de gel
I fent veure que no em va afectar gens.

Però en realitat cridava de tristesa,
I volia plorar, desfogar-me.
Volia que sabessis quan em va afectar
Però les paraules no em van sortir.

El temps anava passant
I jo volia disculpar-me pel meu comportament,
Però altre cop no em van sortir les paraules,
Altre cop vaig quedar callada.


Un dia, però, em vaig sorprendre
Quan assegut a les escales,
Com si estiguessis esperant algú,
Et vaig veure trist.

Estaves trist
O era el meu cor en realitat?
No ho sé.

Em pregunto si de debò volies allò.
Em pregunto si sents el mateix que jo.


La primavera ja arriba al final
I tota la gent se’n va
Per passar-s’ho bé; tots s’ho passen bé
Excepte tu i jo.

Vivim la nostra vida
Fingint que no passa res,
Fingint que tot està al seu lloc,
Però mentim descaradament.

Encara vens a casa meva
I passem l’estona jugant,
Però no és el mateix,
Doncs encara que estiguis a prop et trobo molt lluny.

Encara ens trobem pel carrer
I parlem de les nostres coses,
Però no és el mateix,
Doncs no parlem del que realment ens importa.



No sé si te n’has adonat
Que en realitat crido de tristesa,
Vull plorar i desfogar-me,
Però les paraules no em surten.

Amic meu, a tu que t’aprecio tant,
Vull disculpar-me i dir-te moltes coses,
Però no sé com expressar-ho
I altre cop em quedo callada.

Un dia, però, em vaig sorprendre
Quan dret al meu portal,
Com si estiguessis esperant algú,
Et vaig veure trist.

I estaves trist
O era el meu cor en realitat?
No ho sé.

Em pregunto si també vols cridar i plorar.
Em pregunto si també vols dir-me alguna cosa.


No vull seguir així,
Haig d’agafar valor,
Contaré fins a tres
I t’ho diré.

El meu cor crida i plora
I amb llàgrimes als ulls et dic
Ho sento de debò, ho sento amb tot el meu cor.
No vull veure’t trist mai més.


Doncs estàs trist
Tant com ho està el meu cor.
Ara ho sé.

Em pregunto encara si de debò volies allò.
Em pregunto encara si sents el mateix que jo.
Em pregunto encara si també vols cridar i plorar.
Em pregunto encara si també vols dir-me alguna cosa.

Endavant, digues-m’ho.
No deixem que una opinió diferent ens separi.
Tornem a refer fil per fil aquell llaç que ens unia.
Jo ho tinc ben clar.

Torna, amic meu, torna.


Traducción al español.

Vuelve, amigo mío, vuelve

Todo fue en un día lluvioso de primavera,
nunca me llegué a imaginar
que un cambio de opinión nos podría separar,
que podría romper el lazo que nos unía.

El día que me lo confesaste,
me lo dijiste con un tono suave,
como si quisieras tener cuidado
y no hacerme daño, herirme.

No duró nada y en cuestión de segundos
y sin decir nada,
aquel lazo que nos unía
se deshizo hilo por hilo hasta desaparecer.

Empecé a comportarme
de una manera muy cruel contigo
como si tuviera el corazón hecho de hielo
y haciendo ver que no me afectaba nada.

Pero en realidad gritaba de tristeza,
y quería llorar, desahogarme.
Quería que supieras cuánto me afectó
pero las palabras no me salieron.

El tiempo fue pasando
y yo quería disculparme por mi comportamiento,
pero otra vez no me salieron las palabras,
otra vez me quedé callada.

Pero un día me sorprendí
cuando sentado en las escaleras,
como si estuvieras esperando alguien,
te vi triste.

Estavas triste
¿o era mi corazón en realidad?
No lo sé.

Me pregunto si de verdad querías aquello.
Me pregunto si sientes lo mismo que yo.


La primavera ya llega al final
y toda la gente se va
para pasárselo bien; todos se lo pasan bien
excepto tú y yo.

