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miércoles, 31 de marzo de 2010

Dibujos Suikoden #1

Buenas noches a todos. ^^
¿Cómo va?

No quería irme de aquí sin hacer una entrada que llevo tiempo queriendo hacer.
Sólo que el material no lo tenía en el pc, pero ahora sí.

Son dibujos míos, no son una expertez pero me gustan. =D

En este caso todos son de suikoden, os voy poniendo de dónde es cada uno y cómo lo hice. ^^

Estos dos primeros simplemente los hice a lapiz, repasé con "rotin" y pintñe con colores de madera.

De Izquierda a derecha: Luc, Sasarai, Tir McDohl y Flik (Suikoden I y II)

De Izquierda a derecha: Jeane, Sierra, Shiro y Tengaar (Suikoden II)


Todo hecho a lapiz y sombreado con el mismo.
Flik (Suikoden I y II)


Éste lo hice así rapidito y sencillo, lo pinté con acuarela, tengo que decir que se nota la falta de práctica xD.
Tir (Suikoden I)


Hecho a lapiz en el Salón del Manga (risas);fue un regalo para Ruru. Me lo envió escaneado tal como se lo di a lápiz, luego lo quise colorear por ordenador. El brazo derecho está mal hecho. Jaja.
Tir (Suikoden I)


Estos otros dos están hechos a lápiz y repasados también con rotin. Luego escaneados y pintados por ordenador.

Sierra (Suikoden II)


Flik (Suikoden I y II), Odessa (Suikoden I)



lunes, 29 de marzo de 2010

Tir & Ted - Texto

Buenas a todos.
No iba a crear ninguna entrada hasta que recordé este pequeño texto que hice hace más de un año. Lo vi y decidí poner aquí. ^^

Son Ted y Tir diciendo unas palabras. El primero es de Ted, y después de Tir. Quienes hayan jugado a Suikoden I seguro que no les cuesta nada identificar y saber a qué se refiere el texto. :3


["Ano chikara..." 【あの力】

(Aquella fuerza...)


- Desde temprana edad aquello llegó a mí que sin entender nada de la situación me vi obligado a vagar por el mundo con todos los peligros que le rodeaba.
Un viaje había empezado.

Aquella fuerza, aquel poder, no podía dejar que cayera en malas manos, pero al mismo tiempo lo maldecía; me era muy difícil llevar tal carga.
Mas sin embargo, sin él no habría podido llegar a conocerte.

¿Por qué tuve que pasar por todo lo que pasé? ¿Por qué tenía que seguir sintiendo que debería huir?
Sentí soledad, oscuridad, una estrella apagada.
Pero de pronto brilló cuando aquella fuerza me llevó a ti y renacieron las esperanzas.

Amigo mío, gracias por mostrarme el significado de amistad, gracias por haberme aceptado. Fui muy feliz.
Ahora es tu hora, tu momento, tu destino. Confío en ti.


- Desde temprana edad me sentía algo solo aunque tuviese buena gente a mi cuidado. Los quería y tenía en cuenta pero cuando llegaste tú todo cambió. Sentí algo distinto; eras todo un misterio aunque poco me importó. Enseguida entablamos una fuerte amistad aunque... después... todo pasó... Un viaje había empezado.

Aquella fuerza, aquel poder, no podía dejar que cayera en malas manos, pero al mismo tiempo lo maldecía; me era muy difícil llevar tal carga.
Mas sin embargo, sin él no habría podido llegar a conocerte.

¿Pero por qué todos os fuistes de mi lado? ¿Por qué te fuiste?
Sentí soledad, oscuridad, una estrella apagada.
Pero de pronto brilló cuando aquella fuerza me hizo ver que no estaba solo. Todos estaban ahí, tú estabas ahí; dando tu apoyo incondicional. Volvió a nacer la esperanza.

Amigo mío, sólo quería darte las gracias por haber confiado en mi pero mi camino ha de continuar adelante. Queria que supieras que fui muy feliz también y que recordaré todos aquellos momentos. Siempre te llevaré conmigo.

Cuidate mucho.


"Itsumademo Tomodachi." 【いつまでも友達】

(Amigos para siempre.) ]



Imagen hecha por mí para fondo de PSP.



miércoles, 24 de marzo de 2010

Renders #2

Venga,que hace tiempo que quiero dejaros más material de firmas (risas).

Os dejo otros Renders de Suikoden. ^^
















Nombres del Fic #3


Buenos días a todos.

Sé que por mi parte, mi fic, no hay muchos nombres que explicar ahora.
Pero me di cuenta de que habían varias cosas que si alguien que no conozca Suikoden o no haya jugado sobretodo los tres primeros juegos, puede perderse con algunas cosas y voy a explicaros de dónde vienen y un poco su historia.


-Mapa

Aquí por mi parte no hay nada que explicar, los nombres están puestos según me venían a la cabeza (Lim'nijwe, Monte Demuro, Gran Llanura Wostjin).

Sin embargo, si recordáis, Fuji dijo que venía de Rokkaku, de otro continente.
Rokkaku es una aldea ninja oculta por el paso de Banner, en Dunan, lugar que ocurre la historia de Suikoden II. Aunque ya se conoció sobre la villa en Suikoden I, que se dice fue arrasada por el imperio contra el que luchas. Tras esa guerra Rokkaku fue reconstruída.
Eso sí, todo aquel que intente entrar y/o entre en la aldea, es atrapado por los ninjas.

Personajes relacionados:
-Hanzo (Suikoden I y II)
-Kasumi (Suikoden I y II)
-Sasuke (Suikoden II)
-Mondo (Suikoden II)


Cuando la periodista Yenire habla sobre unos magos menciona el Desierto de Karakas.
Se sitúa en Southlands, al oeste de la República de Toran (Suikoden I) y al sur de Dunan (Suikoden II).
Realmente nada se sabe de este lugar salvo que Wakaba (Suikoden II) menciona que es de una confederación de esa región.
Los magos a los que Yenire se refiere son Crowley y Mazus.

·Crowley (Suikoden I) es un gran mago, del que se dice que lleva más de 100 runas en su cuerpo. Sus habilidades superan las de cualquier otro mago, incluido su gran rival y aprendiz Mazus.
Intenta alcanzar el mismo poder de una runa verdadera, sin tener que llevar una. Se dice que ha vivido más de lo que parece y que domina el secreto de la reencarnación.

·Mazus (Suikoden II) fue estudiante de Crowley, pero su ambición le llevó a enfrentarse a su maestro. Tuvieron un duelo mágico en el que arrasaron tres montañas, evaporaron un lago y se dice que dio origen al Desierto de Karakas, que cubre el 70% de Senan. Mazus está obsesionado con los experimentos mágicos.


Y ya por otro lado tenemos a Harmonia. Su historia es muy extensa y podréis saber de ella con detalle en la página de 27 Runes por Neclord X.
Generalizando, Harmonia (Suikoden III), situada al norte de todo el continente, es la región más grande de Suikoden, tanto en tamaño como en poder político y militar.
Fundada en el año S.2 tras que Hikusaak, poseedor de la Runa Verdadera del Círculo, derrotara al Reino de Aronia y desde entonces es líder de toda Harmonia.
Aunque existen rumores de que Hikusaak ha muerto ya que lleva 200 años sin aparecer (300 en el caso de mi fic); pero “The Temple” [El Templo] insiste en que sigue vivo.
Viendo que no aparece, la gente da por hecho que no tiene ningún poder sobre Harmonia y por ello ha tenido varias discusiones internas; lucha de poder entre aristócratas y políticos.
A pesar de ello mantiene su fuerza militar bien armada y entrenada pudiéndose mover en cualquier lugar del mundo en poco tiempo.
Cada ejército está dirigido por un "Priest General" y sasarai es uno de ellos.
Harmonia, eso sí, consta de muchas otras fuerzas y quitando sus luchas interiores y lo difícil que pueda parecer vivir ahí, posee una cultura muy sofisticada y muchos estudiantes de todo el mundo acuden a Harmonia por sus academias, sobre todo a las de su capital “Cristal Valley” [Valle de Cristal], donde también se encuentra la “One Temple”, la mayor biblioteca del mundo que atrae la atención de múltiples escolares y eruditos.

Harmonia está muy intersada en adquirir runas verdaderas. Se desconoce su propósito pero parecen dispuestos a pagar cualquier precio por conseguirlas.


Personajes relacionados:
-Sasarai (Suikoden II y III)
Nació en Harmonia el año S. 444 (en mi fic ya tiene sus 103 años). Es un Obispo de Harmonia y portador de la Runa Verdadera de la Tierra. En realidad es una especie de clon de Hikusaak creado para ser el “contenedor” de la Runa Verdadera de la Tierra. Fue enviado como general cuando Higland pidió asistencia a Harmonia durante la Guerra de unificación de Dunan. Pero tuvo que retirarse debido a la intervención de Luc y la Runa Verdadera del Viento (cuyo personaje también es un clon de Hikusaak como Sasarai). Sasarai tiene un gran poder político en Harmonia y está cansado de ver como el Gremio de la Voz aullante gana poder. Por ello ayuda a Nash a acabar con Zaj. Durante la Guerra en Grasslands fue enviado a Liderar el Ejército de Harmonia, pero al darse cuenta de las intenciones de Luc, decide aliarse con los Portadores de la Llama. Tras la guerra regresa a Harmonia.

-Dios (Suikoden III)
Dios es un hombre inteligente que es la mano derecha de Sasarai. Ayudó al ejército de Harmonia en la batalla para recuperar Highland y también estuvo al lado de Sasarai en la Segunda Guerra de Fire Bringer. Siempre se le puede ver al lado de Sasarai.
¿Entendéis ahora porqué Sasarai siempre llama a David, Dios? (risas)
No se refiere a dios todopoderoso, sino a este personaje que siempre iba con él. En mi fic este hombre ya no está (muere de viejo), y David ocupó su lugar.

-Nash Latkje, (Suikogaiden, Suikoden III)
-Lena Suphala (Suikogaiden)
-Zaj Quilon (Suikogaiden)
-Clive (Suikoden I y II)
-Elza (Suikoden II y Suikogaiden)

El nombre de David significa Amado, le puse ese nombre más que nada porque empezaba por "D" y así Sasarai consciente o inconscientemente, le llamara siempre Dios ya sea por costumbre o por seguir la broma.

Fernan, el nombre del guardaespaldas de Borja que al fin sale a luz (risas).
Del germánico inteligente, atrevido, osado. Variante de Fernando.

El nombre de Yenire ya es más complicado. Estuve buscando si tenía significado pero no veía por ningún lado. Le puse ese nombre por Yanire, nombre vasco (escrito Ianire) de una chica que conocí hace muchos años y me gustó mucho su nombre.
Se puede encontrar significado en muchos idiomas, pero yo pondré el que he dado con Vasco (euskera) a pesar de que alguien dijo que ese nombre no se podía traducir al español.
·Janire significa solo mía. También significa buen alimento, alimento de dioses y persona que cultiva verduras en el huerto.
También significa "tu alimento", en vasco "jan" significa comer y nire mío.
Si lo escribes con "i" latina la palabra "ia" quiere decir "casi" y "nire" quiere decir "mío". Así que el resultado de Ianire sería "casi mío".
También podría significar - "ya es mío": ya nire
En vasco algunos variantes son joane o jone.


Y hasta aquí la explicación. Esta sesión fue más larga (risas).



martes, 23 de marzo de 2010

Palabras y formas de expresión #2


Un saludo a todos.

En este apartado no hay mucho que agregar más bien. Creo que Ale se lleva el mérito de esta sección, jaja.


Sinónimo de córcholis, dicho ya anteriormente.
-Canastos.
Que dice Tsuyo en este último episodio. Hay que ver la tira de palabras para este campo.
Esta palabra en realidad no la conocía, empecé a verla gracias al "profesor layton", el juego de puzles de nintendo ds (risas). Es muy simpático.

-Atroz.
Vista también en este último episodio. Decimos atroz cuando nos referimos de algo o alguien cruel, horrible.
Esta palabra la conocí hace mucho tiempo gracias a Suikoden II con su traducción al español.
Desde entonces y en mi vida cotidiana, suelo usar la palabra de vez en cuando (risas).

Quizás muchos conozcáis estas palabras pero me hace gracia comentarlo porque en el día a día al menos yo no las escucho decir a la gente (risas).


Bien, llegamos a nuestro andaluz Ale.

En el episodio 5 cuando le dice a Tatsuma "zumberiza ya que no hay tiempo que perder."
Es su manera de decir que se vaya.
Cuando Ale dice: zumbo o zumberizo, es como decir "me voy".