Vivimos nuestra vida
fingiendo que no pasa nada,
fingiendo que todo está en su sitio,
pero mentimos descaradamente.

Aún vienes a mi casa
y pasamos el rato jugando,
pero no es lo mismo,
pues aunque estés cerca te encuentro muy lejos.

Aún nos encontramos por la calle
y hablamos de nuestras cosas,
pero no es lo mismo,
pues no hablamos de lo que realmente importa.


No sé si te has dado cuenta
que en realidad grito de tristeza,
quiero llorar y desahogarme,
pero las palabras no me salen.

Amigo mío, a ti que te aprecio tanto,
quiero disculparme y decirte muchas cosas
pero no sé cómo expresarlo
y otra vez me quedo callada.

Pero un día me sorprendí
cuando derecho en mi portal
como si estuvieras esperando alguien,
te vi triste.

Y estabas triste
¿o era mi corazón en realidad?
No lo sé.

Me pregunto si también quieres gritar y llorar.
Me pregunto si también quieres decirme alguna cosa.


No quiero seguir así,
tengo que coger valor,
contaré hasta tres
y te lo diré.

Mi corazón grita y llora
y con lágrimas en los ojos te digo
Lo siento de verdad, lo siento con todo mi corazón.
No quiero verte triste nunca más.


Pues estás triste
tanto como lo está mi corazón.
Ahora lo sé.

Aún me pregunto si de verdad querías aquello.
Aún me pregunto si sientes lo mismo que yo.
Aún me pregunto si también quieres gritar y llorar.
Aún me pregunto si también quieres decirme alguna cosa.

Adelante, dímelo.
No dejemos que una opinión diferente nos separe.
Volvamos a rehacer hilo por hilo aquel lazo que nos unía.
Yo lo tengo muy claro.

Vuelve, amigo mío, vuelve.



Episodio 3 - Vientos de Sueño

Y aquí os dejo el tercer episodio, acabado no hace mucho. ^^
Disfrutadlo.

{Ohm'kya Town}


"Tan pronto se hizo de día, Tsuyo y Taiki no dudaron en partir lo antes posible de allí para llegar cuanto antes a Jung Saek, la ciudad portuaria donde desembarcaría el príncipe. A sabiendas de que no lo verían nada más llegar, el tiempo que quedase lo aprovecharían para investigar sobre los dos tipos misteriosos que vieron anoche mencionando que buscaban un objeto que se encontraba con el príncipe. Temían que fueran bandidos y aprovechasen la ocasión para acabar con él.
–¡Venga, más deprisa, más deprisa! –decía Taiki apurando al hombre del carruaje.
–Hago todo lo que puedo, chico, recuerda que esto son solo caballos…
–Maldición… no tengo nada en contra de los caballos, pero ya podrían ser más rápidos…–al acabar se sentó y bostezó.
–Taiki, deberías relajarte, luego te encuentras muy cansado por no haber dormido en toda la noche. Mira que cara tienes. –le comentó Tsuyo con suma tranquilidad.
–… –Taiki la miró de reojo. – Yo no sé cómo pudiste dormir… si no te conociera diría que tienes la sangre fría o no te importa demasiado el tema. –suspiró.
–Sí, bueno…–Tsuyo se rascó la mejilla.

Mientras tanto Borja, en su cuarto y recién levantado sin haberse cambiado, estaba desayunando plácidamente, pensando, entre aquel silencio, sobre todos sus planes. Sonreía cuando de repente apareció una sombra enfrente de él haciéndolo caer de la silla por el susto. Aquella sombra se trataba de su guardaespaldas.
–¡AH! ¡¡Maldito seas!! ¡¿Cuántas veces te he dicho que no hagas esto?! Algún día me dará un infarto ¡agh! –su guardaespaldas se abstuvo de responder mientras Borja cogía aire y recuperaba la compostura.
–¿Y bien? Supongo que si has aparecido así en mi hora del desayuno, será por algo.
–Sólo venía a decirte que ellos dos ya están dispuestos para el plan.
–Oish ¡qué bien! Mi plan está funcionando a la perfección, jujuju.
–No cantes victoria que tenemos un problema.
–¡¿QUÉ?! –Borja pareció desesperarse.
–Más que nada hay otra gente al tanto de este asunto.
–Explícate… –intentaba mantener su cólera mientras escuchaba atentamente a su guardaespaldas.
A su vez, no se percataron de una presencia cerca de ellos que los escuchaba atentamente.

El carruaje iba tan deprisa como podía; los dos caballos de castaño pelaje no podían rendir más. Al caer la noche, llegaron al fin a Jung Saek.
–Estaréis contentos… Espero que la vuelta no sea tan agitada, vaya faena le habéis dado a mis caballos. –decía el hombre del carruaje mientras se los llevaba para darles de beber y dejarles descansar.
–Gra-gracias…–Taiki arqueaba una ceja. – Yo también estoy cansado…
–Pues nada, vete a la posada a descansar. –decía contenta Tsuyo dándole una palmadita en la espalda.
–Sí, eso haré, mañana es el día…
–No te apures, ya iré mirando yo por los alrededores, aunque quizás no actúen hasta la mañana.
–Iría contigo con mucho gusto, pero… –volvió a bostezar. – No me aguanto, ya nos veremos luego o hasta que despierte.
–¡Buenas noches Taiki! –Tsuyo seguía sonriendo.
Cada uno fue por direcciones distintas. A Taiki le llamó bastante la atención ver repartidos por la ciudad carteles en las que anunciaban una cantante que se hospedaba en Jung Saek por unos días. A pesar de tener curiosidad por ella, fue a la posada y se puso a dormir en un cuarto tras alquilarlo.
Tsuyo en cambio no se percató de ese detalle, pues estaba centrada en si veía u oía algo sospechoso. Pronto empezó a escuchar el canto de una mujer y se acercó. Dio con un gran local y decidió entrar.
–Que pasada. –comentó Tsuyo por la cantidad de gente que fue para escuchar los hermosos cantos de aquella mujer.
–Tú ¿tienes entrada?
–¿Eh? –pronto se le acercaron dos tipos bien vestidos con cara de pocos amigos. – ¿Entrada de qué? – Tsuyo no sabía de qué hablaban.
–¿Pretendías ver a la estrella Esther entrando aquí sin pagar una entrada?
–¡¿Eh?! ¡Yo no sabía…!
–¡¡Fuera de aquí!! –echaron del local a Tsuyo que tuvo que conformarse con escuchar a la cantante Esther desde fuera.
–Recórcholis… Me he quedado con las ganas de verla más de cerca… En fin, seguiré buscando sospechosos.
Tsuyo siguió su rumbo, recorriéndose todo el puerto sin apenas poder divisar nada por la oscura noche que se había presentado. Decidió sentarse mirando dirección al mar pensando sobre el día de mañana.

En ese preciso momento, Ale miraba fijamente el cielo también pensativo tras una de las ventanas de palacio.
–Aunque el rey Thoelm se muestre tranquilo y me diga que me calme… no puedo quitarme de encima este mal presentimiento abe… No representa en absoluto…