Cuando dice de algo o alguien es "ameno" es que está/le parece bien.
Es algo que también puede aplicarse al estado de una persona. No se está de buen humor, se está ameno.

Sería más ameno si tuvieras un lugar exacto. -> Sería mucho mejor si tuvieras un lugar exacto.
También existe su "contrario". Inameno.


Normalmente a sus amigos los llama "cerdos" aunque no se ha visto eso aún. No, no os preocupéis, que no lo dice con maldad, jaja.
A menos que alguien le caiga mal o no se comporte adecuadamente y entonces se referirá a esa persona como "cerdo agridulce". Eso sí lo hemos visto refiriéndose a Borja.


Cuando dice "Aro" (sin referirse literalmente a la palabra aro - objeto circular) está asintiendo. Es equivalente a "Claro".
-¿Tienes sueño?
-Aro. (Claro / Claro que sí)
A veces puede alargar ese "Aro" dando énfasi o repetir la palabra.
-Aro aro.
-Aroooo.


Cuando quiere llamar la atención de alguien o simplemente cuando se dirige a alguien, por general no dice su nombre (excepto si por educación le exigen decirlo).
Para ello suele usar Iyo (masculino) e Iya (femenina).
"Iyo." A sus amigos les puede agregar cerdos -> "Iyo cerdo."
Y para preguntar también sustituye los nombres ->"¿Iyo que? ¿Cuándo es iyo? ¿Iyo, por qué? etc"
Al finalizar frase también sustituye los nombres como hemos visto con Fuji y Taiki.
Al final te vas a creer que te llamas Iyo o Iya (risas).


En la frase que le dice a Borja en el episodio 4:
-Aunque no represente en absoluto tener que tragarme ese abuso que te pegas a menudo con mi persona, es más inteligente pasar de toas ellas.
Ese "abuso que te pegas con mi persona" es una manera de decir que "te estás pasando/metiendo mucho conmigo".
Así que la frase entera quedaría así:
-Aunque no me guste nada tener que aguantar cómo te metes conmigo, es más inteligente pasar de todas ellas.
La expresión "pegarse el abuso" siempre lo usa en casos así sin importar la persona y tiempo.
No le veremos decir: No te pases con ella, Jorge.
Sino: No te pegues el abuso con su persona, iyo.


Y por si alguien se lo pregunta. No, no es un fallo que esté escrita "toas" en esa frase en lugar de "todas".
Es que el habla de Ale y este caso por general también es el habla de la mayoría de andaluces, por general las palabras terminadas en "ado" y "ada" no las dicen tal cual. Suelen eludir la "d" y acentuando la sílaba originalmente tónica.
"Están cansados. -> Están cansaos. (con acento en la segunda A.)"
"Menuda patada. -> Menuda pata'."


Y creo que por ahora ya está, segunda parte para entender mejor a Ale (risas).
Nos vemos. ^^



Episodio 6 - Descubriendo verdades

Tendréis que perdonar el retraso, bueno, más bien me pido perdón a mí misma porque tenía pensado crear más entradas y entre que estuve enferma y otras cosas me han tenido ocupada... ^^U
Pero bueno, aquí estoy, dejándoos con el episodio 6.

He visto que es casi igual de largo que el episodio 5, pero hay mucha conversación. A mí se me pasó volando. ._. jaja.
Espero que lo disfrutéis aunque no hay acción como el anterior. Tranquilos, todo a su debido tiempo (y sitio).

{Lim'nijwe Town}


"–¿Qué piensa hacer ahora sobre eso? –un hombre de traje oscuro con detalles dorados se hallaba apoyado en la pared de brazos cruzados sin poderse ver su rostro a causa de su sombrero. Aquellas ropas recordaban a Jasón y Alaya.
–¿A qué te refieres? –Borja estaba mirando unos pergaminos; parecía estar muy ocupado.
–A pesar de destruir toda Sereyad no encontramos lo que usted tanto ansía.
–Oish. No me lo recuerdes. Llevamos un mes buscando y no hemos dado con nada. Pero no te creas que me he olvidado. Ahora que sólo quedo yo de la familia real me toca hacer el papel de Rey de Galyen y ocuparme de todo. Ese viejo dejó mucho trabajo pendiente. –decía mientras enrollaba molesto uno de los pergaminos. – Por suerte dos de las tareas más importantes ya están hechas. Destruir todo soldado del rey para que nadie hablara ni se revelara, ocupando su lugar bandidos con trajes de soldado; y acabar con todo Goei cosa que agradecerás ya que no tienes que llevar esos ropajes adefesios nunca más, querido Fernan.
Borja se dispuso a salir del cuarto. Fernan, el hombre que resultaba ser el guardaespaldas de Borja, empezó a seguirle muy de cerca sin decir palabra.
Llegaron a la sala del trono donde Borja permanecía sentado largo rato. Allí mismo habían bandidos vestidos como soldados y aparentando como tal y soldados de Harmonia. Cerca de Borja estaba el obispo Sasarai junto a su fiel soldado David.
–Veamos, qué faenas quedan hechas hasta ahora. –comentaba Borja al consejero real que llevaba consigo una larga lista.
–Ahora mismo le digo, señorito Borja, digo su… Su Majestad. –el consejero cogió aire. – Todo Galyen ya es consciente de la terrible noticia de su antiguo rey y su hijo que fueron asesinados por bandidos a causa de una alianza con traidores Goei los cuales únicamente quedan ellos solos con vida. Por ser el único superviviente de la familia real, todos debemos tratarle con sumo respeto y como nuestro Majestad mismo. Los galyenenses también son conscientes que la llegada de los extranjeros es para el bien de Galyen cuya cosa ha apaciguado el miedo de todo el pueblo por sentirse algo seguros…
–Ya, esa parte la conozco, déjate de rollos y ve a otras cosas. ¿Qué hay de los carteles que yo mandé?
–Los carteles que figuran el rostro de Ale, Taiki y Tsuyo han sido repartidos por todo Galyen, Su Majestad. Todo aquel que los vea, nos notifique donde está o los capture y nos lo traigan, será recompensado con una buena suma de dinero aunque usted en realidad no tenga pensado darles nada…
–Eh, eso no lo puede saber nadie fuera de palacio, así que no lo menciones más.
–D-De acuerdo… como usted desee… Otro dato a mencionar, los edificios que quiere destruir para rehacerlos ya que están en ruinas… Pues la gente que actualmente se aloja ahí…
–¿Qué sucede? No me digas que no habéis conseguido echar a la calle una pandilla de viejos arrugados.
–Su Majestad… No tienen donde ir. ¿Dónde dormirán? ¿De qué comerán? Son muy mayores…
–A mí que me dices, que se apañen solos. Nada ni nadie puede contradecirme, lo sabes; y quiero destruir esos edificios para crear algo nuevo y estéticamente más vistoso. ¿Te parece poco? Venga, hasta que no hayáis conseguido eso, no vengas a mencionarme otros deberes.
–S-Sí… –el consejero se fue apurado con la cabeza agachada.
–¿Y bien? ¿Vosotros seguís sin noticias de lo que quiero? –Borja miró a Sasarai y a David.
–No hay ninguna pista que nos pueda llevar a ello. Creemos que debe tenerlo alguien…–decía Sasarai sonriendo.
–¡¡Pues ya estáis tardando para salir de nuevo en su busca!! ¡¿Qué hacéis aquí?!
–Jaja, tranquilo, Su Majestad. Le recuerdo que gracias a Harmonia este continente conoció la moneda Potch y Galyen es como es. Si ha estudiado historia seguro que lo sabrá. –Sasarai mantenía muy bien la calma.
–Sí, vale. Es que no quiero sentir que todo lo que he hecho ha sido en vano ¿me entendéis? De todos modos no olvidéis porqué estáis aquí.

Tras una reverencia, Sasarai y David marcharon al cuarto que tenían asignado a Sasarai.
–No me gusta nada este hombrecillo de Borja. Es muy maleducado sin mencionar el desprecio hacia su pueblo en especial señores mayores… –David parecía estar muy disgustado.
–Lo sé, pero como bien ha dicho, no olvidemos porqué estamos aquí. –Sasarai le miraba sonriendo. –Así que ¿qué te parece dar un paseo por Galyen? Es un poco incómodo estar aquí.
–Está bien.
–¿Sí? Sabía que podía confiar en ti, Dios. Deja que prepare unas cosas y marchamos ¿vale?
–No se trata de confiar o no… es que trabajo para usted… ¡Y no me llame Dios! –tras que David cerrase el cuarto dejando al obispo Sasarai dentro, se quedó quieto observando unos libros pero su mente se hallaba lejos. Parecía estar pensando o recordando algo importante.


[– Por favor… dime la respuesta. ¿Se puede alterar el destino? Una pregunta y son muchas las respuestas que dar. ¿Cuál de ellas es certera?]

“– Otra vez esa voz… ¿será un simple sueño?”
Tsuyo abrió lentamente los ojos y se reincorporó en la cama o en lo que parecía serlo. Estaba en un cuarto oscuro y viejo a la par que estropeado; parecía que se podría venir abajo en cualquier momento.
–Ya despertaste. –Ale estaba allí enfrente de la ventana de la cual poca luz pasaba a través de ella ya que anteriormente fue cercada con algunos tablones de madera que ahora estaban bajo los efectos del paso del tiempo.
–Ale… –Tsuyo echó un vistazo por el cuarto. – ¿Aún no tiene nuestras ropas preparadas, no?
–No, pero ya poco quedará para que sigamos llevando estos trapos… Ciertamente debemos agradecerle mucho a Fuji abe. Tras lo que pasó si no fuera por su reacción y sangre fría, no estaríamos aquí. Trayéndonos a las cercanías de Lim’nijwe donde ni siquiera conocía que hubieran casuchas abandona’s con gente que no tienen donde vivir como es debio… Aparte nos ha proporcionao comida y ayudao a que nuestras heridas curasen… Yo ni siquiera sé qué hacer ni a dónde ir a pesar de querer salir de aquí, de esta situación. Y ya ha pasado un mes…
–¿Y dónde está Fuji?
–Salió hace un rato. Ha dejao aquí su katana y ese cacharro gigante que lleva siempre a su espalda.
–Para no llamar la atención…
–Aro aro, y pensar que cayó del cielo literalmente… por poco le causo daño… Por cierto, si quieres ver a Taiki… está aquí detrás de la casa. De nosotros tres él parece que le cueste más asumir lo que pasó… Aunque no me extraña en absoluto…
–Está bien, voy a verle. –Tsuyo salió de aquella casa en ruinas y vio a su amigo en el suelo acurrucado y apoyado en la pared. – Buenos días, Taiki. –ella insistía en poner un buen tono de voz y en sonreír pero Taiki ni siquiera le miró.
–Esto… ¿Te apetecería dar un paseo? Creo que nos vendría bien estirar las piernas.
–Realmente no tengo ganas ningunas…
–¿Ni siquiera para buscar información sobre tu hermano? Es al único que no viste en Sereyad cuando ocurrió todo aquello… Quizás esté vivo en otro lado y Lim’nijwe es uno de los pueblos que más cerca está de Sereyad.
–Mi hermano… Que no lo haya visto no significa que no haya sufrido el mismo destino… casi prefiero no saber…
–Venga, precisamente por no haberle visto tendrías que pensar que probablemente está vivo; si no hay pruebas de lo contrario… Además merece de nuestra atención, siempre se ha comportado muy bien con nosotros.
–¿Cómo puedes tener esa esperanza? ¿Cómo eres capaz de sonreír y seguir así a pesar de lo que ocurrió? ¿Es que no recuerdas lo que les hicieron? –Taiki parecía molesto.
–Justamente porque les recuerdo, sé que tengo que seguir adelante. Saya siempre me decía que cuando ocurriesen cosas así había que luchar y seguir. Entiendo que se anime a los demás a continuar adelante independientemente de lo que haya pasado, pero bien mirado, en verdad sólo tenemos esa opción, sin importar el camino que se recorra, sólo queda tirar adelante. De nada sirve quedarse quieto. –por primera vez Taiki la miró. – Yo quiero que estés bien. Tómate el tiempo que necesites, eh. Yo daré un paseo.
Tras finalizar, Tsuyo se marchó mientras él seguía sin moverse de su sitio.
Un mes pasaba relativamente rápido, pero para mucha gente empezó un tiempo bastante lento y duro.