Empezó a refrescar y nada más se escuchaba en ese instante que el oleaje del mar tranquilo como la negra noche.
–Será mejor que vaya a la posada. –mencionó Tsuyo levantándose y caminando dirección a ésta misma.
Unos alaridos la hicieron desviar de su rumbo al poco rato. Como curiosa que era ella, no podía estar sin saber qué pasaba.
–¡Maldita estúpida! Damos todo para que todos te escuchen y no eres capaz de recaudar suficiente dinero. ¡No vales nada! –esta voz masculina parecía estar muy enojada.
–No-no es mi culpa señor… La gente decide por sí misma si venir a verme o no… Además nadie que haya venido, se ha ido o quejado…
Tsuyo logró ver a un hombre con otros varios detrás suyo y una chica enfrente de ellos.
–¡¿Dices acaso que nuestro trabajo por darte publicidad no es buena?!
–No, no quise decir eso… aunque quizás no venga tanta gente como queréis por poner precios tan altos a las entradas…
–¡¿Así que te parece caro veinticinco mil potch?! ¡¿Pretendes que bajemos los precios?! ¡¡Así sólo perderíamos más dinero!!
–Pero mucha gente no se puede permitir pagar esa cantidad por verme cantar apenas una hora…
–¡¡Calla!! –aquel hombre dio una bofetada a la chica que se trataba de la cantante Esther haciéndola caer al suelo. – ¡¡Ahora todo el dinero que hayas recaudado nos lo quedaremos todo, tú te quedas sin!!
–¿Qué? Pe-pero no puede hacerme eso, yo necesito comer también.
–Jaja, esta chica no se entera. Enséñale quién manda aquí, quizás así se quede calladita. –dijo un hombre apoyado en la pared mirando la escena sonriendo con picardía.
–Ja, así es…–cogió a Esther del cuello. – Llegaste alto como artista gracias a nosotros, así que deberías devolvernos el favor con creces. –lanzó a Esther a unas cajas de madera; cayeron varias aunque afortunadamente ninguna cayó encima suyo.
“– Molesta un poco cuando te dicen que estés quieto sin llamar la atención por nada del mundo…” pensó Tsuyo.
–No… no tenéis derecho a hacer esto… –Esther intentaba levantarse.
–Vaya ¿aún no escarmentaste? Probemos con esto. –aquel hombre cogió una barra de hierro que cayó de una de las cajas de madera.
–Cuidado, no vayas a estropearle la cara.
–¡Eso, eso! Necesitamos que se vea bien de cara al público. –decían otros hombres.
–No os preocupéis, bastará con dejarle algunos moratones en el cuerpo para que aprenda. –aquel hombre fue derecho hacia Esther que muy asustada cerró los ojos cuando vio que iba a recibir con aquella barra de hierro.
Un gran silencio habitó el lugar tras oírse un fuerte choque con la barra; algo le había detenido.
–¿Qué demonios…? –el hombre no daba crédito a lo que veía.
–Nadie debería ser tratado así. –comentó Tsuyo cuyo rostro mostraba ser muy serio.
–¡¿De dónde ha salido esa niña?!
–¡¿Cómo ha podido pararte?!
–No lo sé, pero si no se aparta ¡también recibirá! –aquel hombre alzó los brazos dispuesto a darle a Tsuyo con la misma barra, sin embargo ella, rápida como un rayo, con su bastón, asestó un golpe en la barbilla del hombre echándolo hacia atrás. Acto seguido golpeó detrás de las rodillas y éste cayó al suelo.
–¡¡AH!! ¡¿Cómo diablos lo ha hecho?! ¡¡Te vas a…!! –se calló tan pronto vio el bastón de Tsuyo apuntando su cara.
–Si no vais a tratarla bien ni vais a comportaros, será mejor que os vayáis y la dejéis.
–¡¿De qué va esta mocosa?! ¡¡A por ella!! –los hombres restantes se abalanzaron hacia ella que, sin perder la calma, se defendía y atacaba procurando hacer el menor daño posible.
“– ¿Quién…? ¿Quién será ella…?” Esther estaba atónita viendo cómo Tsuyo podía hacer frente a todos ellos sin problemas.
Cuando el último hombre quedó tendido en el suelo, miró fijamente a Tsuyo que no decía palabra, sólo miraba fija y seriamente.
–¡Va-vale! ¡¡Tú ganas!! ¡¡Haz con esa estúpida cantante lo que quieras!! ¡¡No la necesitamos!! ¡Ya nos apañaremos sin ella! –enseguida se puso de pie y echó a correr. – ¡Vamos todos, corred, no tenemos nada que hacer! –los demás hombres le siguieron como podían hasta que finalmente desaparecieron de su vista.
–Por fin, ya se terminó esto… –Tsuyo se giró mirando sonriendo a Esther y añadió. – ¿Estás bien?
–Tú… –Esther se levantó entristecida. –Ahora estoy sin trabajo…
–¡¿Eh?! –Tsuyo se quedó sin palabra.
–No, per-perdona… Debería estarte muy agradecida. Sin ti ellos me habrían hecho mucho daño. Y realmente no habría aguantado mucho más el ritmo que seguía esta gente… Pero ahora no sé qué hacer… –Esther se puso las manos en la cara.
–No creo que alguien como tú tenga problemas con eso. –Esther se sorprendió al escucharle. – Te estuve escuchando antes y cantas muy bien. Seguro que de un modo u otro consigues salir adelante y quien sabe si hasta te va mejor que con ellos.
–¿Tú crees? …
–¡¡Claro!! –Esther se quedó callada, pensando, hasta que al fin decidió hablar:
–Está bien… Si una chica pequeña como tú ha conseguido sacarme de un lío así, seguro que yo podré tirar mi vida adelante de otro modo. –mostró una gran sonrisa. – ¿Cómo te llamas?
–Oh, Tsuyo. Mucho gusto.
–Igualmente. Muchas gracias Tsuyo. Perdona, pero he decidido partir lejos de aquí, para mayor seguridad, prefiero estar muy lejos de esta gente. –en acabar, salió corriendo de allí sin dejar apenas reaccionar a Tsuyo.
–Ala… que fugaz… Bueno, espero que no hayan más movidas de aquí a la posada… A este paso seré yo quien no duerma. –se rascó la mejilla y se fue llegando finalmente a la posada.