Tsuyo partió hacia Lim’nijwe que se encontraba cerca mientras que a su vez, Fuji volvía a la casucha.
–¡Yey! ¡Buenos días! ¡Ya he vuelto y traigo comida! –su gata Kira maulló alegremente.
–Tú siempre tan dinámica iya. –comentó Ale mientras parecía entrenarse con un saco que hizo provisionalmente.
–Jeje, sí, y tú siempre entrenando duro.
–Aro, no quiero oxidarme abe. –en esos momentos entró Taiki y Fuji no dudó en abalanzarse a él.
–¡Buenas! ¿Qué tal? Ten, un poco de comida.
–No, gracias, no tengo hambre.
–¡Si no has comido nada desde anoche! Más razón para comer, dicen que el que no tiene hambre es que no se encuentra bien. –Taiki aceptó la comida a regañadientes. – Por cierto, y tu amiga ¿dónde está?
–No lo sé, decidió dar un paseo pero no concretó lugar…
–¿Cómo que no lo sabes iyo? Haberle preguntao… Que se va sola y no sabemos si va a ocurrir algo abe.
–Mientras no llame la atención ni sea reconocida por nadie… –Ale y Taiki miraron a Fuji preguntándose a la vez.
–¿Reconocida? ¿Por quién?
–Ah sí, por la gente en general. –se extrañaron hasta que Fuji les explicó. – He encontrado por todo Lim… Limne… Bueno, como se diga ese pueblo. He encontrado una tira de papeles repartidos y lo más gracioso, si se le puede llamar así, es que salís vosotros tres.
–¡¿Qué?! –ambos se alarmaron.
–No creo que nadie se haya quedado con detalle de vuestro rostro y ya no tienen dónde fijarse, al menos en ese pueblo ya que he arrancado todo papel que he visto. –dejó a la vista todos los papeles.
–Ese Borja está en nuestra busca y mencionando que somos traidores… –decía Ale mirando uno de los carteles que trajo Fuji. – Esto no tiene nombre… –mientras tanto Taiki deseaba que Tsuyo volviera pronto.


A su vez Tsuyo llegó a Lim’nijwe. Un pueblo dos veces más grande que el suyo con casas familiares de madera con pequeños pero bellos jardines. Estaba recorriendo una de sus amplias calles decorada con árboles y macetas con flores viendo cómo jugaban niños en la arena al mismo tiempo que era observada por varia gente. De la manera cómo la miraban pudo deducir que era por los ropajes harapientos que llevaba.
A medida que se acercaba al final de la calle podía oír a más gente. Llegó a una espaciosa plaza igual de bien decorada con su pequeña fuente de agua en el centro y una estatua de figura femenina sobre ella. Desde allí se podía ver grandes casas de hasta tres pisos. En esa zona se percibía bastante movimiento; viendo cómo iban y venían gente de todas las calles que llevaban a esa plaza. En esta misma había una taberna que atendía incluso fuera de ella, con sus mesas, sillas e incluso sombrillas para los clientes. Al otro lado se apreciaba un espacio para todo tipo de artistas y en esos instantes había un grupo actuando.
Tsuyo ignoró todo y marchó hacia la fuente viendo lo sucia que estaba ella misma; las circunstancias en las que se encontraba no le permitieron lucir de un baño decente. Estaba mirando su reflejo en el agua cuando de pronto sintió que alguien le empujaba haciéndola caer dentro de la fuente.
–Fuera de mi camino. No sé cómo dejan ir a sus anchas a estas sucias ratas.
“– Vale, no era este tipo de baño el que yo quería…” pensó Tsuyo sacando la cabeza del agua buscando con la mirada al causante. Pudo ver un grupo de hombres y enseguida le vino a la memoria la imagen de sus rostros.
“– Son los mismos que trataban con la cantante Esther…”
–Venga, apartad, dejad paso. Tenemos que pasar cuentas. –los hombres apartaban a la gente que estaba viendo la actuación de los artistas allí presentes.
–¿Quién está al mando de esto?
–Yo. ¿Y vosotros quiénes sois para irrumpir así? –un hombre delgado que parecía ejercer de malabarista se puso de pie ante ellos.
–¿No nos conoce? Deduzco pues que sois un grupo de artistas ambulantes. Muy bien, hagamos cuentas. Por lo que hacéis incluyendo la musiquita que os acompaña y actuando aquí públicamente… Os toca darnos diez mil potch.
–¿Qué barbaridad es esa? ¿Por qué unos artistas ambulantes han de pagar nada a unos tipos como vosotros?
–¡Silencio! Nosotros somos la HGA y nos encargamos de que ninguna cultura muera. Por y para ello recaudamos dinero; así vuestro arte no decaerá. Si aún no lo entiendes deja que te dé un par de lecciones.
–Es la cosa más idiota que he escuchado en mi vida. –aquel hombre malabarista no podía creerse que estaba viviendo esa situación. – Pues yo me niego a pagarle. Nuestro grupo actúa para la gente con el fin de que se lo pase bien. Y está en manos de cada uno si nos dan dinero o no; lo que nos importa es que disfruten y a nosotros nos encanta este ambiente sin importar lo difícil que sea. No voy a darle nada al primero que se me planta anunciando defender el arte sin ser directamente partícipe de él o al menos no de mi grupo. Y para mi opinión, el arte no muere porque se gana con el corazón, no con el dinero. Y si aún no lo entiendes deja que te dé un par de lecciones. –todos se quedaron callados mirando al malabarista.
–Bien. –habló el hombre de la HGA tras un profundo silencio. – También has de saber que quien no paga ha de sufrir las consecuencias.
Mientras tanto, Tsuyo seguía dentro de la fuente mirando, igual que el resto del pueblo, cómo aquellos hombres obligaban a los artistas a pagar cierta suma de potch.
–En ciudad de ladrones se esconden los héroes. –escuchó una voz cerca e inclinó la cabeza viendo así una figura con capucha, sentada encorvadamente en el borde de la fuente.
–¿Cómo dice…? –Tsuyo arqueó una ceja.
–En aguas pantanosas habitan los dragones. –la figura encapuchada echó a correr entre la gente que estaba centrada en la HGA y los malabaristas.
–¡¡Espera un momento!! –Tsuyo, tan deprisa como podía, salió empapada de la fuente y corrió tras aquella misteriosa persona consiguiendo tropezarse con la gente y acabando por caer al lado de los hombres de la HGA.
–¿Quién osa interrumpir? –el hombre portavoz de aquella especie de corporación se giró mirando a Tsuyo. – Tú, sucia rata. ¿Qué haces? ¿Acaso pretendes defender a estos artistas? Eso también lleva sus consecuencias.
–No, no… Si yo en verdad… –Tsuyo no sabía qué decir mientras se levantaba.
–Un momento… esa cara tuya me suena… ¿nos conocemos? –esto la alertó haciendo así un intento de despistarle.
–Ah ¿sa-sabe? Pienso que quien debería pedir dinero soy yo ya que no tengo ni una triste moneda… je… –el hombre echó a reír a carcajadas.
–¡Jajajaja! ¡Qué bromista, me gusta su humor! A por ella y que no escape, chicos.
–¡¡¿Eh?!! ¡¡Si no he hecho nada!! –decía ella al mismo tiempo que salía corriendo de allí seguida de algunos hombres de la HGA.

Recorría la plaza mirando por dónde ir para despistar a aquellos hombres. Ninguna de las calles le parecía buena para despistarles pero de todos modos tuvo que salir de la plaza. Pronto vio una calle más estrecha y aprovechó para ir por allí. Se dio un gran espanto cuando de repente alguien le cogió llevándosela hacia otro lado corriendo entre las casas por un callejón bastante oscuro.
–¿¡Pero qué…!?
–¡Chst! Corre, ya hablaremos luego. –Tsuyo apenas veía cómo era aquella persona de femenina voz a causa de la luz y verla solamente de espaldas. Al ver que la alejaba de aquellos hombres, la siguió sin poner resistencia.
–¡Rápido por aquí! ¿Por dónde ha ido? ¡Tiene que haber seguido por allí delante! ¡Vamos, vamos! –los hombres pasaron de largo el callejón por el que marchó Tsuyo.

Abrió una puerta trasera y entraron en un cuarto repleto de libros y folios sobre librerías, pupitres, mesas. Había una ventana pero a causa de su posición y tener una casa enfrente, aquel cuarto no era bien iluminado.
–Al fin. Aquí estarás a salvo. –aquella persona se giró sonriendo. Sin embargo Tsuyo estaba bastante confusa.
–Esto… ¿Gracias? … Aunque no sé quién eres ni porqué me has ayudado…
–Jaja, perdona por el susto. Soy Yenire y me dedico al periodismo. –aquella chica de cobrizos ojos tenía una cabellera violácea larga y ondulada bajo una boina verde oscuro a cuadros. Su jersey gris era cubierto por un chaleco de cuero sin mangas y su falda ancha y larga le llegaban a los tobillos dejando ver los pies de sus marrones botas. Por último llevaba una simpática bandolera a juego.
–Así que eres periodista.
–Sí y también lo fueron mi padre y mi abuelo; lástima que mi madre no lo viera muy bien.
–¿Y me has traído aquí para preguntarme algo y sacarlo a la luz? –Tsuyo no le apetecía mucho estar allí.
–No, para bien o para mal… –Yenire hizo una pequeña pausa. – Estuve observando la escena de la plaza y al ver que te iban a coger por algo totalmente injusto, he decidido echarte un cable antes de que te encierren en un calabozo junto a la demás gente ya sean artistas o no que luchan contra esta injusticia.
–No sabía nada sobre esta gente… ¿Cómo pueden hacer eso?
–Vaya, veo que sabes más bien poco para ser de estas tierras. Son los llamados Hermandad Galyenense, un grupo que se creó hace varios años con el fin de “proteger” el arte. Esto viene de un antiguo caso…–Yenire buscó en uno de sus cajones una serie de información. – Aquí está. –se la mostró a Tsuyo y continuó hablando. – Una serie de personas independientes se dedicó a copiar, a hacer suyo, canciones y actos. Para que entiendas mejor; la famosa cantante Esther se vio en un caso de estos. Ella creó sus propias canciones y al igual que los artistas ambulantes de antes, viajaba por mundo como podía ganando su dinero. Sin embargo algunos aprovechaban de su arte para adquirir ganancias; cantando sus canciones en este caso. Y esa es la razón de que esta hermandad apareciera, para impedir que haya gente que se beneficie del arte de los demás así. Veo bien que se apoye esa iniciativa, pero como ya habrás podido ver, todo se ha descontrolado. Piden dinero casi por cualquier cosa. En esta taberna de aquí ya no tocan música porque la hermandad les pide cierta cantidad sólo porque la gente escucha lo que toca ¡venga ya! ¿Para quién va a tocar sino? Si la gracia está en que te escuche la gente… Y lo que me parece muy feo también fue hace unos días… Un grupo haciendo una actuación benéfica para recaudar dinero y esta gente les pidió de su potch. ¡¿Te puedes creer?! ¡¿Cómo pueden pedir dinero a una gente que lo recauda y ni siquiera es para ella?! Es una vergüenza. A ese paso no creo que Sereyad pueda ser reconstruida; ni siquiera tienen dónde vivir sus pocos supervivientes.
Yenire mostraba estar muy enojada al mismo tiempo que Tsuyo agachó la cabeza pensando en su pueblo natal.
–Escucha ¿sabes qué es o de dónde viene esta frase “En ciudad de ladrones se esconden los héroes”? –preguntó Tsuyo repentinamente teniendo la esperanza que supiera algo.
–¿Eh? No sé a qué viene eso. Y no, no sé nada, pero sí que estaría bien que hubiera un héroe que les diera una buena lección. A propósito, perdona. –Yenire le pasó una pequeña toalla. – Me lío a hablar y se me pasa que viniste mojada.
–Pareces muy molesta. –Tsuyo sonreía tímidamente mientras se secaba.
–Es que me tienen frita. Ya no sólo por la hermandad, es que si hace lo que hace es porque el reino se lo permite. Es más, desde que falleció nuestro rey, parecen tener más vía libre. Digamos que en general estoy molesta con el reino entero. Puede que el rey Thoelm no llegase a satisfacer a todos pero era un hombre que se preocupaba por su gente, pero ahora… Muchas personas sin hogar, otras que están de camino a quedarse sin porque echar unos abuelos de sus hogares ya me dirás… Muchos inocentes acaban en calabozos… Desaparecen los Goei, mejor dicho en busca y captura de ellos por la supuesta “traición”. Los que sí han desaparecido son los bandidos ¿no te parece raro? Y esta gente nueva llegada del extranjero… ¿quieren que me crea que es para nuestro bien? Aquí hay gato encerrado. No puede ser que el Goei Ale sea un traidor y tampoco tú y tu amigo. –Tsuyo se quedó petrificada.
–¡¿Có-cómo lo sabes?! ¡¿Cómo sabes que yo soy…?!
–Digamos que lo de vosotros tres es información profesional. Si sé que tú eres Tsuyo, fácil. –Yenire dejó a su vista un cartel de “se busca” que salía ella.
–¡Canastos! – “– ¿Me va a delatar…?” se quedó totalmente en blanco sin hacer nada.
–Sí, en busca y captura de vosotros tres. No te preocupes, si hubiera querido delatarte o algo ni te habría ayudado. –Tsuyo se sintió muy aliviada. – Si ese Borja hubiera llevado mejor su papel de rey quizás habría recibido de mi ayuda ¡pero no! Así que se aguante. Por empezar no debería haber censurado mi periódico.
–¿Por qué lo hizo?
–¡Porque dije la verdad! Sobre todo lo que te he contado, que no es justo y se debería hacer algo. Que la gente sea consciente. Pero parece que les duele la verdad y me hacen callar amenazándome con cerrarme a mí también. Y cómo verás los periódicos que salen no mencionan nada directamente al reino, no hurgan en esos marrones quizás para que no les pase lo mismo; otros en cambio se dedican a pelotearle. He pensado varias veces en que si un grupo de gente uniera fuerzas sería capaz de pararles. Pero creo que sólo forma parte de un sueño… –Yenire suspiró. – Todo es deplorable… No me extrañaría nada que alguien haya aprovechado en cargarte las culpas y decir que eres traidora tras que tu padre también le nombrasen traidor.
–¿Cómo dices? ¿Cómo que fue un traidor? Vale que murió cuando yo era muy pequeña pero… Siempre he oído hablar bien de él… – “– Borja dijo la verdad ¿pues?”
–No dudo de su corazón y de hecho, desde mi punto de vista, no hizo nada cruel, al contrario… Creo que es algo delicado de tratar y más en este reino donde prohibieron el uso de las runas. Posiblemente por eso no te han dicho nada.
–Yenire… –tras un profundo silencio mirándose ambas fijamente a los ojos, preguntó. – ¿Por qué no dejan usar en Galyen el poder de las runas? –Yenire respondió con suavidad.
–Creo que debes saberlo.