Aquella noche pasó más rápido de lo que pensaban nuestros dos nuevos Goei. Por la mañana salieron temprano, la ciudad tomaba un aire diferente de día y con más movimiento. Desde allí podían divisar a lo lejos la torre Throndgard, muy alta como ninguna otra construcción que hubiera visto el ser humano. Fueron a encontrar al príncipe en puerto. Mas sin embargo, no esperaban poder ver tanta gente y la llegada de tantos barcos ese día.
–¡¡Tsuyo!! ¡¡Esto es un caos!! ¡¿Cómo vamos a dar con “él”?! –Taiki estaba muy nervioso. – ¡¡¡¡Humildes embarcaciones hay en todos lados!!!!
–Bu-bueno… En principio es alguien que debería poder identificarnos, por eso vamos como vamos ¿no?
–Si hubiera menos gente quizás esa teoría me habría tranquilizado más…–giró la mirada a un lado y volvió. – Además, no voy a hacer como esa gente que pone un cartel con el nombre porque tampoco sería nada discreto ni poner “Príncipe”, ni su nombre, ni “te escoltamos a palacio”, ni “somos tus amigos guardaespaldas”, ni… –mientras Taiki seguía hablando, Tsuyo se dirigió a otro lado, observando, teniendo la esperanza de poder reconocer al príncipe; aunque llevase ropajes de aldeano para pasar desapercibido, sus formas deberían delatarle de un modo u otro.
–Venga, no tardéis en cargar las cosas a ese barco. Debe de llegar a Throndgard en siete días máximo. –Tsuyo se sorprendió de ver que alguien que parecía un niño, diera órdenes. Este chico tomó unos pergaminos y los puso sobre una mesa. Parecía una lista sobre todas las embarcaciones. Tsuyo aprovechó para preguntarle.
–Perdona… ¿Es acaso eso lo que yo imagino?
–No sé qué te imaginas, amiga, pero estoy muy ocupado.
–¡Robin! ¿Dónde dejamos estas cajas? –gritaba a lo lejos un marinero a lo que el chico respondió.
–Esas son para el próximo barco, déjalas ahí en un rincón.
–¡Sólo quería saber si han llegado todas las embarcaciones! –prosiguió Tsuyo.
–No. Aún quedan unas pocas. Pero ninguna de ellas lleva pasajeros si es que buscas a alguien. Todas las restantes son de carga.
–¿Entonces puede que ya esté aquí? –pensó en voz alta.
–¡¡Robin, Robin!! –otro marinero se acercó alertado.
–¿Qué pasa?
–¡¡Uno de los barcos cargueros está pasando de largo el puerto y se dirige a la desembocadura del río Ayrost!!
–¡¿Cómo, qué está pasando?!
–¡¡Tsuyo!! –se oía a Taiki acercándose rápidamente. – ¡He visto caerse de aquel barco un hombre con ropas de guardaespaldas! ¡Vamos! –ambos fueron corriendo por todo el puerto hasta que éste terminó y no encontraban más que agua cómo obstáculo.
–Si pudiéramos cruzar esto sin tener que dar un rodeo para llegar a las cercanías de Uvye…–decía Tsuyo buscando una forma.
–¡Agh! ¡Tan cerca y tan lejos! No me gustan estas situaciones ¡ni siquiera sé remar! –comentaba Taiki mirando la cantidad de barcas vacías que habían cerca.
Pronto asomaba en una pequeña barca alargada, distinta de los demás, un hombre pelirrojo con bigote, boina y camiseta a rayas, cantando:
–Tsuyo… ¿Crees que esto es casualidad? –preguntaba Taiki sorprendido de ver aparecer alguien así en un momento como aquel.
–Bueno… digamos que me crié pensando en que las casualidades no existen… sólo lo inevitable.
–Está bien. –cuando aquel hombre pasó cerca de ellos Taiki no dudó en hablarle. – ¡Señor, disculpe, señor!
–Oh ¿queréis que os lleve de paseo por estas aguas claras, joven pareja? –aquel hombre se detuvo delante de ellos.
–¿Eh? ¡No, no! ¡Necesitamos que nos acerques al otro lado de la orilla YA! ¡Rápido, no hay tiempo que perder!
–Pero por favor, amigos. Las prisas nunca han sido buenas. Así no hay forma de disfrutar el trayecto. –el acento de aquel hombre les extrañó mucho. Nunca antes lo habían oído; siendo sus “i” más largas, sus “r” parecían “g” y haciendo hincapié en la última sílaba cuando hacía una pausa y al final de cada frase con un lanzamiento en aumento pudiendo parecer que siempre estaba preguntando.
–Por favor, tenemos que alcanzar ese barco. Hay gente que corre peligro. –comentaba Tsuyo.
–¡Sí! Es-está… hay… ¡Una damisela en apuros! –Tsuyo miró a Taiki arqueando una ceja.
–Ay… –el hombre suspiró. – No sé a que estáis jugando, pero ya que parece que queréis ir al otro lado sí o sí, os llevaré.
–¡Bien! –ambos subieron y sin perder más tiempo se dirigieron al otro lado. El hombre de la barca parecía ir más deprisa pero a su vez tranquilo y cantando. A medio camino pudieron ver cómo se detenía el carguero. Ambos Goei estaban nerviosos. Pronto llegaron a la orilla.
–¡Al fin, vamos Tsuyo, vamos! ¡Tenemos que ver qué pasa! –Taiki corrió como si le persiguiera el diablo.
–¡Espérame! –Tsuyo fue tras él.
–¡Un momento! ¡¿Cómo os atrevéis a iros sin pagarme el trayecto?! ¡Volved aquí pequeños delincuentes! –el hombre de la barca se quedó allí gritando malhumorado mientras los chicos se acercaban al barco.