–¡¡Tsuyo aún no ha vuelto y ya es la tarde!! –Taiki parecía nervioso.
–Tranquilízate iyo. Sólo han pasao unas horas y según esta ninja no hay de qué preocuparse.
–¡”Esta ninja” tiene nombre! –gritó Fuji desde otro cuarto.
–Vaya oído… –comentó Taiki.
–Bueno, sinceramente envidio a Tsuyo, que si está en el pueblo ha hecho bien…
–¿Lo dices por esto de “tomar aire y despejarse de todo”?
–Eso también cuenta, aunque yo estaba pensando en poderme permitir una jarra de cerveza, aaah, pero no tengo ni una moneda.
–¿Cerveza…? ¿Sólo se te ocurre pensar en cerveza? –Taiki miraba fijamente a Ale arqueando una ceja.
–Aro ¿qué hay de malo? Aunque si nunca has bebio no espero que lo entiendas abe.
–… ejem.
–Jaja, no pongas esa cara. Algún día te invitaré. –Ale, al contrario que Taiki, parecía estar muy tranquilo acomodado en el suelo mirando al techo.
–Pues aquí tenéis vuestra ropa. Limpita y arreglada como mejor he podido hacer. –dijo Fuji saliendo del cuarto devolviendo los trajes a los chicos. – Espero que Tsuyo vuelva pronto, sino, la buscaré. De mientras me quedo fuera, así os cambiáis y seguís con vuestra conversación de hombres. –salió de allí riéndose en voz baja.


–Observa Tsuyo. –anunció Yenire acercándose a una librería. – Precisamente como aquí se prohíbe la magia y por ello es mejor que no se hable de ella, toda información relacionada está bien escondida aquí abajo. –consiguió apartar la librería dejando ver un estrecho pasillo que conducía a un cuarto subterráneo.
–Vaya… ¿Desde cuándo…?
–Oh, este lugar tiene muchos años y sé que mi padre y mi abuelo han recogido mucha información. Aunque juraría que se ha debido estar guardando información sobre las runas mucho antes de mi abuelo ya que algunos pergaminos muestran ser muy antiguos. –Yenire bajó seguida de Tsuyo. Todo estaba oscuro. Al llegar abajo Yenire prendió una lámpara de aceite y de ahí tres más, iluminando el cuarto subterráneo dejando ver un pupitre en medio mientras que las paredes eran toda una estantería repleta de libros, folios de todo tipo, pergaminos.
–Increíble… Todo habla sobre las runas y casos sobre su uso… no salgo de mi asombro.
–Normal, bueno, voy a buscar el caso de tu padre para leer con detalle. De eso hace unos… trece años. Se habló bastante por entonces ¿sabes?
–Bueno… teniendo apenas un año de vida… dudo que sepa nada sobre eso…
–No te preocupes. Para eso estoy yo, para resolverte las dudas. –y se puso a buscar en una parte de la estantería y al poco dio con la noticia. –Toma, échale un vistazo.
Tsuyo se quedó mirando la noticia, no la leía, la miraba por encima.
–Lo que ahí cuenta… Resulta que un tyrianense, ya sabes, del reino del sur donde sí permiten la magia, vino de viaje a Galyen. El problema fue que él desconocía de esta prohibición aquí y usó su magia pero era simplemente para espectáculo. No la usaba para hacer daño a nadie. Pero de todos modos esto alertó a muchos ¡alguien ha usado la magia y puede hacernos daño! … El pobre hombre recibió muchos golpes por parte de los soldados del rey Thoelm… De verdad es muy cruel que hagan algo así a un inocente, pero entre que la gente tenía miedo y para no romper esa ley… Pero hubo un hombre, tu padre, que no vio justo lo que se hacía y se interpuso entre aquello anunciando que era una injusticia y que aquel pobre hombre no se merecía eso. Lo peor del asunto es que todos se tomaron ese acto como una represalia y empezaron a tratar a tu padre de traidor. ¿Qué estupidez, no? Más estúpido es que por el uso de la magia el reino de Galyen se vea “obligado” a castigar al causante con la muerte y en este caso castigando también a tu padre por defenderle.
–¡¡¡!!! –Tsuyo se alertó sin dejar de mirar el papel.
–El problema de Galyen era la decisión de matar al tyrianense, viniendo de un reino donde la magia era libre, si se enteraban de que un nativo suyo era ejecutado por tal cosa, temían que pudiera estallar la guerra entre Galyen y Tyrian. Pero como tercos que son, tras un período, el cual tu padre lo pasó junto al tyrianense en el calabozo, decidieron tratar al visitante de manera muy atroz y usándolo para que su reino lo rescatase, estando seguros de que ganarían a Tyrian. Sin embargo, tu padre, para evitar a toda costa que aquello sucediera y sabiendo que Galyen también quería su vida por “traidor”, quiso sacrificarse con la condición que el tyrianense volviera sano y salvo a su tierra aunque no pisara nunca más Galyen. Prefirió dar su vida por aquel hombre antes de que pudiera estallar una guerra. Está claro que para el visitante del sur, tu padre es un héroe; pero para Galyen… que además ni siquiera sacó a luz este detalle que te he mencionado. Simplemente anunciaron que el “amigo” de tu padre logró escapar porque él le ayudó en ello y que no merecía el perdón del pueblo…
–… ¿Y todo esto… con nuestro rey Thoelm, recientemente fallecido?
–Así es. Así que si han ido en contra tuya a propósito, no me extraña que lo hayan hecho con el fin de algo así como “Mira, la hija del traidor quiere vengarse del rey por lo que hizo.” Ocurriendo todo lo que ya sabemos y habiendo otros que te culpen por algo que no has hecho, y ni siquiera conocías. Eso sí, en cuanto a la gente se le haga recordar o notifique sobre este dato, te relacionen con ello y conozcan tu cara…
–Entiendo, entiendo… –Tsuyo no quiso que acabara la frase.
–El porqué prohíben la magia aquí… Realmente ahora no sé si es por seguir la tradición o de verdad tienen razones para preocuparse por ello, cosa que yo no veo así porque nadie ha venido en muchos años usando magia con maldad. Pero hace muchos siglos fue usada haciendo mal al pueblo y en todo el continente oeste reinó una persona malvada aprovechándose de su poder. Más tarde tras su muerte, quisieron reconstruir todo, pero los más avariciosos quisieron adquirir el poder de las runas y muchas guerras ha surgido por su “culpa”. Total, inconscientemente seguían destruyendo sus tierras como lo hacía aquel villano y las tierras de Galyen son las más sufridas y las que no se han recuperado de todos sus “golpes”. Fíjate que la gran llanura Wostjin, al oeste de aquí, fue a causa de un poderoso mago con su aprendiz, y eso que entonces luchaban juntos. Esos mismos se ve que llevaron una batalla entre ambos usando magia destrozando gran parte de la tierra, conocida hoy día como desierto de Kanakas que está en otro continente, o eso tengo entendido. Hay que ver lo que hace la magia. Aún así la gente debería saber distinguir qué tipo de uso le dan. Porque el caso que te he dicho es totalmente… absurdo. Las espadas también son muy peligrosas y no matan aquí a nadie por llevarlas. Todo depende de su uso ¿no? Hasta mi bolso podría ser un arma si yo quisiera.
–Jeje. –consiguió arrancarle una agradable sonrisa a Tsuyo.
–Oh, perdona que te esté agobiando con toda esta charla. Seguro que es tardísimo.
–No es nada. De hecho te estoy muy agradecida por informarme.
–Oye ¿tienes sitio dónde dormir? Te podría dejar dormir aquí si quieres.
–Eres muy amable, pero tengo que volver con mis amigos, ya sabes, Ale y Taiki.
–Está bien. Si necesitáis cualquier cosa, puedes venir cuando quieras. Y procura que no te cojan.
–Sí.


Mientras Kira jugaba con las hojas de un pequeño arbusto, Fuji miraba al horizonte, al pueblo de Lim’nijwe viendo cómo atardecía. La figura de Tsuyo empezó a asomar y Fuji lanzó una sonrisa.
Fue bien recibida aunque no pudo evitar ser atacada a base de preguntas por parte de Taiki que una vez supo que todo fue bien, logró tranquilizarse.

La noche pasó rápidamente.
A la mañana Fuji entregó el traje de Tsuyo.
– ¡Buenos días! Por fin tienes tu ropa. Por cierto, encontré esta nota en ella. La guardé y se me pasó dártela hasta ahora que tengo tu traje en condiciones. Vaya cabeza tengo, jaja. Me quedo fuera.
Fuji salió del cuarto y Tsuyo miraba la nota mientras se vestía.
“– La nota que me dejó mi hermana Saya ese día…”
Tras vestirse, desplegó la nota y la leyó.

[Querida hermana:

Si lees esto es porque algo malo ha ocurrido. Antes de nada, quiero decirte que lo siento mucho por no explicarte nada en su debido tiempo.

Dudo que sepas que nuestro padre era considerado un traidor por defender a un hombre
inocente que usaba una runa.
No te dije nada para que no tuvieras rencor alguno hacia nadie. Y quiero que sepas que ese hombre para agradecerle, le dio una runa que es la que poseo en estos momentos.
Padre deseaba que en un futuro ese “miedo” a las runas pudiera desaparecer y me hice cargo de ella lo mejor que pude.

Hace un tiempo supe que llegaba a Galyen una Runa Verdadera y lo que hice con el “grupo” fue impedir que cayera en malas manos. No podemos permitir que ocurra tal cosa aunque es una pena lo de Neil Thoelm y lo que intuyo venir.

Yo quiero que seas feliz, Tsuyo, ya sabes que el camino de cada uno lo hace uno mismo decidiendo lo que cree mejor.
Quiero decirte que si ocurre algo y no tengas destino al que ir, siempre puedes ir al monte Demuro donde cerca de la cima se hayan los componentes del “grupo”.
Entrega esta nota para que sepan con quien tratan. Espero que esta nota te ayude tanto como pueden hacer ellos ahora.

Tu hermana que te quiere mucho.
Saya]

A Tsuyo se le humedecieron los ojos.