Una pequeña explosión dentro del barco les hizo ver cuán peligroso podía ser lo que estaba por venir.
–No hace falta que te diga que esto no me gusta nada ¿no? –anunciaba Taiki y prepararon sus armas sin dejar de correr. Varias personas fueron expulsadas fuera del barco a causa de la explosión, cayendo unas al mar y otras a tierra.
–¡Taiki, ayudemos a esta gente!
–Eh… ¡Sí!
Entre la gente que encontraron en tierra una vez enfrente del carguero, se trataba de marineros de éste mismo. Desgraciadamente muchos estaban malheridos y entre ellos la mayoría quedó inconsciente por el impacto. Otros yacían en el suelo fallecidos.
–¿Cómo ha podido pasar esto? –Taiki miraba por todos lados.
–No… No lo sé… –hablaba un marinero. – Algo… alguien… nos atacó de repente…
–Así no me aclaro… Dime ¿había a bordo una persona… bueno… que iba de incógnito?
–No sé… a que… se refiere… Todos a bordo somos trabajadores…
“– Pues yo vi caerse del barco un Goei, estoy seguro.” Taiki se dirigió deprisa hacia Tsuyo pero antes de dar con ella, notó como algo le cogía del pie y se cayó al suelo en plancha.
–¡¡Ah, eso DUELE!! –se giró enojado y vio lo que parecía ser otro marinero muy malherido.
–Per…donad…me… Decidme… que sois vosotros dos… quienes debéis llevar…me de vuelta… a casa…
–¡¿Pero qué…?! ¿Príncipe? –Taiki estaba anonadado.
–Me alegra… haberos reconocido… je…–a pesar de estar en muy mal estado, fue capaz de sonreírle.
–¡¡Demonios!! ¡Tsuyo, ven, rápido! ¡Tenemos que llevarle a un médico ya! –Taiki intentaba levantarlo.
–¡Príncipe, de veras es usted! –Tsuyo también estaba sorprendida al verle. Nadie esperaba verle camuflado como un trabajador de un carguero. – ¡¿Qué ha ocurrido?!
–Debéis apurad para llegar a palacio cuanto antes… Permanecer aquí es peligroso… Ya os…
Unos gritos le interrumpieron. Todos se giraron.
–Ahí. No creas que voy a permitir que nadie que haya presenciado esto, salga impune, jaja. –allí mismo se hallaba una mujer alta de cabellos turquesa largos y ondulados con un traje oscuro ajustado al cuerpo. Portaba una lanza que en esos momentos sacó del cuerpo de un marinero.
Sin apenas moverse, dirigió su fría mirada hacia ellos. Tsuyo reaccionó rápido.
–¡Taiki, márchate de aquí! ¡VETE!
–¡¿Qué dices?! … –a pesar de que no le gustase la idea, Taiki era consciente de la situación y decidió llevarse con él al príncipe. Mientras Tsuyo se quitó aquella capa dispuesta a hacer frente a aquella mujer.
–Vaya, vaya. Puedo deducir por ese brazalete con cascabel que vosotros dos debéis de ser los nuevo Goei a cargo de esta misión. ¡Jaja, qué interesante!