–¿Y qué vamos a hacer hoy? ¿Aburrirnos como unas ostras? –Fuji y Ale miraron a Taiki que no era capaz de sentarse.
–Llevamos así un mes iyo… ¿Qué mosca te ha picao hoy?
–Bueno… He estado pensando sobre lo que me dijo ayer Tsuyo antes de irse al pueblo… Creo que deberíamos salir e irnos a otro lado…
–Esa aptitud representa a jierro abe. Pero sería más ameno si tuvieras un lugar exacto.
–O algo concreto que buscar. –añadió Fuji y la puerta del cuarto se abrió de golpe causando un estruendo y saliendo Tsuyo de él llevando incluso su bastón.
–¿Tsuyo? –los tres la miraron extrañamente al tiempo que ella se acercaba a ellos y decía con firmeza mientras mostraba una sonrisa confiada.
–¡Vamos al monte Demuro!"




martes, 9 de marzo de 2010

Videos MAD

Un saludo a todos. ^^

Esta entrada llevo tiempo pensando en ponerla.
Trata sobre vídeos de suikoden hecho por fans tomando como base un anime ya existente, con canción incluida.
Hay algunos muy trabajados y que me gustan mucho.
Aquí os voy a poner unos cuantos (aunque por Youtube podéis ver más).
Quién conozca suikoden no le costará identificarsus personajes.

P.D - Yo también quiero hacer un vídeo de ese estilo, jaja.


Suikoden 2 × TOV 【未完】
Vídeo suprimido


Suikoden x Nogizaka Haruka no Himitsu ED
Vídeo suprimido


2主の青い空  Romeo's Blue Sky OP



Suikoden 1 × D Gray Man ending 5
Vídeo suprimido


幻想水滸伝で四方八方ED 忍たま乱太郎



Suikoden 1 & 2 Higurashi Kai OP
Vídeo suprimido


Gensui
Vídeo suprimido


幻想水滸伝で魔方陣グルグルED



Suikoden 1 x FMA ending
Vídeo suprimido


幻想水滸伝2で語り継ぐこと【手書きMAD】



幻想アンダーグラウンド



Suikoden Over the sky
Vídeo suprimido


Suikoden 2 High School Girls ED
Vídeo suprimido


幻水2センチメートル



Suikoden 君は無敵
Vídeo suprimido



domingo, 7 de marzo de 2010

Pj's Amigos #2


Esta entrada en principio no pensaba hacerla pero por petición aquí me veis (risas).

Todo viene para saber qué amigos hay en el fic ya que uno de ellos me decía: me lío con los nombres porque no sé quién es quién.

Jaja, así que pondré aquí todos los personajes basados en amigos para que no hayan confusiones y se conozcan. Aunque no hayan salido en la historia, es para mantener informados a éstos mismos.

Tengo que decir que esta entrada la entenderán más gente de Suikocastle, puesto que los amigos son de allí principalmente.
Pondré a un lado su nombre en el fic y al otro el nick que llevan en el foro.
(aunque alguno no cambia nada (risas)).


Nombres Fic Nick Foro
Tsuyo Chiisa
Ale Pesmergo
Shin Chaos Noah
Anyu Anyu
Shiru Shiru
Takeru Ichijo
Leo Belcoot
Sora Darksora
Tatsuma Kaithert Katana
KrumaFliktor
Sony Tengaar
Ryu Ryu
Zegram Tidus_1690
Kalos Flik
Ardal Khurro
Steve Kizoku Nozomi
Ruru Conan_kun
Irue Iruka
Ziriam Ailin Aisling
Esther Zerase
Angulus L'Afleur Angulus
Karura Blight Karura
Viki Viki Blight
Zero Zero faf
Asenet Meg
Deneb Nautilus
Jiabi Xabiling
Eiram Hazuki


Hay más de lo que imaginaba ¡¡muy bien!! ^^
Y eso que con algunos no he dado y otros ya no están. >o< ¡¡Suerte a todos y pasarlo bien!!



sábado, 6 de marzo de 2010

Nombres del Fic #2


Hola de nuevo amigos.

Cómo han salido más nombres, toca mencionarlos (risas).

Como siempre iré por partes. ^^ (siempre es preferible tener un orden)


Sobre lugares del mapa más bien no hay nada que decir, aunque admito que la Cordillera Phoeryns, al ponerle nombre se me pasó por la cabeza el ave Fénix, dicho en inglés "phoenix".
Y hablando de fénix eso es lo que significa la katana de Fuji en japonés. Fushichô 【不死鳥】<- sus kanjis dicen literalmente "ave que no muere".
Personajes:

Robin de nombre y pronunciación inglesa. De origen germano/inglés es "el que tiene fama".
Tatsuma en japonés. No significa nada en especial en este caso.
La cantante Esther, para quien no lo sepa, significa Estrella, pero no, no le puse ese nombre por ser una estrella literalmente jaja. Este personaje refleja otra amistad y quiso llamarse así por una cantante.

Alaya, la mujer de cabellos turquesa, nunca he escuchado ni visto ese nombre. Es uno que me vino a la cabeza igual que Finre y Thoelm.

Jasón, en verdad quería adaptar Jason de pronunciación inglés al español añadiendo el acento en la "o". No tiene nada que ver con ningún personaje existente que conozcáis llamado igual (como del mito griego, de marvel, etc (risas)). Su significado viene del Griego y es "el que cura los males" (aunque el mío más bien los crea (risas).

Neil, el nombre del príncipe mencionado sólo una vez, viene del origen Celta y significa "campeón". (me gusta mucho este nombre).

Fuji Nagasaki con su gata Kira, es un personaje que cree hace mucho tiempo, antes incluso de tener pensado este fic. Cuando estaba haciendo el fic y vi este personaje mío pensé en aprovecharlo como otros más que ya irán saliendo.
Principamente está basado en mí y en mi gata (que en paz descanse).
Aunque en mi fic como para muchos yo era considerada la "tenkai" del grupo, hice su personaje siendo yo, pero no vayais a creer que Fuji y Tsuyo son iguales, jajaja. Aparte de algunas diferencias físicas y de edad, a destacar está el carácter.
Fuji en pocas palabras ayuda a subir la moral del grupo, es el alma y siempre sonríe a excepción de algo muy grave, es muy independiente; ella ya tiene una personalidad formada y sabe lo que quiere. Tsuyo muestra el otro lado mío, alguien que deberá luchar para llevarlo todo adelante, se preocupa mucho por los demás y se muestra muy altruista. En muchas ocasiones no sabrá qué hacer y le invadirán muchas dudas; quiere que todo le salga bien pero irá viendo que el mundo es más complejo de lo que se piensa.

Fuji Nagasaki 【ふじ永崎】<- Fuji no le puse significado en especial. Su apellido, compuesto por dos kanjis, el primero significa tiempo, eterno, permanente, perpetuo, duradero; el segundo es un promontorio.

Kira en gaélico viene a ser "mujer oscura" pero aunque sea negra no la bauticé así por eso (risas) añadiendo que mi gata original tenía tres colores ^^. En cambio en ruso significa "resplandeciente, brillante, luz".

Y hasta aquí la segunda sesión de nombres (risas).
¡Cuidaos mucho!



viernes, 5 de marzo de 2010

Pasatiempos Suikoden Soluciones #1

¡Buenas noches a todos!

Hmmm, me he dado cuenta de que el tiempo pasa volando ¡¡hace nada estábamos en febrero y sólo publiqué 10 entradas!! Yo que pensaba publicar más (risas).
Me veo dentro de poco celebrando el año.

Pues esta entrada no necesita mucha explicación. Os dejo las soluciones de los tres pasatiempos que os dejé. ^^

Espero que quien lo haya hecho le haya parecido bien.
Si os gusta podría hacer más (aunque sí es más complicadillo, pero no imposible).

Soluciones

1º - Crucigrama Suikoden General.



2º - Sopa de letras.



3º - Busca las 10 diferencias.



jueves, 4 de marzo de 2010

Episodio 5 - El fin de un reinado

Buenas tardes a todos.
Perdonad si he tardado pero no podía dejar de escribir el episodio 5º en el cual pasan muchas cosas y es más largo que el resto (parece un episodio especial que dura el doble (risas)).
Más que nada ya tenía pensado que en este episodio sucediera todo eso, pero no llegué a imaginar que se me alargaría así con tal de no dejarme ningún detalle (risas).

A pesar de ello espero que no se os haga pesado ni lioso y sobretodo que os guste tanto como a mí. ^^

{Uvye Town}



"Tras sentenciar a los dos chicos de Sereyad, el rey Thoelm VII decidió marchar de allí y subió al carruaje donde le esperaba dentro su sobrino Borja.
–¿Borja? ¿Qué haces aquí?
–¡Tío Thoelm! ¡Por favor, dejadme estar aquí a vuestro lado! –decía Borja con su mano pegada al pecho. –No puedo permitir que paséis por esto sólo. Sé muy bien qué es perder a un ser querido.
–Borja… –suspiró y se sentó cara a cara. – Hemos perdido a tantos… Ya sólo quedamos tú y yo… Gracias.
–Tío Thoelm… –se quedó rato pensando, mirándole, un poco sorprendido por el agradecimiento que le dio su tío. Era la primera vez que alguien que no era su madre, le agradecía algo. Aún así, sólo se le ocurrió decir. – Tampoco es que hayamos sido una familia numerosa.

Ambos se quedaron sentados sin decir nada y mirando el paisaje.
El carruaje, seguido por los guardaespaldas que cabalgaban sobre los hayma, ya llevaba rato que se alejó de Uvye y pronto iba a caer la noche:
–Tío Thoelm. ¿Puedo preguntarle qué piensa de esos dos jóvenes Goei y traidores?
–Les he sentenciado a muerte. ¿Acaso no te sirve como referencia para saber qué pienso? –ambos seguían sin mirarse.
–Quería algo más específico. Sé que ellos dos entrenaron en la torre Throndgard ¿cómo se nos ha podido escapar de las manos algo así? Goei que traicionan a su reino. Esto es peligroso que se formen personas con la condición de proteger y acaben dándote una puñalada, agh. Habría sido mejor que no existieran Goei.
–La solución a un problema así no es acabar con todos. Te recuerdo que hay personas muy capaces para proteger las espaldas de la gente y no merece que les aparten de su camino. Si no hubieran Goei, dime ¿a quién recurriría la gente para sentirse protegida? Nadie… y en los tiempos que estamos, muchos necesitamos protección.
–Quizás es mejor así antes de que acaben muertos por quienes contrataron.
–Borja, no consiento que ensucies de ese modo las buenas intenciones con la que mis antepasados y por tanto, tuyos también, crearon esta ley y dieron paso a esa torre tan significativa para todos. El saber que hay gente que estará ahí cuando lo necesite le da esperanza a muchos, sobretodo quienes dependen de ella. Sin esa torre y sin Goei, muchos se sentirán perdidos y con un gran temor en su corazón sin poder estar tranquilos pensando que pueden ser atacados por cualquier malhechor. Por todos los dioses, Borja, eres mi sobrino, deberías apoyarme en momentos así.
–Entiendo, tío Thoelm. Perdonad si mis palabras le han causado molestia. Entended que siento mucha rabia por lo sucedido.
Y ambos callaron de nuevo. En esos precisos momentos sólo Borja sabía lo que venía. El rey no se percató de igual modo que la mayoría de galyenenses salvo Tsuyo y Taiki que en esos precisos momentos estaban mirando. Al salir la primera estrella de la noche, la torre Throndgard se derrumbó.
– Tsuyo… –decía Taiki sin salir de su asombro. – Hay muchas cosas que no entiendo y el cómo el sobrino del rey nos ha hecho esto. Pero viendo lo que acaba de pasar, me siento aún más perdido.
Su amiga, Tsuyo, no decía palabra. Se mantuvo callada largo rato sentada en el duro suelo de la celda mientras Taiki esperaba una respuesta.
–¡Tsuyo! ¡¿No vas a decir nada?! Ya sé que no es justo lo que ha pasado pero…
–¡Taiki! –Tsuyo le interrumpió poniéndose rápidamente de pie, muy firme. – ¡Salgamos de aquí!
–¿Eh? No era eso precisamente lo que esperaba oír, pero bueno…
–Aunque nos sentamos perdidos, algo grave está pasando y hay que poner manos a la obra. Mi hermana sabe algo y quiero saber qué. Además ese Borja no sólo ha insultado a mi difunto padre sino que amenaza con acabar con Sereyad. Para postres, nuestra torre ha caído y eso da señal de algo verdaderamente malvado.
–Eh… ¿Te recuerdo que estamos sentenciados a muerte por nuestro rey? –Taiki seguía sin ver nada seguro.
–¿Aún así piensas quedarte sentado sabiendo que algo va mal? ¡Tenemos que hacer algo!
–Tsuyo, créeme, a mí tampoco me sienta nada bien esta situación. Pero míranos, mira el lugar. ¿Ves algún modo de salir de esta celda? No tenemos fuerza suficiente ni para romper esa gruesa puerta.
–No importa. Nos enseñaron que pase lo que pase hay que saber seguir adelante porque alguien ahí espera de nuestra presencia y protección. –tras acabar aquella frase, Tsuyo empezó a coger carrerilla y con velocidad se abalanzaba hacia la puerta dándole con su hombro cargando en ella la fuerza que cogía por el impulso.

Fuji estaba de pie, quieta, mirando a un lado y a otro a Ale que no podía estarse quieto.
–¿Y qué hago? ¿Qué hacemos? Mi rey me ha pedio que me quede y no es plan desobedecerle, ¡pero ese jipo está con él! –se paró unos momentos mirando a Fuji. – ¡Iya, deja de mirarme y colabora, va!
–Está bien, está bien. Ten en cuenta que irte de aquí no es una buena opción. Si tu rey ha decidido prescindir de tus servicios, que tan buenos son para él, a cambio de que te quedes para cuidar palacio… Imagínate cómo debe estar la situación si sólo confía en ti.
–Pero los pobres chicos de Sereyad… Sabiendo esta injusticia no puedo simplemente sentarme y ver qué pasa. Qué inameno que mi rey no escuche mis palabras…
–Pues pide al mensajero… ¿Tatsuma era? Dile que venga y le pides que salve a esos chicos. Debería llegar a tiempo sabiendo que corre tranquilamente como un hayma. De paso te podrá decir quién le dio el mensaje que anunciaba la muerte del príncipe.
–¡Sí, eso es! Iya, estás en to’… Espero que tú no seas una espía y me des una puñala’. –tras decir eso mandó a buscar a Tatsuma y se quedaron esperándole hasta que apareció.
–Señor Ale ¿Usted también desea enviar algún mensaje urgente?
–¡Wa, así que tú eres Tatsuma! ¡Qué cabellos tan rojos! –comentó Fuji con una gran sonrisa.
–¡¿Eh?! ¡¿Y quién eres tú?! Vaya pintas…
–¡Jaja! Hay que ver con qué facilidad dejáis de lado los modales que se llevan en palacio vosotros dos. Vuestro lugar no es este. –al oír aquello agacharon la cabeza pensando que aquel comentario sobraba. Luego Ale habló.
–Sí bueno, dejémonos de formalidades. Ella es Fuji, una alia’. Iyo, antes quiero preguntarte… ¿Quién te dio el mensaje de antesdeayer que iba dirigia al rey?
–¿Eh? … Pues… era una mujer alta de pelos largos de color turquesa. Nunca la había visto. ¿La conocéis?
–Nunca he visto ni oído sobre ella. –decía Ale. – Iya ¿sabes algo?
–Sólo sé que el guardaespaldas de Borja contaba con dos personas para llevar a cabo el plan. Si quieres tacharla de sospechosa…
–Más sospechosa eres tú, ahora… –Ale arqueó una ceja y continuó con Tatsuma. – Bueno, quiero que hagas un favor y vayas a Uvye. Han encerrado en una celda a dos nuevos Goei que no tienen culpa de na’. Así que ve a sacarles.
–Vaya, cómo está la cosa… –Tatsuma suspiró mientras se rascaba detrás de la cabeza. – Bueno, voy porque eres tú, que conste.
–¡Gracias iyo! Venga, zumberiza ya que no hay tiempo que perder. –Tatsuma salió de allí en un abrir y cerrar de ojos mientras Ale se le despedía. – Es un buen chico.
–¿Te han dicho alguna vez que tu forma de hablar es muy… curiosa? –Fuji seguía muy tranquila.
–Jaja, y eso que me he “malacostumbrao” por estar aquí. Si escucharas a mis paisanos… Oye, no cambies de tema. No representa…
–¡Miau! –Kira, la gata de Fuji, se estiraba mientras Tatsuma cruzaba velozmente parte de Galyen, corriendo a oscuras ayudándose apenas de la luz de una pequeña lámpara que portaba encima.

La noche iba pasando. Fuji se hallaba sentada, apoyada en la pared, con signos de sueño. Sin embargo Ale no podía pegar ojo. Tsuyo seguía intentando abrir la puerta a base de golpes pero no parecía haber ningún cambio.
–Tsuyo, por favor, para. No vas a conseguir nada así. –Taiki no sabía qué hacer; veía a su amiga cómo quería salir de allí sin poder conseguirlo. Veía cómo en ocasiones se detenía a recuperar el aliento. Se imaginaba el daño que estaría sintiendo en aquellos momentos por los golpes y con las heridas sin acabar de sanar del todo. No importaba lo que dijera Taiki, Tsuyo no le hacía caso.
Las horas fueron pasando y los pájaros empezaron a cantar. Poco a poco la noche les iba dejando y Tsuyo no cesaba.
–¡Ya está bien Tsuyo! Ya que no me haces caso, tendré que unirme a ti y salir de una vez de aquí. –y así Taiki colaboró con ella para poder abrir la puerta.

En Kwon Ryu todo se mostraba en paz hasta que de pronto, estando Ale y Fuji en la sala del trono, entró un soldado llevando en brazos a uno en mal estado.
–¡Sir Ale! –gritó desesperado el soldado.
–¡¿Qué ha pasao?! –Ale fue en su ayuda mientras Fuji escuchaba atenta.
–Estaba en su turno de guardia en las afueras de la ciudad. Yo estaba vigilando la puerta oeste cuando lo vi llegar así de malherido. Antes de caer inconsciente mencionó que fue atacado por bandidos, un grandioso número de bandidos preparados para venir aquí. ¡Sir Ale! ¡¿Qué hacemos?! ¡Tenemos que proteger palacio y a los habitantes de Kwon Ryu!
–Deben de ser los bandidos que yo vi y también los contratados por Borja… –Fuji fue junto a Ale mientras el soldado la miró extrañado.
–Maldito… Sin rey no hay nada provechoso que sacar de aquí. Sólo hacerse con todo… ¿Crees que…?
–Creo que Borja quería conseguir que tu rey saliera de palacio llevándose consigo la mejor guardia para hacerse más fácil con la ciudad y el palacio y a su vez usar a dos chicos para tener a alguien a quien… “culpar” y así parecer alguien “inocente”.
–Bien… –Ale se veía muy molesto. – Rápido, dad la alarma para que los ciudadanos se refugien y llamad a todos los soldados para preparar la defensa.
–¡Está bien, Sir Ale! –el soldado dejó a su compañero en el suelo y marchó corriendo.
–Ale ¿crees que podrás con todos los bandidos?
–Por lo general no suelo pensar si voy a poder o no, iya. Hay que defender esto, ya está.
–Jaja, no te lo tomes así. Lo decía para que centraras la defensa en las demás entradas de la ciudad que no sean la del oeste.
–¡¿Qué dices?! Por ahí es por donde entrará la gran mayoría ya que vienen por el oeste ¡¿estás loca?!
–Descuida, soy ninja y sé lo que me hago. Confía en mí. –ella seguía sonriendo.
–Perdona, pero ¿cómo voy a confiar en ti con algo así?
–Bueno, soy alguien que no le gustan las injusticias, y por lo tanto me gusta ayudar a gente justa como tú. –se miraron fijamente a los ojos unos segundos. A pesar de que Ale sólo la conociera apenas unas horas, mirándola a los ojos percibía que podía confiar en ella y decidió hacer caso a su instinto confiando que no se equivocaría.
–Está bien. Pero si sucede algo no dudes en acudir a mí.
–¡Siiiiiiiii! –Fuji desapareció de la sala con un salto. Mientras, Ale decidió llevar al soldado herido a un cuarto donde sería tratado.

La alarma sonaba por todo Kwon Ryu, la gente iba corriendo al refugio. Por su comportamiento tan ordenado, Fuji dedujo que no era la primera vez que la ciudad era atacada. ¿Pero saldrían de todo un ejército de bandidos? Galyen tenía muchos guardaespaldas y se podría decir que era bastante seguro, pero también era cierto que si se necesitaba tanta protección era porque se corría también bastante peligro.
Fuji se dirigió a la parte oeste de la ciudad. Ale reunió a todos los soldados y tal como había quedado con Fuji, puso más guardia en las salidas norte, sur y por último, este. Él se quedó en palacio observando hacia el oeste. Podía ver con dificultad a Fuji que ya parecía estar preparada. Todos guardaban silencio pudiendo así oír cómo se acercaba un grupo muy numeroso.
Al horizonte, saliendo de los bosques, empezaron a salir bandidos gritando dispuestos a golpear todo lo que estuviera a su paso. Tal como pensaban, varios de ellos se dirigieron a otras entradas, pero la mayoría iba directo a la entrada oeste. Ale quedó anonadado al ver cómo caían al suelo muchos bandidos nada más entrar en la ciudad y Fuji ni siquiera se movía.
–¿Qué os parecen las artes ninjas de mi pueblo y sus armas? –por la entrada oeste llovían kunais, shuriken, hiriendo a la gran mayoría, otros caían al suelo por tropezarse con cuerdas que ella puso. Aquellos que burlaban aquella defensa, se veían cara a cara con Fuji y su katana Fushichô.
–¡Sir Ale! ¡Algunos bandidos han logrado entrar a palacio!
–¡¿Cómo?!
A pesar de defender todos los puntos, los bandidos seguían superando en número a los soldados que no podían con todos. Ale se dispuso a luchar y ayudar a los soldados que desgraciadamente muchos de ellos salían malparados. Kwon Ryu se convirtió en un campo de batalla en el que tanto bandidos como soldados del rey dejaban sus vidas.

Al mismo tiempo, Tatsuma ya había llegado a Uvye. Antes de dirigirse a la cárcel, repuso un poco a coger aire. Había venido corriendo más de lo que solía correr; si era tan importante un favor de Ale, significaba que aquello era urgente.
Cuando se recobró se dirigió a la cárcel. Estaba al aire libre, un poco apartada de las viviendas de Uvye. Pudo ver que sólo había un guardia. Entró dentro de la cárcel escalando la pared y saltando al interior. Se quedó mirando a los alrededores.
–Estupendo… ¿Cómo sé ahora dónde están ellos dos? Ni siquiera sé los nombres…
Decidió caminar por la cárcel. Toda ella era silenciosa pero unos golpes en la lejanía le llamaron la atención. Llegó a una celda más separada que el resto, se situaba más arriba y estaba cerca del mar. Los golpes se escuchaban en la puerta. Tatsuma rodeó la celda hasta ver la pequeña ventana y dio otro salto, esta vez para ver quién había dentro de la celda. Vio a Tsuyo y Taiki que no paraban de dar golpes para poder salir.
“– Deben de ser ellos.” Pensó y se dirigió a la puerta. Sacó sus dos dagas y tras percibir cómo ambos chicos se alejaban para coger carrerilla, con dos movimientos rápidos y firmes, rompió las bisagras de la puerta. Tsuyo y Taiki escucharon un extraño ruido y aún así decidieron volver a empujar esta misma. Sorpresa para ellos dos, incluso para Tatsuma que no se esperaba aquello, la puerta cedió con facilidad cayendo sobre el mensajero teniendo a los dos Goei encima.
–No esperaba que ese ruido fuera de las bisagras… ¡Pero al fin hemos salido! –Taiki parecía contento mientras Tsuyo se inclinó para mirar por debajo de la puerta ya que notó algo raro.
–¡¡Jwsydbu uehdwiueg!! –ambos chicos no entendieron nada pero no dudaron en levantarse lo más rápido posible y quitar aquel peso de encima a quien estuviera abajo. Pronto vieron al chico Tatsuma que con cara de antipatía se puso en pie en un periquete.
–¡El chico mensajero! –Tsuyo no se imaginaba que nadie estuviera allí y menos tratándose de él. – ¡¿Qué haces aquí?!
–¿Tú qué crees? –decía sacudiéndose la ropa. – Si llego a saber que me lo ibais a agradecer así, no os saco. Y para vuestra información, soy Tatsuma.
–Vaya humos… –comentó Taiki. – ¡Ah, lo siento! Tampoco sabíamos que había alguien. Gracias por las molestias. Aunque aún tenemos que salir de aquí.
–Y recuperar nuestras armas. –añadió Tsuyo.
–Está bien. Seguidme. –ambos chicos siguieron a Tatsuma llegando así a un pequeño cuarto cerca de la salida donde guardaban todos los objetos requisados. Tras abrirles la puerta como hizo con la anterior, ambos entraron para recuperar lo que era suyo.
–¡¿Qué ha sido eso?! ¿Eh? ¡¿Quién eres tú?! –los ruidos que causaron hicieron llamar al guardia que en cuanto vio a Tatsuma se dirigió a él para capturarle. – ¡Un intruso! –la velocidad de Tatsuma era realmente impresionante para un ser humano. Sin apenas reaccionar, el guardia quedó inconsciente, tendido en el suelo. El chico, sin decir nada, metió su cuerpo dentro del cuarto en el que los Goei ya estaban dispuestos a salir con sus armas.
–¿Seguro que eres sólo un mensajero? –preguntó extrañado Taiki.
–Tsk. Una persona no tiene porqué ser sólo una cosa… Venga, salgamos. –los tres salieron de allí dispuestos a irse pero ambos Goei se quedaron boquiabiertos al dirigir su mirada hacia Jung Saek.
–Tsuyo… ¿Alguna vez viste embarcaciones como esas? –en su puerto habían llegado barcos inmensos. Por su bandera desconocida supusieron que venían de otro continente.
–¿Queréis dejar de mirar ya? ¡Hay prisa! –Tatsuma, que no parecía sorprenderle, les sacó de aquel asombro y marcharon.