Antes de que Tsuyo le diera tiempo a preguntarse cómo sabía aquello, aquella mujer fue veloz hacia ella y le atacó causándole un rasguño en la cara ya que afortunadamente pudo apartarse a tiempo para no recibir el golpe de lleno. Aún así no paraba de sorprenderse por su rapidez.
–Ay, que hayas esquivado esta vez, no te asegura que siempre sea así. –la mujer demostró que sus palabras no eran en vano. A pesar de que Tsuyo diera todo de sí, aquella mujer detenía y esquivaba todos sus golpes; en cambio, le era fácil acertarle a Tsuyo que acabó por tener varias heridas por el cuerpo.
–Bueno, hermosa, que sepas que mi verdadero objetivo está cada vez más lejos y no puedo permitírmelo.
Tan pronto dijo eso, se dirigió hacia Taiki y el príncipe a una velocidad vertiginosa, cosa que alertó Tsuyo cómo pudo.
–¡¡CUIDADO TAIKI!!
Cuando él se giró, se vio encima a aquella mujer que no dudó en apartarlo del príncipe de un solo golpe que lo llevó al suelo. Acto seguido, cogió al príncipe cual muñeco.
–¡Maldita seas! ¡Déjalo estar! –Taiki, furioso, cogió su lanza y se abalanzó hacia la mujer.
–Que chico más loco. ¿No ves que tengo al príncipe y podrías dañarle? –dijo con suma tranquilidad y con estas mismas lo esquivaba.
–¡Deja de esquivarme y enfréntate a mí, cobarde! –le decía Taiki.
La mujer pronto se vio cara a cara también con Tsuyo que vino a ayudar a su amigo. A pesar de enfrentarse esta vez a dos personas, la mujer lograba pararse con éxito todos sus golpes, aunque el hecho de llevar una persona cargando, se le hacía notorio en su velocidad y acabó por recibir un fuerte golpe de Tsuyo en su rostro.
Se apartó lo suficiente y se detuvo. Taiki y Tsuyo también se detuvieron.
–¡Venga, déjale! –insistía Taiki.
–No os vais a salir con la vuestra. –el tono de la mujer parecía más serio. Seguidamente lanzó al príncipe hacia Tsuyo que aún estando sorprendida fue para cogerlo. Justo en ese momento y sin dejar reaccionar a nadie, vio cómo la lanza de la mujer atravesaba el cuerpo del príncipe alcanzando parte de su torso, hiriéndola. La mujer recogió su arma. Tsuyo no supo cómo reaccionar; su cuerpo iba cayéndose. Ante sus ojos veía cómo el cuerpo del príncipe iba desplomándose encima de ella, cómo se desvanecía su vida a un ritmo muy acelerado quedándose grabado en su rostro la impresión del último impacto que recibió.
Los ojos de Taiki parecían desorbitarse cuando vieron caer al suelo al príncipe junto a su mejor amiga.
–¡¡TSUYO!! –sin pensárselo dos veces se precipitó hacia la esbelta mujer.
–Chico, ni siquiera el guardaespaldas del principito pudo conmigo. Deja de soñar con vencerme. A los Goei os queda muy poca vida. –desarmó a Taiki y veloz como el viento se posó a sus espaldas dejándole inconsciente tras un golpe en la nuca.