Los ciudadanos de Jung Saek miraban con admiración aquellos grandes barcos cuya visita no era esperada. Descendieron unas escaleras de las que bajaron ordenadamente un gran número de personas que aparentaban ser soldados, armados con grandes y fuertes lanzas de acero, llevando trajes azures largos con armaduras y cascos. Tras ellos se dejaron ver personas de bonitos y curiosos atuendos garzos con detalles en blanco acompañados de pantalones ajustados y claros y botas altas y oscuras. Estos últimos tenían puesto un pequeño gorro azul y una espada a un lado de la cintura. Todos ellos llevaban un peculiar símbolo blanco en sus prendas siendo el mismo que llevaban las banderas.
Un distintivo sombrero sobresalía al resto; parecía ser alguien importante. La persona a quien pertenecía este sombrero se estiró mientras comentaba:
–¡Wa! Por fin llegamos a tierra. Esto de navegar tanto tiempo por mar es muy ajetreado y cansa mucho.
–Le recuerdo, señor Sasarai, que su única actividad en el viaje ha sido leer libros, dormir a deshoras y mandarme a hacer muchas cosas. –le decía un chico joven de piel morena y pelos y ojos cerúleos que le seguía a todas partes.
–¿Y eso no es acaso muy agotador? –Sasarai sonreía mientras hablaba.
–No más que estar haciendo todo el rato la faena que te mandan… –el chico parecía algo molesto.
–Bueno, bueno. Sigamos el camino. No olvidemos porqué nuestro reino de Harmonia se ha movilizado hasta estas tierras, estimado Dios.
–Lo sé, no se preocupe. Pero agradecería que hiciera el esfuerzo de quedarse con mi nombre. No me llamo Dios, sino David. ¡¡David!!

Mientras tanto el carruaje del rey seguía en marcha camino a Kwon Ryu.
–Tío Thoelm ¿me permite hacerle una pregunta? –su majestad asintió con un leve movimiento de cabeza. – Aparte de sentenciar a muerte a esos dos traidores ¿qué piensa hacer con sus cómplices, quienes participaron en la muerte de su hijo y primo mío?
–¿A dónde pretendes llegar, Borja?
–Estamos llegando a la altura del puente Thairoths. Podríamos ir al pueblo natal de esos niños, Sereyad, y buscar allí a sus aliados. Si ellos dos no hablan, lo hará su pueblo, estoy seguro de que tienen que saber algo.
–Ese no es el modo de hacer las cosas. Tenía pensado que cierta persona se encargara mañana de hacerles hablar.
–El problema es que no van a hablar. ¡¿No os dais cuenta de que no va a funcionar?! –Borja se puso en pie, perdiendo la compostura.
–No consiento que me hables en ese tono. Siéntate. –antes de que ninguno de los dos hiciera o dijese algo, uno de los Goei que cabalgaban tras el carruaje, gritó alertando al rey:
–¡Su Majestad! ¡Es terrible! ¡La Torre Throndgard no se divisa! ¡Tememos que haya pasado algo espantoso!
–¡¿Qué?! ¡¿Cómo dice?! –el rey Thoelm se puso muy nervioso de repente pero ese estado aumentó cuando dejó de oír a aquel guardaespaldas y el carruaje se detuvo. – ¿Pero qué…? ¡¿Por qué nos hemos parado?! –podía percibir por lo que se escuchaba desde fuera, signos de violencia. – ¡Tenemos que hacer algo!
Borja en cambio permanecía inmóvil mirando con frialdad a su tío.
–¡Borja! ¿Qué pasa…? ¿Qué es lo que pasa? –el rey cogió el brazo de su sobrino pero éste lo rechazó.
–¡No me toques! –su mirada era incisiva.
–¿Borja? –mientras el rey no entendía nada de lo que pasaba.
–Se acabaron tus días como rey, viejo. Sin heredero y sin tu ejército de guardaespaldas, estás perdido.
–¿Por qué dices estas cosas?
–Tu forma de llevar el reino de Galyen es pésima por mucho que tus intenciones sean buenas. Yo no veo más que palabrería e imagen, pero no buenos resultados. Además que siendo como eres y lo poco afín que eres a mí, eres sólo un estorbo más al que eliminar si quiero salirme realmente con lo que quiero. Puedo aprovechar que todos creen que el príncipe murió por bandidos aliados de Goei para hacer ver que nuestro rey también fue atacado por los mismos. ¿Qué te parece?
–Tú… ¿Serás capaz…? –el rey no daba crédito a lo que oía.
–Es una lástima que no me conozcas tanto como crees, o no. Ah, aprovecho para agradecer esa inocencia tuya y dejarte convencer de que Ale estaría mejor cuidando de palacio mientras tú visitabas esos traidores que Ale seguramente habría defendido. Me has quitado un gran estorbo de encima en este viaje. Aunque a estas alturas seguro que lo estará pasando mal en palacio.
–¡Borja! ¡¡¿Qué has hecho?!! ¡¿Cómo has sido capaz de hacernos algo así?! ¡¡A mí, tu rey y tu tío!!
–Bueno… Desde mi punto de vista esas palabras que te califican son simples títulos. En realidad nada me apega a ti. –comentaba mientras sonreía con maldad. En esos momentos entró el guardaespaldas de Borja.
–Señorito Borja, ya está todo preparado.
–Maravilloso. Pues ya va siendo hora de marchar. Que te sea leve. –dijo despidiéndose de su tío.
–¡Espera Borja! –sin hacerle caso, le dejó con la compañía de su guardaespaldas que se acercaba lentamente a su majestad mientras se sacaba un arma afilada que llevaba escondida.


La mayoría de los soldados del rey estaban muertos o exhaustos. Los que se hallaban dentro de palacio aún resistían con fuerza. Fuji no perdía la concentración; parecía que ella sola se salía bastante bien hasta que de pronto escuchó una voz masculina a su espalda:
– Vaya vaya, me preguntaba porqué razón tardaba tanto en caer el castillo y me encuentro con una chica defendiéndolo demasiado bien para mi gusto. –al acabar, Fuji se giró pero aquel hombre le dio un golpe muy fuerte y la estampó contra el suelo. Quiso sacar un kunai pero el hombre, de traje oscuro y sombrero peculiar a juego, le pisó el brazo con fuerza impidiéndole movilidad.
– Ja, no me gustaría destrozar esa cara tan mona, pero no soporto que destrocen los planes de mi señor ¿entiendes? Tanto esfuerzo de mi parte para hacer creer a la gente que esos dos Goei son culpables y escribiendo incluso la carta que anunciaba sobre el ataque al príncipe. ¿Vas a venir tú ahora a impedir este último paso? –y sin escrúpulo alguno empezó a darle patadas en el suelo sin poder hacer nada.
–Qué ¿aún no tienes suficiente? –seguía pegando a Fuji sonriendo. Cuando ella intentaba levantarse éste le pegaba aún más fuerte. A pesar de todo, Fuji aguantaba el dolor y se abstenía de gritar.
–Bah, qué aburrida eres. Ni siquiera pides ayuda o clemencia para que te deje vivir. Quizá quieras morir. –y desenvainó su espada. – ¡JAJAJA! ¡Lástima que no tengas lo que buscamos! ¡Con un poco de suerte salías viva! ¡Vas lista igual que ese hombre al que llaman rey, JAJAJA!
Al oír esto, Fuji se sorprendió y acto seguido, cuando ella iba a recibir el golpe de gracia, apareció su gata saltándole a la cara y arañándole. Seguidamente se fue.
–¡¡Maldito Bicho!! –aquel hombre iba a ir tras la gata, cosa que Fuji aprovechó para herirle una pierna con su kunai e irse de allí corriendo como podía. – ¡¡Pequeña Bastarda!!
“– Tengo que llegar a Ale ¡YA!” Fuji corría sin mirar otra cosa más que palacio pensando en Ale; Kira se posó encima de su cabeza como era su costumbre.

–¡Aguantad! ¡No podemos dejar que Kwon Ryu caiga en manos de bandidos! –gritaba Ale mientras encajaba golpes a todo aquel que se le arrimase con malas intenciones. Los soldados hacían lo que podían.
–Por mucho que te esmeres no conseguirás nada más que víctimas. –Ale dirigió la mirada hacia aquella voz, viendo una mujer de ropajes oscuros y lo que a él le llamó la atención, cabellos largos color turquesa.
–¿Quién eres tú? – “– ¿Será quien mencionó Tatsuma?”
–Eso ya lo discutiremos más tarde cuando hayas decidido qué hacer con tu vida y la de los soldados. Si te rindes y no te resistes, perdonaremos las vidas de los que aún queden vivos. De lo contrario no tendremos otra que mataros y agradéceme que no me dé por acabar con las vidas de los ciudadanos escondidos si me pilla de buen humor.
Ale no dudó en ponerse en guardia. Antes de hablarle a la mujer, entro en la sala Fuji, jadeando:
–¡Ale! ¡Tenemos que marchar! ¡Tu rey corre grave peligro!
–¡¿Qué?! ¡¡Fuji!! –Ale le chocó ver a Fuji también con muchas heridas.
–Vamos, por favor. Qué manía con que alguien interrumpa en el mejor momento. –la mujer, que se trataba de Alaya, sacó su lanza.
–¡Lo siento, no hay tiempo que perder! Estos tipos no son de tomar a la ligera… –decía Fuji algo desesperada.
–¿¡Cómo puede ser eso que dices!? –Ale no se movía de su posición.
–¡Sir Ale! –varios soldados se pusieron delante de él mirando aquella mujer. –Si Su Majestad corre peligro será mejor que vaya. No importa esto ahora. ¡Vaya, rápido!
–¡No puedo simplemente irme y dejaros!
–Tampoco es vuestro deber abandonar al rey. Vuestro deber es protegerle. ¡Confiamos en vos! –los soldados se dirigieron a atacar a Alaya.
–¡Ale, reacciona! –Fuji fue hacia él.
–Está bien… –Ale se unió a Fuji para irse de allí.
–Qué tierno. –comentó Alaya con un tono más bien apagado y con desgana mientras se sacaba de encima todo soldado.
–¡Alaya! ¡No te entretengas con esos peones! ¡Ve y mata a Ale y desfógate con esa chica que va con él!
–Oh, cuanta violencia, Jasón. –le dijo al hombre del sombrero que acababa de aparecer por la sala mientras Ale y Fuji huían de allí. – ¿Por qué no vas tú?
–Poca broma. No tengo la pierna muy fina por culpa de esa chica…
–Pobrecito mío… Tendré que ir yo, pues.
Ale y Fuji lograron salir de palacio pero aún así se le cruzaban bandidos a los que dedicaron esquivar. Ale llegó al establo seguido de Fuji donde guardaban haymas y montó en uno de ellos.
– ¡Rápido iya, sube! –y así hizo. Ambos salieron de Kwon Ryu con éxito dirección este.

Llevaron cabalgando largo rato sin parar. Cuando divisaron una humareda se dirigieron allí sin dudar llegando al lugar donde descubrieron el carruaje del rey con señales de haber sido quemado y los cuerpos de muchos Goei sin vida. Ale, preocupado y molesto, decidió investigar el carruaje que con una simple caricia ya caía parte de él. Vio un cuerpo dentro de él que no pudo identificar ya que el fuego lo dejó irreconocible, pero no le faltó saber más al ver un trozo de la corona de su rey cerca de aquel cuerpo.
Ale se quedó sin palabras, estaba muy disgustado. Nada en aquellos momentos podría calmarle y sacarle de aquella ira e impotencia que sentía.
Fuji no mencionaba nada, no era alguien que decía lo siento en momentos así además de que no solía verlo muy apropiado. Pronto giró su cabeza a otro lado al notar que su gata estaba nerviosa mirando a la misma dirección.
–Ale, por allí viene Tatsuma… Y parece que viene sólo… –Ale fue junto a Fuji y esperó a que llegase Tatsuma.
–Vaya, así que estáis aquí. Es todo un alivio, supongo. –Tatsuma miró el panorama que se le presentaba y a pesar de tener curiosidad por lo que pasó, no preguntó.
–Iyo ¿qué hay de los dos Goei?
–Ambos van sobre un caballo, si los quieres pillar te será más fácil con el hayma que llevas. Decían que querían ir a Sereyad lo antes posible porque ese tal Borja tenía planeado acabar con su pueblo por no sé qué historias.
–Borja… con ese jipo tengo que pasar cuentas. –sin pensarlo dos veces subió al hayma. –Iya ¿subes?
–Sí, sí, yo sí. –Fuji subió.
–Y tú iyo ¿qué vas a hacer? ¿Vienes con nosotros?
–Yo haré cualquier cosa menos meterme en líos. Así que no me encaloméis en vuestra fiesta. Ya nos veremos.
–Como quieras. Muchas gracias por todo iyo. –mientras Tatsuma se fue por libre a otra dirección, Ale y Fuji fueron sin perder un segundo hacia Sereyad sin la compañía siquiera de un haz de luz pues las negras nubes cubrían totalmente el sol.


En ese preciso instante nuestros dos Goei bajaron del caballo y se adentraron a su pueblo natal. Todo parecía estar incómodamente tranquilo. Observaron el lugar algo desordenado; alguien había pasado por allí causando un revuelo.
Vieron asomarse una mujer desde su casa.
–¡Perdona ¿qué es lo que ha pasado?! –Taiki se acercó pero aquella mujer les cerró la puerta temerosa sin decirles nada. Seguían su camino viendo cómo todos sus simpáticos vecinos le daban la espalda, huían de ellos y no querían saber nada.
–Esto es muy raro… –comentó Tsuyo.
–Sí, no me gusta… Ve a ver a tu hermana Saya y resuelve tus dudas, Tsuyo. Yo voy a casa; necesito ver a mi familia.
–Bien, nos vemos luego.
Ambos chicos se separaron. Tsuyo apretó el paso para llegar a su casa, al final del pueblo, un poco apartada del resto. Al poco de llegar, dos hombres que no había visto nunca, le impedían el paso.
–Retrocede, a partir de aquí no se puede pasar.
–¡¿Cómo que no?! ¡Déjame pasar, ese es mi hogar! –Tsuyo parecía enojarse y sin hacerles caso pasó corriendo entre ellos.
–¡Ah, cogedla, que no escape! –Tsuyo no dejaba de mirar su casa que se encontraba allí mismo. A medida que se acercaba veía con más claridad las personas que se hallaban ahí enfrente. Antes de llegar fue embestida por aquellos hombres dejándola en el suelo sin moverse.
–¡Dejadme!
–¿Qué es este escándalo a estas alturas? –Tsuyo levantó la cabeza pudiendo identificar al hombre de aquella voz. Borja estaba allí presente junto a su guardaespaldas y sus hombres. A otro lado vio a Benjamin junto a su hermana protegiéndola.
“– ¡Hermana!” gritó Tsuyo en su mente.
–¡¿Tsuyo?! ¡¿Qué haces aquí?! –subió el tono de voz Benjamin.
–¡¡Eso digo yo!! ¡¿Cómo habéis podido escapar de la celda?! –decía Borja malhumorado. – Eso da más razones para pensar que sois unos viles traidores. De todos modos, todo traidor acaba cobrándose su castigo. Si tu amigo también está aquí, seguro que ya se encontró una sorpresa.
“– ¿Taiki…?”

En otra parte del pueblo se encontraba Taiki de rodillas mirando al cielo con un mar de lágrimas derramándose por su rostro. No resistió al ver la escena que figuraba delante de su casa; desde dos cuerdas colgaban los cuerpos de sus padres previamente atacados con afiladas armas.
–¡¿Qué le habéis hecho a Taiki?! –Tsuyo intentaba con fuerza deshacerse de los hombres que le aprisionaban.
–Personalmente nada, querida. Pero no te apures que tu hermana va a correr el mismo riesgo. Aunque gracias a un vecino tuyo que ha confesado que últimamente los movimientos de Saya eran extraños, deducimos que ella tiene algo que ver con la escena en la que mi primo fallece y lo más importante, se hace con ESO.
–¿Un vecino? ¡¿De qué hablas?! –Benjamin estaba furioso aunque su cara cambió al ver que asomó Finre indicando que fue él quien habló a Borja. –¡¡Finre ¿por qué has hecho esto?!! ¡¿Qué tienes en nuestra contra?!
–Para un ciudadano fiel a su reino que hay, déjalo estar. –decía Borja mientras Finre escondía la cabeza. No quería responder; parecía triste y avergonzado.
–¡¡Finre!! ¡¿Qué es lo que te han dicho?! –Tsuyo no aguantaba más esa situación. – ¡Dínoslo, ¿qué es lo que te ha hecho ese bastardo llamado Borja?! –éste explotó en cólera dándole con su fuerte zapato al rostro de Tsuyo mientras Finre se giró como si no quisiera saber sobre el asunto.
–¡¡TSUYO!! –Saya fue corriendo a ella. – Dejarla estar. –Benjamin fue con Saya.
–Hermana… –Tsuyo escupió sangre y, mirando a Saya, continuó. – Tenía tantas ganas de verte y hacerte tantas preguntas… desde que te vi ese día… en que mataron al príncipe… ¿qué hacías allí?
–Hermanita… ni siquiera sabía que estabas ahí… lo siento tanto… –Saya se puso a la altura de Tsuyo mientras la acariciaba. – Dejar que se mueva ¡así no puede respirar bien! –pero aquellos hombres no hicieron caso.
–¡Jaja! Hay que ver la suerte que tengo hoy. Pensaba dar el castigo a los traidores por no hablar sobre los hechos ¡¡y ahora resulta que SÍ tenían aliados y es la propia familia!! ¡Jajajaja! –Borja reía gustoso como si ya saboreara la victoria. – Sabiendo esto no necesito casi nada más. Todos, prended fuego a este pueblucho apestoso y quien se resista, matadlo. –Finre se giró sorprendido y quería hablar pero el miedo le paralizaba. Borja siguió.
–Lo que busco debe andar aquí y como nadie me dice lo que quiero, tengo que apañármelas solo, para variar.
–¡¡Hiena carroñera!! ¡No pienses que voy a permitir eso! –Benjamin desenvainó su espada corriendo hacia Borja pero su guardaespaldas se puso en medio para protegerle. Ambos empezaron a luchar mientras los hombres de Borja se dedicaron a incendiar todo Sereyad.

– ¡Ale, mira allí! –Fuji señaló el lugar.
–¿Sereyad… en llamas…? ¡Que tarde llegamos! –Ale hizo correr más a su hayma hasta llegar al pueblo donde vieron toda la gente gritar y correr desesperadamente. Ambos bajaron de la montura.
–Encontremos a los chicos Goei. –ambos recorrieron el pueblo a toda prisa mirando por todos lados intentando localizarles. Pronto vieron a Taiki a lo lejos que se mantenía quieto en el mismo lugar. Al llegar también se quedaron parados al ver cómo dejaron a sus padres.
–Cómo se puede ser tan cruel… –decía Fuji que no tardó en atender a Taiki. – ¡Eh, chico! ¡Reacciona, no puedes quedarte así! ¡¿Dónde está tu amiga?! –pero seguía paralizado sin hacer nada.
–Iya, quédate con él, será mejor. Yo investigaré más el pueblo, ya no queda mucho. –Ale se marchó en busca de Tsuyo.
Unas gotas de agua empezaron a caer desde el cielo.
–Espléndido, apágame el fuego que tanto quiero ver en su esplendor. –comentó Borja irónicamente mirando al cielo.
La batalla entre ambos guardaespaldas continuaba, cosa que acabó por agotar al impaciente Borja.
–Acabad con… –antes de finalizar la frase un grito le paralizó:
–¡¡BORJAAA!! –de repente Tsuyo notó mucho menos peso sobre ella. Ale le sacó de encima aquellos hombres con su katana quedando inertes en el suelo. – ¡VAS A PAGAR POR TO’, COBARDE SABANDIJA!
–¡AH! ¡¿Cómo puede estar él aquí también?! –Borja se asustó y retrocedía pasos mientras ordenaba a sus hombres. – ¡A él! ¡Disparadle a él! ¡Es un autentico peligro! –los pocos hombres que habían ahí fueron hacia Ale y aquellos que tenían arco, le lanzaban flechas.

{Dear Sister}


–Tsuyo, escúchame Tsuyo. –Saya miraba con ternura a su hermana. – Quiero que recuerdes todas mis palabras y lecciones que te he dado a lo largo de estos años.
–¿Qué? ¡¿Por qué dices eso?!
–Ten, guárdate esto. –Saya le guardó un papel doblado que ella tenía. – Te quiero mucho.
–¡¡Hermana!! –en aquellos momentos Ale recibió una flecha en su brazo derecho cosa que le molestó mucho pero la ira que sentía en esos momentos le hizo poder sacar la flecha aunque se mantuvo quieto poniendo su mano en la herida que le había causado.
–¡Jaja! ¡Aleee ¿ya no haces nada?! ¡Jaja! –mientras Borja seguía riendo, Saya cogió a su hermana y la entregó a Ale, que se extrañó.
–¡Tenéis que huir, aprisa! –decía Saya. – ¿Ale? Por favor, cuidad bien de mi hermana. –a Ale le chocó que en aquellos momentos en los que sólo pensaba pasar cuentas con Borja, le dijeran de huir.
–¡¡Hermana, qué haces!! –Saya dejó al descubierto su mano derecha mientras sonreía a Tsuyo que enseguida supo qué quería hacer. – ¡¡No lo hagas!!
Muchos hombres de Borja se reunieron allí dispuestos a atacar a todos ellos. A su vez, Benjamin logró empujar al guardaespaldas de Borja hacia este mismo.
–¡No seáis tontos y largaos de aquí! –les gritó Benjamin mirando fijamente a Ale que una vez más tuvo que contener esa ira y hacer caso sumiso, esta vez para salvar otras vidas.
–¡Ah! ¡Que no escapen! –anunció Borja cuando apretó la lluvia mientras Ale cogió a Tsuyo que se negaba separarse así de su hermana. Saya se interpuso en el camino de aquellos hombres y Ale empezó a marcharse con Tsuyo.
–¡¡No, hermana, NO!! –Saya alzó el brazo derecho y arriba suyo empezó a dibujarse un bonito símbolo de un claro turquesa.
–¡¡Está usando el poder de una runa!! ¡¡Acabad con ella, rápido!! –los arqueros se prepararon aunque les era algo complicado por el viento que estaba empezando a hacer.
–¡¡Trituración!! –dos grandes tornados asomaron a su alrededor. Los arqueros sin vacilar consiguieron disparar sus flechas dando de lleno a Saya. Tsuyo, que a pesar de la distancia, el viento y la lluvia, logró ver aquella escena y con mucho dolor gritó su nombre al mismo tiempo que el cielo le correspondió con un fuerte trueno.

Ale siguió adelante sin mirar atrás y cerca de la salida del pueblo vio a Fuji que llevaba como podía a Taiki. No hablaron, la mirada era suficiente para saber qué decía uno y otro.
Decidieron correr y alejarse de Sereyad lo antes posible. No había marcha atrás.
Durante todo el camino bajo aquella lluvia Tsuyo no cesaba de llorar y recordar, como Saya le dijo, todos los momentos de su vida y todas sus enseñanzas.

[– Tsuyo, hermanita. Ya sabes que mucha gente se va y nos deja ¿verdad? De hecho es algo muy normal, así que no debería preocuparte. Te lo digo por si algún día se te va alguien a quien quieras mucho. Seguramente llorarás un montón pero la vida sigue avanzando y tú deberás hacer lo mismo. Ser fuerte, luchar y seguir adelante. No creo que nadie que te quiera le guste verte triste y hundida. Es importante que esa luz que tienes, no se apague. ¿Crees que podrás hacerlo?]
La imagen de su hermana Saya sonriéndole con dulzura, fue borrándose paulatinamente."



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