Tsuyo seguía despierta al tanto de lo que pasaba a su alrededor. Como pudo, se sacó el cuerpo del príncipe de encima para sentirse más liberada, pero las heridas le pasaban factura y no podía tenerse en pie.
–¡Bastardo! ¡Trae de vuelta eso! ¡Al tanto Alaya! –una voz masculina procedente del carguero en llamas pareció alertar a la mujer que al dirigir su mirada hacia este mismo, vio cómo saltaba del carguero un hombre que llevaba a otra persona más menuda en brazos. Sorpresa para Tsuyo, se trataba del hombre enmascarado que vio por la noche en Ohm'kya.
–¡No le dejes escapar, tiene lo que queremos! –el hombre a quien pertenecía esta voz, saltó del barco y se situó detrás del enmascarado. Este hombre era bastante similar a la mujer en cuanto a su estilo de vestir también con tonos oscuros y un sombrero a juego ancho, bastante peculiar.
–¡Entonces no escapará de nuestras manos! –se abalanzaron hacia el enmascarado el cual sólo decidió saltar mientras se escuchó la voz de una chica decir:
–¡Vientos de sueño! –una pequeña niebla les cubrió y se sintieron muy pesados.
–¡Ah! ¡¿Qué es esto?! ¡¿Cómo ha…?! –Alaya, la mujer, se mantenía de pie con todas sus fuerzas.
–Esto es magia… no cabe duda que se trata de una runa. –anunció el hombre.
Tsuyo, que reconoció aquella voz, miró en la dirección en la que se fue el hombre enmascarado, descubriendo que también estaba el hombre de gran volumen y junto a ellos su hermana Saya que no se percató de la presencia de Tsuyo.
“– Saya…”
–Marchémonos antes de que se recuperen del hechizo. –dijo el hombre de gran volumen.
–Está bien.

“– Saya… ¿por qué estás… aquí? … ¿Qué está pasando? …” no paraba de pensar Tsuyo sin entender nada de lo que ocurría allí, viendo cómo se iba su hermana con aquellos hombres mientras poco a poco se le iban cerrando los ojos hasta que finalmente ella también quedó inconsciente."



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